En abril, la primavera brotó con la magia de Isco

El mago malagueño venía de deleitar el 27 de marzo en su mejor partido como futbolista gracias al hat-trick que logró con 'La Roja', pero vestido de blanco regresó a escena para llevar al Real Madrid a la semifinal de Champions y enamorar durante la visita a su Málaga natal. Con todo ello, el centrocampista fue el mejor del alegre mes

En abril, la primavera brotó con la magia de Isco
Isco regatea y se prepara para su disparo con rosca especialidad de la casa I Foto: Daniel Nieto (VAVEL)

'La primavera, la sangre altera', dice el popular refrán. En el caso de Isco Alarcón, su magia también se ha visto alterada por el cambio de temperatura, ambiente y sensación de felicidad. Esa que mete la alegría en el cuerpo de cualquier futbolista que lleva a su equipo hasta el éxito, como bien ha hecho el malagueño durante los días del florecimiento madridista para seguir el camino de la décimo tercera.

Cuando la temporada no era para tirar cohetes, solo la Champions motivaba a un Real Madrid que pensaba en los complicados duelos de abril para superar los obstáculos de Juventus por partida doble e ida contra el Bayern. Ahí, emergió el talento, el oficio y la efectividad del mago más en forma del fútbol español. 

La primera floración mágica de Turín

No por sus goles (de eso ya se encargó un extraterrestre Cristiano Ronaldo) pero sí por su entrega en las buenas y en las malas, por su pausa al juego, su toque, su calidad en cada control, su seguridad protegiéndo el esférico, sus pases al hueco, su malabarismo aquí o allá. Cuando se la echen, Isco aparecerá. 

Isco con el balón en el partido contra la Juventus de vuelta I Foto: Daniel Nieto (VAVEL)
Isco con el balón en el partido contra la Juventus de vuelta I Foto: Daniel Nieto (VAVEL)

Y vaya que si apareció. El 3 de abril comenzó a brotar la primera flor de sus botas gracias a la goleada blanca en Turín, con asistencia del malagueño para el primer tanto madridista. Su alineación en el once titular fue clave para ese holgado triunfo y también para aguantar la embestida de la vuelta. 

Isco fue uno de los pocos que se salvó de la quema en el Santiago Bernabéu, donde el tanto final del mismo Ronaldo daba el pase a semifinales. El equipo jugó mal, pero el centrocampista andaluz no cesó en su empeño de manejar las riendas. Cada vez que la tocaba, la hinchada y sus compañeros respiraban aliviados. 

Visita a su Málaga con recuerdo a los viejos tiempos allí

La segunda floración mágica se produjo en La Rosaleda, cuyo nombre no podía venir mejor para esta metáfora. En su casa, Isco rememoró aquellos felices años malacitanos cuando deleitaba con su fútbol, goles y asistencias. Aunque le doliese, más aún por la decepcionante situación que atravesaba el Málaga C.F., el mago sacó su varita para dar un pase de gol, anotar después, pedir perdón al final. Ante todo, respeto.

Isco marcó un golazo de falta ante el Málaga I Foto: Real Madrid
Isco marcó un golazo de falta ante el Málaga I Foto: Real Madrid

Así, Isco se coronó en su mes de mejor jugador blanco frente a una afición que le adoraba como el hijo pródigo que fichó por el Real Madrid para engrandecer su leyenda. Igual o incluso más le quieren, aplauden y ovacionan en la Selección Española, donde consiguió su primer hat-trick como profesional frente a Argentina justo días antes de que arrancase abril. 

Casualidad o no, esta pasada primavera de 'feliZidane' le ha devuelto el papel protagonista, algo que se ha ganado a base de esfuerzo y mucha clase. Su próximo objetivo es Kiev, donde quiere ser titular para guiar al barco vikingo hacia la décimo tercera gloria europea. Que no decaiga la magia. Que sigan brotando flores y éxitos de sus botas. Su último bonito gol al Celta es un ejemplo.