Últimos retoques de Baraja para Tenerife

El Sporting realizó en la jornada de hoy un entrenamiento a puerta cerrada en Mareo, el penúltimo antes del partido frente a un CD Tenerife que ya es consciente de que el objetivo de lograr una plaza en el play off de ascenso es ya prácticamente imposible.

Últimos retoques de Baraja para Tenerife
Rubén Baraja en uno de sus entrenamientos. | Imagen: Diego Blanco-VAVEL

En la mañana de hoy, el Sporting realizó en Mareo su penúltimo entrenamiento antes del encuentro del próximo viernes frente al Tenerife, a puerta cerrada. En la jornada de mañana, el entrenamiento (último antes del importante partido) será de nuevo en Mareo, pero en este caso de puertas abiertas. Tras el mismo, Rubén Baraja concederá la lista de convocados y en rueda de prensa comentará los aspectos más importantes de un partido que tendrá que ver desde la grada. Es precisamente su sanción la única a la que se tendrá que enfrentar el conjunto asturiano, y solamente a una lesión, la de Juan Quintero, quien comienza a integrarse en el grupo.

El Sporting también anunciaba hoy la disposición de localidades para todos aquellos interesados en ver y animar al conjunto asturiano desde la zona visitante del Heliodoro Rodríguez López. Un Heliodoro que mostrará un espectacular ambiente en el partido. Los socios del Tenerife contaban esta semana con una promoción difícil de rechazar en la que el club les ofrecía hasta cuatros localidades por abono para este partido, y una entrada de acompañante por cada una de esas localidades, para asistir al partido frente al Albacete. Todo ello permitirá disfrutar de un gran ambiente, para un partido en el que los isleños quieren ganar y lograr aferrarse a las muy escasas opciones de ganar una plaza en el play off de ascenso a LaLiga Santander

No obstante ya desde el propio club, incluso jugadores como Milla asumen que el objetivo es ya imposible de conseguir, pero aseguran que seguirán compitiendo hasta el último minuto del último partido, pero al mismo tiempo son conscientes de que, cuando un equipo no se juega nada y sabe que no puede alcanzar sus metas, es muy difícil mantener una dinámica positiva, ni entrenar con las misma ganas e intensidad.

Por su parte, el conjunto asturiano quiere seguir creyendo y confiando en el ascenso directo, para el que no dependen de si mismos.