El Mérida volvió a hacer de las suyas
foto: José María Colomo (Vavel.com)

Si por algún casual la euforia del gol de Kike Pina en Lucena cerca del minuto 100 de partido de la pasada semana aún estaba en el aire, tardó dos minutos en disiparse. Dos minutos fue el tiempo que necesitó un Coruxo al que le cuesta mucho hacer goles y que silenció al Estadio Romano a las primeras de cambio.

El partido fue un fiel reflejo de lo que se jugaban ambos, dos equipo que han realizado una temporada mediocre y que tenían una última bala final para salvar la temporada. Pases imprecisos, error tras error, ocasiones fallidas... ambos equipos demostraron porqué están jugando el playout para permanecer en Segunda División B.

Nafti repetía el once de Lucena, el ambiente en el Romano era de gala y enfrente, el Coruxo llegaba como el tapado, pero con las ideas claras. Pero volvemos a ese trágico minuto dos del partido. Balón cercano al banquillo del Mérida que Javi Chino decidió ceder a Felipe Ramos, pero el balón se quedó a medio camino y el capitán gallego, Antón, se plantó solo ante Ramos para poner el 0-1 en el marcador. Primer error garrafal del Mérida.

Los fantasmas del Romano volvieron a aparecer, de hecho en esta temporada nunca se han ido. El murmullo se apoderaba de las gradas, pero los romanos tenían tiempo por delante. Poco a poco el Mérida fue encontrándose mejor y llegó el gol del empate en el minuto 11. Centro de Iván Pérez que prolongaba Germán para que Chema Mato, solo en el segundo palo, rematase a gol.

Quedaba mucho por delante y los dos equipo lo intentaron, de hecho el partido entraba en fases de ida y vuelta que favorecía sobre todo a un Coruxo que contaba con un Higón muy peligroso que dio más de un dolor de cabeza a la zaga romana. Los gallegos lo tenían claro, no les importaba que el Mérida tuviera el balón pero cuando robaban el balón tenía que ir a la referencia ofensiva, Silva, mientras Higón ya corría por la banda. Así llegó una clara ocasión para los gallegos, pero Mateo cuando tenía hasta a Felipe Ramos batido tiró el balón fuera.

Antes del descanso el Mérida empujaba más que el Coruxo pero el resultado tras los primeros 45 minutos era de 1-1. Tras el descanso se veía que el Mérida quería más y Germán gozó de una buena oportunidad cuando llegó antes que el meta Alberto a un balón dividido, pero se quedó sin ángulo y su disparo no vio puerta.

Nafti movió el banquillo y dio entrada a Iván Aguilar por Isaac Nana, que estaba siendo uno de los mejores del encuentro. Y el cambió fue eficaz en el momento. Buena jugada por la banda derecha que termina con un centro raso de Julio de Dios que el propio Iván Aguilar remató para poner el 2-1 en el marcador. El Romano parecía respirar tranquilo, pero esa respiración se iba a cortar de nuevo instantes después.

Solo tres minutos después el Mérida iba a hacer otro regalo de los que un equipo no puede hacer si pretende permanecer en Segunda División B. Robó Iván Pérez un balón en defensa y empezó a conducir por el centro de la zaga, hasta que se la robaron por detrás, donde los locales pedían falta. Ese balón le llegó a Silva tras un gran pase entres los centrales y batió a Felipe Ramos para poner el 2-2.

Ahí, para beneficio del Coruxo el partido fue muriendo y fueron los visitantes los que se hicieron dueño del centro del campo, acusando ahora el Mérida la salida de Nana. Cabe destacar el partidazo de Borja Yebra, siempre bien colocado por delante de la defensa y abarcando prácticamente todo el centro del campo.

Con este resultado, el Coruxo se va con ventaja, por el momento, a O Vao a merced de un Mérida que hizo un partido que fue el fiel reflejo de la temporada, con poca mordiente arriba y con concediendo y regalando goles que por el momento le sitúan en tercera división. Queda un asalta. Todo a vida o muerte. Una temporada en 90 minutos. En tierras gallegas se dictará sentencia para uno y otro equipo.

VAVEL Logo