Las claves para vencer en Tenerife

El Sporting se enfrenta el viernes al Tenerife en el Heliodoro Rodríguez, donde deberá evitar algunos fallos que se han visto en las dos últimas derrotas del equipo rojiblanco.

Las claves para vencer en Tenerife
Foto: La liga

El Sporting volará este jueves rumbo a Tenerife para enfrentarse al equipo insular en un partido clave, por lo cercano del final, por venir de dos derrotas consecutivas, y para seguir presionando a los dos equipos que ocupan el primer y segundo puesto.

La recta final empieza en Tenerife

Con tan solo tres partidos y nueve puntos restantes que disputar para conseguir un pase para los puestos de ascenso directo, y para ello no pasa otra idea por las cabezas tanto de jugadores como de aficionados, que no sea ganar todo lo que queda, y así poder optar a uno de esos dos puestos en casa de que alguno de ellos falle. Porque el jarro de agua fría del pasado sábado dolió, pero no tanto cuando se veía a Huesca y Rayo perder puntos contra equipos que, a priori, también eran más débiles.

Vigilar los despistes defensivos

Y a partir de ahora, más aún si cabe que antes, nadie se puede fiar de nadie, cualquiera puede quitarte los puntos, dejarte sin el sueño. Y con más razón el viernes en Tenerife el Sporting no debe permitirse ningún despiste, debe permanecer sólido en todos los aspectos en el campo.

Sobre todo en la defensa, en la que el equipo rojiblanco ha mostrado algunas lagunas. En el partido ante el Barcelona B dejó buena muestra de ello, porque tanto en defensa como en el centro del campo, el Sporting fue superado por el filial culé.

Otro aspecto que será clave ante el equipo insular es el ataque, con el delantero titular de vuelta, los asturianos querrán golpear primero, pero no perder el hilo del encuentro.

Jugar su partido

El equipo rojiblanco querrá llevar el juego del partido a su terreno, no quieren jugar un correcalles, saben que no les favorecería, quieren hacer su partido, como saben y con tranquilidad. Saben que sería u partido que no les convendría, les invadiría la ansiedad, y de otra manera. Haciendo su propio partido, jugando como saben y con tranquilidad pero ambición, porque saben de la dificultad que suponen para el rival cuando consiguen hacer las cosas bien.