La táctica: Garitano fue a apretar arriba
Un lance del partido de ayer | Foto: La Liga

La táctica: Garitano fue a apretar arriba

El Leganés superó al Celta de Vigo gracias a un solitario tanto de  Guerrero y amarró casi matemáticamente la permanencia.

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Jaime Montes Sáez

El equipo de Asier Garitano consiguió una importante victoria en el día de ayer en Butarque ante un Celta que peleaba por no descolgarse de la lucha por una plaza europea. Los pepineros fueron superiores durante gran parte del partido y redujeron los de Unzué a uno de sus peores partidos del curso, siendo apenas incapaces de poner en dificultades a Cuéllar.

El Leganés afrontaba el partido con las bajas de algunos de sus jugadores más importantes. Gabriel Pires, jugador de más calidad y más capacidad para crear peligro, estaba sancionado, Amrabat, probablemente el jugador de más desborde de la plantilla, lesionado, y Beauvue, el que ha sido delantero titular del equipo durante gran parte de la temporada, no podía jugar por la cláusula del miedo.

Ante ese panorama, Garitano no podía fiar su plan para este partido a replegarse y esperar contragolpes, ya que no contaba ni con el que mejor podía desplegarlos, ni con los dos más veloces capaces de aprovecharlos. Los madrileños debían recuperar el balón más arriba para estar de manera más continua en el área celeste y evitar las transiciones largas ofensivas. Así lo planteó Garitano desde un principio, que aprovechó la lenta salida de balón en estático que está adoleciendo este año el Celta de Vigo. Los de Unzué controlaban la posesión, pero perdían muchos balones en el centro del campo o un poco más arriba, lo que permitía al Leganés crear ataques en poca distancia sobre todo desde las bandas.

Guerrero se peleó mucho con los centrales en la primera parte, yendo a cabecear por alto y también tirando desmarques. Rubén Pérez, Eraso y Gumbau se encargaron de dinamitar la salida del Celtar recuperando cada vez más arriba. Los estiletes fueron por la derecha El Zhar y por la izquierda  Diego Rico, que ocupaba el espacio de un Omar que se metía para dentro.

En la segunda parte, el dominio continuó hasta que el plan tuvo su premio. El Leganés robó un balón en el campo del Celta, El Zhar encaró y superó a su defensor para poner una perfecta asistencia a Guerrero que no falló. Con el gol, el Leganés siguió apretando, aunque ya las ocasiones no llegaron con la misma frecuencia. El Celta empezó a jugar por alto con la salida de Maxi Gómez y el Leganés empezó a sufrir.

Para remediarlo,  Garitano optó primero por Brasanac, que no solucionaba el problema ya que el balón no pasaba por el centro del campo, y después por Mauro para pasar a defensa de cinco. Con el cambio, se acabó el sufrimiento por arriba y el Leganés tuvo un final de partido tranquilo.

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