Análisis del entrenador rival: Juan Antonio Anquela, la esperanza del Real Oviedo

El técnico jienense ha sido capaz de llevar al conjunto azulón a soñar con los puestos de PlayOff.

Análisis del entrenador rival: Juan Antonio Anquela, la esperanza del Real Oviedo
Juan Antonio Anquela / Foto: laliga.es

Juan Antonio Anquela (Linares, Jaén, 1957) llegó al Carlos Tartiere con la intención de devolver la ilusión a la hinchada asturiana. El Real Oviedo apostó por la sobriedad del técnico andaluz y, a día de hoy, sus aspiraciones de volver a la máxima categoría del fútbol español siguen intactas. Los ovetenses ocupan la sexta plaza de la tabla clasificatoria, la última de las que dan acceso a la fase de Play-Off.

Con un currículum más que contrastado, Anquela tomó las riendas de un equipo sin sangre para construir un candidato al ascenso. Su carácter aguerrido y facilidad para entender el fútbol hacen del jienense el comandante perfecto para llevar al equipo a buen puerto.

Anquela se adapta para devolver la ilusión

A lo largo de la temporada, el Real Oviedo ha tenido que hacer frente a numerosos temporales. Lo que empezó como una campaña mediocre, poco a poco, se convirtió en un halo de esperanza. Anquela adaptó al equipo a la situación y, una vez más, dio con la tecla. El uso de tres centrales, es decir, el paso a defensa de cinco, bien con laterales o en posición de carrileros, valió al Oviedo para conocer la senda del triunfo y posicionarse en la zona noble de la tabla. Esto es un claro ejemplo de lo que Juan Antonio Anquela ofrece, equipos luchadores, reconocibles y, sobre todo, con personalidad. Su intención es llevar el peso del juego pero si no es posible se transforma y juega sus armas, balones largos en busca de Toché o salidas rápidas desde atrás por vía de Saúl Berjón.

A estas alturas de la temporada ya solo importa ganar, o al menos sumar, más allá de que el juego sea mejor, peor o regular. Por eso, a pesar de no desplegar un fútbol brillante, se espera que Anquela en su próximo partido frente al Real Valladolid de continuidad al sistema utilizado en las últimas dos victorias consecutivas, el 4-2-3-1. Herrero; Fernández, Forlín, Hernández, Cotugno; Folch, Mariga; Saúl Berjón, Fabbrini, Aaron Ñíguez; Toché. Con esta formación, el conjunto ovetense asaltó los puestos de PlayOff y vuelve a ilusionar a la parroquía zulona.