Rubi, al mando de un Huesca que puede hacer historia

El experimentado técnico, ex de Primera, ha realizado una gran campaña con la SD Huesca, manteniendo al equipo en los puestos de arriba de la tabla. A pocas jornadas para el final, el equipo aragonés todavía puede optar al ascenso directo.

Rubi, al mando de un Huesca que puede hacer historia
Rubi dirigiendo un partido de esta temporada | Foto: LaLiga.es

La SD Huesca será el próximo rival del CD Lugo en LaLiga 1|2|3. El conjunto aragonés, segundo clasificado con 72 puntos, es uno de los favoritos para conseguir el ansiado ascenso. No es para menos, ya que los azulgranas han estado toda la temporada ocupando las primeras plazas del torneo doméstico. A falta de nueve puntos para finalizar la temporada y con cuatro de ventaja sobre el tercer clasificado, el Sporting, el Huesca tiene en su mano conseguir su primer ascenso a la máxima categoría, pudiendo hacerlo de manera directa o, incluso, proclamándose campeones si el Rayo Vallecano no puntúa en alguno de sus encuentro (entre ambos equipos hay un sólo punto de diferencia).

Y todo gracias a un gran año en lo deportivo, cuyo broche de oro sería el ascenso, algo histórico para la SD Huesca. Pero lo cierto es que los oscenses han demostrado ser un equipo muy regular y al que no resulta nada fácil enfrentarse. Con una primera vuelta exquisita, continuada con una segunda más irregular, el equipo dirigido por Joan Francesc Ferrer, más conocido como Rubi, puede considerarse como uno de los conjuntos más rocosos y compensados de la categoría.

Experiencia como técnico

El preparador catalán llegó a la disciplina oscense el pasado verano, con la misión de tratar de reeditar el play-off jugado el año anterior, algo que a estas alturas ya tiene asegurado. Con amplia experiencia en el fútbol nacional, Rubi dirigió en sus orígenes a multitud de equipos, entre los que se encuentran el Sabadell, el Espanyol B, el Ibiza y el Benidorm en Segunda B. Posteriormente daría un salto de categoría, entrenando en Segunda División a Girona y Valladolid, hasta que le llegó la oportunidad de debutar en Primera. Lo haría con el Levante, al que dirigiría durante 29 partidos y al que no podría salvar pese a la mejora clara del equipo. Su siguiente experiencia, y hasta la fecha la última en la categoría, sería en el Sporting, al que dirigiría las 20 últimas jornadas de liga con el mismo objetivo que en Valencia, y con los mismos resultados. No conseguiría salvar al equipo pese al trabajo realizado.

Este verano aterrizó en el Huesca más ambicioso de la historia y en este momento está a sólo tres partidos de conseguir el ascenso, en lo que debería ser la vuelta a Primera del técnico catalán y el debut de los oscenses en la categoría.

Táctica

Con preferencia por el 4-2-3-1, esquema que ha implantado a la perfección en el Huesca, el técnico catalán suele apostar por un juego agresivo y directo con la pelota y por una presión muy intensa al rival sin ella. Su esquema predilecto le viene como anillo al dedo por el perfil de los jugadores de su plantilla. Rápidos jugadores de banda (Ferreiro, Ávila), un buen delantero rápido y corpulento para pelear los balones (Cucho Hernández) y un bloque sólido en el medio campo, liderado por Gonzalo Melero.