Kevin Gameiro, guerrero en la sombra, puñal en la luz

El francés se reivindica con sus goles.

Kevin Gameiro, guerrero en la sombra, puñal en la luz
VAVEL

De la sombra y la oscuridad que otorga el banquillo a la luz que da el poner un pie fuera de él. Ese es el recorrido que lleva Kevin Gameiro en esta temporada. Alejado de los focos, de los elogios y de los primeros planos, Kevin Gameiro sigue reclamando su sitio en el Atlético de Madrid. El francés está completando una gran temporada pese a la máxima dificultad que tiene la plantilla colchonera. En el primer tramo de la temporada, Kevin no pudo gozar de muchos minutos debido a su lesión de pubis. 

A principios de octubre solo había disputado 27 minutos, 18 frente al Valencia y nueve ante el Sevilla. Después de eso Kevin disfrutó de algo más de protagonismo, pues estaba por delante de Fernando Torres en la carrera por ser el acompañante de Griezmann, pero la llegada de Diego Costa le ha quitado ese papel y le ha dejado en el banquillo más de lo deseado.  A pesar de ello, está aprovechando, y de qué manera, las oportunidades que está teniendo.

Con los dos goles de esta semana, el francés sale muy reforzado y se coloca como el segundo máximo goleador y asistente del Atlético en todas las competiciones. El ‘21’ rojiblanco ya suma ocho goles esta temporada. Cinco de ellos en Liga, uno en Copa y dos en Europa, uno en Champions y otro en la Europa League. En cuanto a las asistencias, Kevin ya ha repartido cuatro, la mitad que su compatriota Griezmann.

Siempre desde la humildad, “estoy para ayudar”, ha sabido esperar su momento y parece que ese momento ha llegado. Se ha convertido en el delantero con mejor promedio goleador del Atlético, marca un gol en LaLiga cada 127,6 minutos, por delante de Diego Costa que marca cada 193 minutos. Aunque él no se cree ese gran momento por el que está pasando: "No lo sé, espero seguir así”.

Su semana fantástica

El francés ha vivido una semana para recordar y enmarcar. Ha sido su semana fantástica con dos goles muy decisivos.

El primero fue en Dinamarca, el 1-2, justo antes del descanso. Si se ve así no es más que un gol que pone por delante a un equipo. Pero en el contexto en el que se logró significó algo más. Pues con él, se le daba la vuelta al encuentro. Ante el Athletic fue el salvador. Salió en el momento exacto para abrir el marcador. Consiguió batir a la más que segura defensa vasca para poner el 1-0 en el luminoso.

El desatascador

Kevin Gameiro llegó al Atlético previo pago de 37 millones de euros. Una cifra que le obligaba a ser  ‘el delantero’, pero su bajo rendimiento ha hecho que se espere mucho más de él.  Eso sí, el francés está siendo el desatascador del Atleti, pues sus goles han sacado al equipo de más de un apuro. Sin ir más lejos, tres goles suyos han hecho que el conjunto de Simeone sume nueve puntos. Ante Celta y Eibar hizo los únicos goles y frente al Athletic inició el camino, marcó el 1-0 poco después de salir, y lo cerró, asistiendo a Costa.

Conexión francesa

En el vestuario del Atlético, el internacional francés es querido pero sin duda, la sintonía más real es con Griezmann. Hace unos meses parecía que entre ellos no había una buena sintonía, pero fue el propio futbolista el encargado de desmentirlo: “Con Antoine tengo una buena relación dentro y fuera del campo”. Fuera del campo no puede verse esa gran relación pero dentro sí. Ambos son los Hombres G del Atleti, son la conexión francesa del Cholo. Gameiro lleva 24 tantos desde que llegó al Atlético de Madrid y 10 han sido a pase de Griezmann.

¿Qué espera la afición de él?

Gameiro nunca ha sido muy del agrado de la familia atlética. Todavía no ha conseguido ganársela del todo. Ya dijo Simeone: “Gameiro hace goles y también se le crítica”. Cierta parte de razón tenía el entrenador. La afición rojiblanca es muy exigente con sus jugadores y para ganarse su cariño hay que dejarlo todo en el campo. Esperan ver a ese Gameiro que hizo las delicias en el Sevilla y que sea un gran sustituto de Diego Costa o de Griezmann. Lo cierto es que, ahora, Gameiro recibe ovaciones del Metropolitano y buenas palabras por parte de la parroquia colchonera.