El Athletic sigue sin perder
Imagen del encuentro. | Noelia Déniz (VAVEL)

El Athletic salió como era esperado con ese 4-2-3-1 que cuenta en la sala de máquinas con un “falso” doble pivote formado por Ander Iturraspe que ejerce como pivote y con Mikel Rico que más que centrocampista es un todo-campista que se mueve por todo el campo, de aquí lo de “falso”. Por su parte Quique Sanchez Flores apostó por alinear a los mejores peloteros de los que disponía formando un 4-3-3.

Se esperaba un partido bronco y áspero con pocas ocasiones, muchas faltas y de ritmo más bien bajo. Sin embargo el inicio fue todo lo contrario. Empezó el Athletic teniendo la posesión y dominando el partido a través del balón. No estaba siendo demasiado incisivo pero sí que sumaba bastantes apoyos interiores ya que Susaeta, el mejor de los primeros 45 minutos, abandonaba siempre la banda izquierda para mediapuntear y Mikel Rico se descolgaba constantemente hacia delante. Sin embargo, el Espanyol defendía fácil ya que la banda izquierda al descolgarse Susaeta y al no ser Saborit un lateral excesivamente profundo se quedaba un poco coja y al contrario de lo que se pudiera esperar Iñaki Williams estaba realizando más funciones de mediocampista que de delantero. Debido a esto al Athletic le faltaba amplitud y profundidad para llegar a zonas de peligro.

Esto duró más o menos 10 minutos. El Espanyol es un equipo reactivo, que no regala nada y que aprovecha muy bien los errores de sus rivales. Por eso empezó regalando metros y el balón al Athletic, pero al ver que eran incapaces de contragolpear empezó a utilizar el balón para alternar el dominio. Ninguno de los equipos conseguía poner en apuros a los guardametas rivales pero sí que el Espanyol parecía acercarse a zonas de mayor peligro.

Laporte realizando una entrada. | Foto: Web Athletic Club
Laporte realizando una entrada. | Foto: Web Athletic Club

Poco a poco ambos equipos fueron acelerándose convirtiendo el partido en un toma y daca de ida vuelta en el que el centro campo era una zona de paso. No es que las ocasiones se estuvieran sucediendo pero ambos equipos habían perdido el control del partido por completo. En este contexto llegó el error de Rico que propició el 1-0 a favor de los pericos. Es cierto que Mikel se equivoca queriendo salir conduciendo desde su propia área, pero es un error con varios atenuantes. Por un lado el partido estaba bastante loco y las conducciones arriesgadas eran algo abundante. Por otro, el robo que hace Gerard Moreno no es ningún regalo. La entrada es técnicamente perfecta y bastante difícil de ejecutar, no todo es demérito del centrocampista vasco.

Gerard Moreno celebrando su gol. | Foto: Web Athletic Club
Gerard Moreno celebrando su gol. | Foto: Web Athletic Club

A partir del 1-0 se sucedieron los mejores minutos del Espanyol, que parecía que se había hecho con el control total del partido. El Athletic estaba muy acelerado y empezó a pegar pelotazos y centros desde cualquier posición. Sin embargo en la primera acción de peligro de los leones, un buen centro de Saborit lo remataba Iñaki Williams a la escuadra. 1-1 y vuelta a empezar.

Iñaki Williams celebrando su gol. | Foto: Web Athletic Club
Iñaki Williams celebrando su gol. | Foto: Web Athletic Club

En el descanso ambos técnicos parecieron dar un mensaje de calma a los suyos. Ziganda sabía que el Espanyol no estaba creando peligro por sí mismo y que sus mejores opciones pasaban porque el Athletic cometiese algún error. Asi que ordenó a los suyos dominar desde el balón pero con mayor orden y tomando menos riesgos, Susaeta paso a estar más fijo en la banda y Mikel Rico a no descolgarse tanto. La premisa era siempre no fallar y esperar a que algún centro terminase rematado al fondo de la red. Por su parte, Quique, sabía que los suyos iban bastante justos de gasolina y que lo más probable era que los puntos se decidiesen en los últimos minutos. Asi que cerró filas y se colocó a la espera del fallo rival. Incluso cambio a Jurado por Didac Vila formando un doble lateral para contener las posibles acometidas de Lekue y Williams.

Por eso desde el minuto 45 hasta el 85 apenas pasaron cosas. El Athletic tenía el balón pero no creaba peligro y el Espanyol se defendía en modo ahorro de energía sin salir apenas a la contra. El ritmo del partido bajo, el número de faltas creció y se vió ese partido bronco y áspero que esperaba.

A partir del minuto 85 el Espanyol quiso aprovecharla la última bala y empezó a correr hacia delante en busca de los tres puntos, esto hizo que el Athletic encontrase algún hueco más y que Sabin que había entrado en el minuto 73 por Aritz Aduriz, que firmo un partido bastante pobre, gozase de algunos balones en posiciones de peligro. Pero ni Sabin fue capaz de aprovechar estas ocasiones ni los delanteros pericos fueron capaces de aprovechar todo lo que Gerard Moreno era capaz de rascar. Finalmente el partido terminó como no podía ser de otra forma en empate. Ninguno de los dos quiso perder aunque eso le costase no ganar.

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