Illarramendi, el timón txuri-urdin

Este jugador, tras su fiasco en el Real Madrid, ha logrado reencontrarse a sí mismo y comanda el centro del campo realista.

Illarramendi, el timón txuri-urdin
Illaramendi, pugnando en la disputa por un balón/ Imagen: LaLiga.es

Asier Illarramendi es miembro de esa lista de jugadores que, tras demostrar su nivel en equipos menores, no ha logrado mantenerse en las filas del Real Madrid. Sin embargo ha diferencia de otros, éste ha conseguido recuperar su caché y ha vuelto a demostrar su valía. Una de las razones que lo certifican es su asidua presencia en las convocatorias de la selección española, hecho que no se daba en sus años en las filas blancas.

Actualmente es el líder de la Real y uno de los jugadores más destacados de la presente temporada. No en vano lidera el ranking de pases completados con 2000 envíos buenos y se sitúa en cuarta posición en el de recuperaciones con 225. Además, en el apartado goleador, esta es su mejor temporada, en la que lleva anotados siete goles. Estas estadísticas demuestran su soltura para manejar todas las funciones que un mediocentro debe realizar.

En el terreno de juego suele jugar como pivote puro, pero en ocasiones también le ha acompañado otro mediocentro. Desde el primer vértice del centro del campo, tiene la misión de sacar la pelota y ponerle claridad y sentido a las jugadas de ataque. Todo el juego pasa por sus botas y el equipo fía muchas de sus posibilidades a su seguridad en el pase. En las labores defensivas no se esconde ya que, pese a su físico, es capaz de interceptar muchos balones gracias a su excelente colocación en el campo. Este año ha desarrollado su faceta goleadora, desconocida hasta entonces. La mayoría de sus goles provienen de disparos de larga distancia, normalmente con más potencia que colocación.

En la capacidad del Getafe de lograr que Illarramendi no tenga contacto con el esférico estará una de las claves del partido del Sábado. No debe olvidar el conjunto azulón a los otros jugadores con más talento de la plantilla donostiarra, Canales y Januzaj. A pesar de su intermitencia, sólo necesitan una jugada para declinar la balanza a favor de su equipo.