El Barça cura sus heridas europeas con un gran partido en el Mini
Imagen de archivo. Bárbara Latorre en el Miniestadi | Foto: Eduardo Ariño, VAVEL

Una vez terminado el sueño europeo, el Barça volvía a la Liga Iberdrola, el principal objetivo de la temporada. No era ante un Miniestadi lleno, la entrada de hecho quedó muy lejos de los 12.178 espectadores, aunque las ganas y la ilusión seguían intactas. Las azulgrana tenían delante a la Granadilla Egatesa, cuarto clasificado de la competición y de los pocos equipos que había conseguido ganar a las de Fran Sánchez. Las culés querían los tres puntos para esperar, como líder, a ver lo que hacía el Atlético de Madrid por la tarde (18:15) ante el Real Betis.

La Granadilla fue, junto con el Athletic Club, el único equipo que consiguió ganar al Fútbol Club Barcelona en la primera vuelta de la Liga Iberdrola. Por ello, concentración y máxima seriedad para afrontar el choque. Las locales presentaban una alineación con algunos cambios respecto al once habitual; Alexia Putellas se quedaba en el banquillo junto Melanie Serrano para dar entrada a Morroni y a Bussaglia, dos futbolistas menos habituales en el esquema de Sánchez. Por su parte, las canarias salían con un 5-3-2 muy defensivo para tratar de contener las arremetidas locales.

El FC Barcelona dominó el partido de principio a fin para terminar llevándose tres puntos que dejan al conjunto blaugrana en la primera posición de la Liga Iberdrola a espera de lo que haga el Atlético de Madrid ante el Real Betis. Las catalanas arrollaron a su rival, que solo pudo anotar un tanto a un conjunto que volvió a demostrar la solidez que aupó al liderato jornadas atrás.

El 'torbellino azulgrana' arrolla a su rival

El Barcelona salió al encuentro con las ideas muy claras. Las pupilas de Fran Sánchez eran conscientes de que solo les valía la victoria y las primeras ocasiones así lo demostraron; por medio de Martens, Toni Duggan y Mapi León tuvieron las primeras llegadas del partido. Tras unos minutos en 'modo torbellino' las catalanas contemporizaron el juego a través de la posesión, aunque sin perder la sensación de superioridad. La Granadilla, cerrada atrás, se dedicó a rechazar las constantes oportunidades de su rival; no fue hasta los diez minutos de choque que las canarias pudieron trenzar una primera jugada más allá de su área.

La escuadra catalana continúo con su dominio aplastante y en el minuto 16 un disparo desde la frontal de Patri Guijarro ponía en ventaja a las blaugrana, haciendo justicia a lo que se estaba viendo en el césped del Miniestadi. El FC Barcelona combinaba con rapidez para seguir ahogando a su rival, que no salía de su mitad de campo. Diez minutos más tarde, con el partido tranquilo llegó la revolución; primero, Bussaglia lanzó un córner y el mal despeje de Pili supuso el segundo para las culés; después, en la siguiente jugada, Simpson remató un centro de Sara Tui, que supuso el primero para la UD Granadilla.

El tanto visitante dio al partido más emoción. Las canarias se atrevieron y se lanzaron al ataque para tratar de conseguir el empate. Las barcelonesas, por su parte, perdieron la seguridad con la que habían iniciado aunque la solidez en defensa les permitió no conceder ocasiones claras. No obstante, en el minuto 37 Paloma rompió la zaga blaugrana con un gran pase para Ana, que disparó por encima de la portería de Sandra Paños. Las chicas de Fran Sánchez, conscientes de la situación, trataron de amarrar de nuevo la posesión para volver a afianzar un dominio tan necesario por cómo se había puesto el partido.

El Barça comenzó a acechar de nuevo el área canaria. El 'torbellino azulgrana' reapareció en el Miniestadi y lo hizo con la máxima efectividad; solo hizo falta una pelota muerta en el área pequeña a dos minutos del final para que Guijarro la empujara, anotando así el tercero para su equipo. Un tanto que supuso un golpe psicológico para la Granadilla, que veía como la diferencia volvía a ser abultada para el segundo clasificado de la Liga Iberdrola. El FC Barcelona dispuso de alguna oportunidad más aunque sin peligro, y la colegiada pitó el final de la primera mitad.

Gestión de la ventaja con absoluto dominio

La salida de los vestuarios fue un paralelismo de la primera mitad, aunque el Barça no salió tan arrollador. Pese a las dos oportunidades de las azulgrana al inicio de la segunda parte, las de Fran Sánchez prefirieron optar por jugar el esférico con la calma que requería entonces el partido. La Granadilla, igual que al inicio, esperó atrás con la intención de contraatacar cuando surgiera ocasión. Pocas acciones en un encuentro que bajó considerablemente las revoluciones, posesión y más posesión fue la tónica en los primeros minutos.

La calma la rompió Lieke Martens en el minuto 57 de encuentro con una jugada individual pero Pili realizó una excelente parada, enviando la pelota a saque de esquina. Fran Sánchez dio salida a Toni Duggan, muy cargada de minutos en los últimos partidos, y entró en su lugar Mariona Caldentey, que volvía tras disputar el tramo final del encuentro ante el Olympique de Lyon. El Fútbol Club Barcelona seguía monopolizando la posesión y se gustaba dejando destellos de calidad, como el pase de tacón que Bárbara Latorre hizo a Gemma.

Pese a los grandes minutos que estaba realizando el conjunto catalán, las ocasiones no terminaron de llegar. El choque pasaba por el centro del campo, ofreciendo poco espacio a la sorpresa. Destacados los minutos de Mapi León, Marta Torrejón y Patri Guijarro, que fueron las tres piezas que aguantaron el esquema defensivo durante los 90 minutos. A quince minutos del final, Fran Sánchez dio entrada a Alexia Putellas por Gemma, y volvió a probar con Guijarro de defensa central, pasando Marta Torrejón al lateral derecho. Además, el esquema cambió a 4-2-3-1 con Bussaglia en el doble pivote junto a la propia Alexia. Por delante, Aitana Bonmatí entró Vicky Losada y se movió a la mediapunta para conectar con Mariona.

El Barcelona continúo dominando el partido, sin la necesidad de incidir más en ataque, pese a que las azulgrana no cesaron en su intento de conseguir anotar el cuarto. La Granadilla despertó y tuvo su primera ocasión en 40 minutos, aunque la defensa local estuvo muy acertada para alejar, con rapidez, el peligro. Contestó el Barça a través de Lieke Martens, que mandó el esférico fuera. El 'torbellino azulgrana' volvió a aparecer en los minutos finales de partido; el Fútbol Club Barcelona dispuso de muchas oportunidades que no entraron, las más destacadas en las botas de la holandesa Martens. Sin conseguir el cuarto se tuvieron que despedir las culés del Miniestadi, y ya esperan desde la primera plaza la resolución del choque Atlético de Madrid - Real Betis a las 18:15 horas.

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