El silbato de oro
Figueroa vázquez el último partido arbitrado al Real Zaragoza expulsando injustamente a Borja Iglesias. Foto : La Liga 1,2,3

Jorge Figueroa Vázquez, Sevilla 02/05/1980, 38 años. Hijo, sobrino y hermano de árbitros, del colegio andaluz, es el árbitro en la mayor categoría de los 600 colegiados en Sevilla. Empezó en esto del arbitraje a la edad de 14 años. Con 27 debuto en 2ªB , categoría en la que maduro durante cinco temporadas. Con 32 años debutó en 2ª, categoría en la que lleva seis temporadas impartiendo justicia. Empezó fuerte el colegiado con una media de seis tarjetas amarillas y casi una tarjeta roja cada dos partidos. Este año, paradójicamente, ha bajado su media de tarjetas amarillas y de rojas. Esta temporada solo ha mostrado dos tarjetas rojas.

El árbitro sevillano recibió el Silbato de Oro al mejor árbitro de Segunda división de la temporada 2015/16, un galardón que entrega la asociación Aficiones Unidas y que tuvo lugar durante el XIII Congreso Nacional de Peñas de Fútbol en Zaragoza. Parece que el que podría ser uno de sus mejores recuerdos en el arbitraje, en Zaragoza, produjeron el efecto contrario.

Estadísticamente hablando se da la casualidad, de los equipos que ha dirigido el colegiado, (hasta siete partidos), el que obtiene mayor porcentaje de victorias con gran diferencia es el Rayo Vallecano, que en siete partidos ha ganado cinco, empatado uno y perdido uno, logrando un 71% de victorias. Por otro lado en la misma estadística el Real Zaragoza consigue en 11 partidos su particular récord personal del colegiado, ya que con una victoria, siete empates y tres derrotas, no hay equipo con peores registros un 9% de victorias..

El Real Zaragoza no puede con Jorge Figueroa Vázquez

Los números, fríos, sin pasión o bajezas, indica que ningún equipo de los que ha arbitrado al menos siete partidos han conseguido un porcentaje de victorias inferior. Cabe recordar que esa solitaria victoria en el haber de los blanquillos con este colegiado, ocurrió contra el Albacete, temporada 15/16, donde el equipo dirigido en aquel momento por Popovic consiguió adelantarse por partida doble en menos de diez minutos cerrando el partido a la media hora con un contundente cero a tres, que se acabaría maquillando con un gol anotado por el Albacete. 

El cúmulo de  errores de percepción podrían entrar dentro de la mala suerte, si se reparten de manera estadísticamente equitativa. Causas para justificar el malestar blanquillo sobran y es que en los once partidos que el colegiado ha dirigido a los maños, entre los aficionados y profesionales se puede recordar decisiones como mínimo discutibles,  de manera mas flagrante en los últimos encuentros.

En la temporada 14/15 expulsó al jugador blanquillo Jaime Romero en el Carlos belmonte de manera injusta, en la temporada pasada esperpéntico fue la expulsión al portero Ratón, la primera amarilla por ser atendido tras una falta que no señaló, y la segunda por no poner el balón en juego con un futbolista tendido en el área pequeña, lo cual también incumple el reglamento. Los casi nueve minutos de prolongación solo son comparables a los casi siete en el Bernabéu en la última victoria zaragocista en el feudo merengue. Un año antes también se lució en el Anxo Carro contra el Lugo, anulando un gol totalmente legal, y perdonando una expulsión al equipo local, partido que finalizaría con empate a tres.

Lejos de mejorar, el peor arbitraje sucedió en la primera vuelta, el último en el que fue designado para arbitrar a los del escudo del león. Consiguió ver una agresión que las cámaras de TV no recogieron, porque no ocurrió, mandando antes de finalizar la primera parte a Borja Iglesias a la ducha. Por si fuera poco, el gol del empate final del Nastic, fue en claro fuera de juego, que no consiguió ver ninguno de los cuatro colegiados.

Todo lo anteriormente expuesto, entraría dentro de lo razonable, del error humano, de la mala suerte. Ahora bien, que gritara a los miembros del equipo blanquillo, "¡ya sabéis cómo las gasto!" o "os conozco, os conozco", cuando el 95 % de la plantilla es nueva, en el último lance liguero, afirmaciones en el acta que no pudiera demostrar.

Lo menos entendible es que después de todo lo expuesto, el comité de árbitros decidiera nombrarlo en un partido tan trascendental.

Solo cabe desear que después del partido, nadie se acuerde del colegiado, que no tenga un mínimo de protagonismo. Será señal de que ha realizado correctamente su cometido.

VAVEL Logo