José María Giménez, un espejo en el que mirarse
Giménez es un jugador modelo para sus compañeros. | FOTO: Noelia Déniz - VAVEL

Menuda joyita con la que ha ido a dar el Atleti con Josema. Polivalente –rinde de central, de lateral derecho, y quién sabe si se atreverán a experimentar con él en otras posiciones–, con un físico privilegiado y entregado en cuerpo y alma a la defensa del escudo. Giménez es el perfecto ejemplo de cómo se puede llegar a lo más alto con trabajo y paciencia, puesto que antes de asegurarse una plaza en el lugar en el que está, ha tenido que aguardar la llegada de su turno y rendir al máximo cuando ha tenido la oportunidad de lucirse. Es la electricidad en persona, la fidelidad entregada a una causa con el máximo fervor, y por todas estas características, Giménez es ahora una figura modélica para el resto.

Cuando la intensidad pesa más que el tiempo

Nunca es demasiado temprano para hacer historia

A pesar de no ser uno de los veteranos, se ha convertido en un peso pesado del conjunto. ¿La clave? Su posición privilegiada en el reino del balón aéreo, su vitalismo dentro y fuera del campo, su fuerte relación tanto con el Cholo como con sus compañeros… En definitiva, el simple hecho de ser un futbolista completo, también cuando se quita las botas. Fue el mejor ante el Barça y entró en la historia cuando encajó el primer gol en la historia que se ha escrito y se escribirá de la Copa del Rey en el Metropolitano, y esto a pesar de hallarse en el emplazamiento defensivo. Demuestra ser tremendamente ágil y eficaz, y más ahora que ya es un fijo en los planteamientos puesto que, en parte debido ausencia de Savic, acompaña a su compatriota Godín en la defensa central.

Nunca dejes de creer, ni siquiera cuando los demás lo hayan hecho

Experto en lanzarse a por cada balón aunque el resto lo considere ya perdido. Da igual, la cosa es que si el lema es “Atleti yo te amo, contigo hasta el final”, el uruguayo lo ha seguido al pie de la letra. No importa que algo pueda parecer un esfuerzo en balde, lo mismo da si se corre peligro de lesión en una jugada complicada, el hecho de que el rival lleve una gran ventaja es también irrelevante: allí va a estar siempre Josema, peleando el esférico con su vida, pues para él, no puede existir mayor motivación para ello que defender la elástica del Atlético de Madrid.

Un sentimiento de lo más especial

Por suerte, el charrúa está bien rodeado: en este sentido, poco o nada hay que reprocharles a los jugadores de la plantilla. Cada uno, a su manera y con sus valores, hace lo que puede para llevar al Atleti a lo más alto. Sin embargo, Giménez podría clasificarse en el sector de las honrosas excepciones, que sobresalen por su dedicación y profunda devoción al Atlético. Fernando Torres, Diego Godín, Gabriel Fernández, Koke Resurrección, Diego Costa, Juanfran Torres, Lucas Hernández, Saúl Ñíguez… Y ahora, don José María Giménez se suma a esta lista de leales pupilos, que aman el equipo y son plenamente conscientes de lo que conlleva pertenecer al mismo.

Giménez tiene contrato hasta 2022 y asegura no querer marcharse de Madrid. El guerrero está entregado a su causa con fuerza y lucha sin descanso por ella. Por ello, considerando su última actuación, en la que hubo de tirar del resto y brilló por su impecable eficacia, ha quedado más que demostrado que está sobradamente capacitado para lucir estos colores, y que su corta edad no ha sido sino una motivación para exprimir al máximo su energía y vitalidad

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