Sin goles no hay alegría
Sin goles no hay alegría | Imagen: Real Oviedo

Se activan las alarmas en el Real Oviedo. El encuentro de esta tarde de sábado ante el Alcorcón era una oportunidad de oro para que los hombres de Juan Antonio Anquela se enganchasen al grupo de equipos que pelean por el ascenso a la Liga Santander. Sin embargo, en un partido gris de los asturianos, el Alcorcón se lleva los tres puntos en el último minuto del encuentro.

Estilo obsoleto

Precisamente la derrota contra el Alcorcón de la primera vuelta significó un punto de inflexión para el Real Oviedo, ya que a partir de aquel encuentro, los resultados comenzaron a mejorar notablemente y el equipo se vio en una situación privilegiada varias jornadas después. Una de las claves que hizo cambiar la dinámica de aquel equipo a la deriva fue la introducción de un zaguero más al sistema defensivo, siendo Juan Forlín, quien hasta entonces acompañaba a Ramón Folch en el doble pivote, el que ocupó el puesto de tercer central, dándole al equipo una seguridad mayor en defensa. Desgraciadamente, ese sistema que tanto funcionó en la parte final de la primera vuelta, parece haberse desgastado, y pide a gritos un nuevo cambio que permita introducir más calidad en el ataque.

Esta derrota ante el Alcorcón evidenció la falta que tiene el Real Oviedo de crear juego para poder proponer algún tipo de peligro a sus rivales. Con Aarón Ñíguez en el banquillo y Diego Fabbrini en la posición del ilicitano, el juego no fluía como en otras ocasiones, en parte debido a que la posición natural del italiano es la de mediapunta. Al tratarse de un equipo de la parte baja de la tabla, se esperaba algo más de atrevimiento por parte de Anquela, que no fue capaz de dejar a uno de los centrales en el banquillo para así poder jugar con los tres jugadores más ofensivos (Berjón, Ñíguez y Fabbrini) para que creasen juego que ayudase a Toché.

El bajo ritmo del partido marcó los tiempos

El Alcorcón tuvo durante todo el encuentro las cosas muy claras, sabiendo en todo momento de qué manera jugar. En la primera parte, excepto una ocasión aislada del ariete del Oviedo Toché, el conjunto carbayón no creó apenas peligro, ya que no tenían el control de la pelota. Además, cuando los locales conseguían hacerse con la posesión, las diferentes faltas tácticas que paraban el encuentro cada poco hacían que el juego no terminase de fluir y los integrantes del conjunto asturiano no pudieran coger ritmo y confianza, dando paso a errores sencillos que costaban sustos o decepciones en la grada del Carlos Tartiere.

Toché no fue capaz de subir ningún tanto en el electrónico | Imagen: Real Oviedo
Toché no fue capaz de subir ningún tanto en el electrónico | Imagen: Real Oviedo

Error del que menos lo merecía

En la segunda mitad, los hombres del Real Oviedo salieron con más hambre que en la primera, sabedores de que los tres puntos de esta tarde eran esenciales para acercarse al objetivo del ascenso a la Liga Santander. Sin embargo, la mala suerte se cruzó en el camino del club de la capital asturiana, no permitiéndole marcar en las tres ocasiones más claras de todo el encuentro.

Las dos primeras llegaron de las botas de Toché, aunque sin la suerte necesaria para convertirse en gol. En la primera ocasión, el delantero remató un balón en el área de chilena, que se estrelló en el travesaño de la portería alfarera y botó en la línea antes de salirse fuera, dejando a la afición azul con la miel en los labios. Pocos minutos después, el delantero murciano volvió a contar con otra gran ocasión de peligro que sí transformó, aunque le fue indicado un fuera de juego muy justo que le anuló el gol y las esperanzas de adelantarse. Posteriormente, tras una gran jugada de Saúl Berjón en la banda izquierda, centró un balón que acertó Aarón Ñíguez a rematar a bocajarro, aunque no fue capaz de celebrar el gol debido a la magistral intervención del guardameta del Alcorcón, Casto.

Aarón Ñíguez se lamenta | Imagen: Real Oviedo
Aarón Ñíguez se lamenta | Imagen: Real Oviedo

Al final del partido, y falto de soluciones, Juan Antonio Anquela decidió arriesgar y apostar por la presencia del canterano Viti Rozada en los últimos cinco minutos del encuentro. Su verticalidad y esfuerzo le aportaron confianza del preparador azul y por eso entró en el campo en sustitución de Guillermo Cotugno. Desgraciadamente, en un balón que le llega al canterano oviedista, resbala debido al mal estado del césped y deja un contraataque claro para el Alcorcón que no desaprovecha Jonathan Pereira (jugador del Real Oviedo la pasada campaña) para adelantar a los alfareros y subir el único gol del partido en el descuento, dejando al equipo asturiano muy tocado moralmente. Posteriormente, en rueda de prensa, Anquela comentó que Viti estaba llorando en el vestuario y minutos después el propio futbolista pidió disculpas por redes sociales, donde fue arropado por la afición que intentó en todo momento hacerle ver que no es su responsabilidad el resultado del encuentro.

Homenaje a Pelayo

Este sábado 31 de marzo comenzaba de la peor manera posible, con la noticia del accidente del ex futbolista del Real Oviedo y canterano, Pelayo Novo, quien se precipitó desde la terraza del hotel donde se concentraba su equipo, el Albacete, con motivo de su partido en Huesca, al ceder la barandilla en la que se había apoyado el ovetense. Los jugadores del Real Oviedo, en una muestra de apoyo al futbolista carbayón, saltaron al terreno de juego con camisetas de apoyo a Pelayo. En ocasiones, el fútbol es más que un simple deporte. 

Camisetas de apoyo al jugador asturiano | Imagen: Real Oviedo
Camisetas de apoyo al jugador asturiano | Imagen: Real Oviedo
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