La Cerámica, el estadio donde Eusebio se juega el puesto
Eusebio Sacristán en una rueda de prensa previa a un partido de la Europa League. Foto: Giovanni Batista

Eusebio Sacristán se la juega en el Estadio de la Cerámica. El entrenador vallisoletano puede gastar su última bala en el campo del Villarreal, un equipo que cambió de entrenador y está mejorando su dinámica y la posición clasificatoria al estar en la quinta plaza a uno de puestos de Champions. Calleja le dio al equipo aire nuevo contando con la cantera grogueta, y lleva una racha de tres partidos consecutivos ganando al revés que la Real.

Existe un problema para aguantar el tirón de los primeros 45 minutos, y la ventaja en el marcador, al perder dos partidos contra Celta y Barcelona en el que la Real se puso delante en el marcador y bajo los brazos en la segunda parte. Si no se busca una solución a la concentración defensiva, bajar el ritmo al salir desde el túnel de vestuarios y los jugadores muestran más autocrítica y espíritu competitivo, esta situación va a empeorar y los resultados no llegarán, con lo cual se meterían en peligro y lucharía por un objetivo más bajo que lo que se marcó al principio de la temporada.

La continuidad de Eusebio está en duda

A Eusebio se le empieza a acabar el crédito, y no puntuar en la Cerámica supondría run rún en la afición, presión para el entrenador  y el equipo, y la dirección técnica tomaría decisiones en el asunto para cambiar las sensaciones que está dejando el equipo, por lo que no se descarta la destitución y una contratación de otro técnico para superar la situación y lavar la imagen del club.

Se necesita una variante en el estilo de juego realista y un cambio de actitud, porque los rivales saben como jugarle a la Real y juegan más efectivos y con carácter que los blanquiazules. Conocen las debilidades en la defensa txuri urdin, principalmente en los laterales porque los laterales se convierte en extremos ofensivos y no llegan a defender. El Leganés, Barcelona y Celta en este mes de competición liguera esperan llegar vivos a la segunda parte, porque la Real se desconecta mentalmente de los partidos y físicamente no consiguen estar más rápidos y intensos como sus rivales les roban la posesión del balón a los de Eusebio, y en esas situaciones los futbolistas del club donostiarra pierden la posición y corren detrás del balón disminuyendo su capacidad de control en el encuentro y llegadas al área.

Por otra parte, las jugadas a balón parado es otro aspecto que se tiene que trabajar en Zubieta, porque contra el Celta y en otros partidos de la temporada los defensas no cierran la marca y ganan la posición los delanteros rivales.

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