A destacar en el CD Leganés: el carácter del equipo

El equipo pepinero perdió ayer en su visita al Camp Nou por 3-1 gracias al triplete conseguido por el argentino Leo Messi. Una derrota que entra dentro de la lógica de un equipo muy superior con el mejor jugador del mundo contra un club humilde como el del sur de Madrid.  Sin embargo, a pesar de irse de vacío de Barcelona, todas las crónicas coincidieron en calificar la actuación del Leganés como “combativa” o guerrera”. Lo cierto es que su actitud fue irreprochable durante los 90 minutos del partido.

El partido comenzó como otros muchos del Barcelona esta temporada,  casi todo el rato atacando y recuperando la pelota rápido. El Leganés apenas podía disfrutar de posesiones largas y tampoco de montar contragolpes. Solo Amrabat lo intentaba con su juego de espaldas. Cuéllar le negó un claro gol a Luis Suárez, pero el 0-0 duró hasta que Messi quiso. El argentino ejecutó a la perfección una falta y minutos después se aprovechó de un pase filtrado para hacer el segundo. Era el minuto 32 y el partido estaba ya muy cuesta abajo para los de Garitano.

Muchos equipos probablemente hubieran hecho lo posible por no encajar más goles, replegando y atacando solo cuando no hubiese que correr muchos riesgos. Quizás otros equipos hubiesen dado el partido ya por perdido ante un rival invicto y con una diferencia de dos goles. No lo hizo el Leganés. El equipo de Garitano está muy marcado por su carácter en los momentos difíciles y este apareció ayer cuando la situación parecía imposible.

Es cierto, eso sí,  que con el segundo gol el equipo culé bajó el ritmo y el Leganés tuvo más oportunidades para salir jugando y encadenar posesiones más largas. Así sucedió en la recta final de la primera parte, pero probablemente no veía el Barcelona posibilidad de que se le complicase el partido ya encarrilado.

Con la sustitución de Amrabat por Beauvue, los madrileños ganaron potencial ofensivo y el delantero estuvo a punto de conseguir el primero con un cabezazo que se marchó fuera. El Leganés no tuvo una multitud de ocasiones ni tampoco el control total del juego, pero aprovechó la desidia del Barcelona para estirarse. El esfuerzo tuvo su recompensa cuando El Zhar consiguió batir a Ter Stegen consiguiendo algo que parecía imposible 30 minutos antes, que el Barcelona se le metiese el miedo en el cuerpo.

Tuvieron que salir Iniesta y Jordi Alba a apaciguar los ánimos del Leganés y a recuperar el control del partido, que quedó finiquitado con el tercero de Messi. El partido será recordado por su hat-trick, pero para los aficionados del Leganés quedará el orgullo de haber estado a poco de levantar un 2-0 ante el Barcelona de Messi en el Camp Nou. El espíritu de los chicos de Garitano es antológico y al margen de la táctica, sin duda su mayor virtud para competir en Primera División.

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