Resumen de la temporada 2017/2018: Real Oviedo, a un gol del sueño
Resumen de la temporada 2017/2018: Real Oviedo, a un gol del sueño | Imagen: Real Oviedo

Resumen de la temporada 2017/2018: Real Oviedo, a un gol del sueño

El Real Oviedo ha vivido una temporada que se asemeja a una montaña rusa, con subidas y bajadas constantes.

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Marcos Granda

Ya ha finalizado la temporada del Real Oviedo. Es el momento del análisis, de darse cuenta de los errores que hacen que el conjunto asturiano no se encuentre en la lucha por el ascenso a La Liga Santander, esos que le harán quedarse un año más en Segunda División y volver a idear un proyecto para, por fin, subir a la categoría de oro del fútbol español. Los aficionados azules se llevaron alegrías y decepciones a partes iguales, y en su memoria quedarán recuerdos inolvidables, aunque un sabor amargo al quedarse a tan solo un gol del sueño de entrar en playoffs

Inicio accidentado

Las espectativas durante la pretemporada no podían ser mejores. Un nuevo entrenador de carácter duro como Juan Antonio Anquela, alguien que conoce la categoría y que no ve al Real Oviedo como su escaparate para demostrar que vale para ser entrenador, sino el equipo que quiere llevar a la élite del fútbol español. Los buenos resultados en pretemporada, con participación constante de la cantera y demostrando un nivel alto, hacían crecer el optimismo en las gradas del Tartiere, que se vieron con gente en la primera jornada ante el Rayo Vallecano. El encuentro fue una cura de humildad total, y las grandes aspiraciones parecían haberse olvidado. A pesar del primer gol inicial de Saúl Berjón, el Rayo Vallecano dio la vuelta al marcador e hizo inútil el segundo tanto de Berjón, que cerró el encuentro con un 2-3 que enfriaba al Tartiere. A nadie sorprendió en mayo que fuesen los de Vallecas los que certificasen su ascenso directo junto al Huesca. 

La jornada 2 no solo no sirvió para coger fuerzas, sino que despertó los fantasmas de pasadas temporadas en los partidos del Real Oviedo lejos de su estadio. De nuevo se adelantaron los azules, por medio del ovetense con una bonita vaselina, pero en tres minutos Pozo igualó con un espectagular gol desde fuera del área; empate en Almería y un punto de los primeros seis. El siguiente encuentro era clave para los asturianos, ya que era el último antes del primer derbi asturiano en quince años, y el Reus ya había salido victorioso de su anterior visita al Carlos Tartiere. En esta ocasión, los de Anquela no titubearon y golearon a los catalanes sin que estos pudieran ni contestar: 3-0, con tantos de Toché (2) y uno de Rocha

Toché celebra su gol de chilena ante el Reus | Imagen: Real Oviedo
Toché celebra su gol de chilena ante el Reus | Imagen: Real Oviedo

Fue entonces el momento del primer examen para Juan Antonio Anquela: el derbi asturiano. Tocaba viajar a Gijón, al Molinón (todavía sin el "Quini" en el nombre) para jugar el partido con el que los oviedistas llevaban soñando desde hacía varios años, aquellos en los que el Real Oviedo deambulaba por Segunda B y Tercera. Bajo una lluvia constante, los azules salieron algo dormidos al verde y dejaron que el Sporting de Gijón (por entonces líderes de La Liga 1|2|3) tomase la delantera por medio de Carmona. Sin embargo, Anquela se mostró valiente, sabedor de que el público del Tartiere no le perdonaría al equipo una derrota tan temprana ante el eterno rival, y dominó la segunda mitad entera, buscando al menos un gol para empatar en casa del líder. Con más orgullo que ideas, los azules atacaron hasta que sonó la campana tras una jugada trastabillada de Guillermo Cotugno, que acabó en disparo a puerta rechazado por Mariño, para que Toché introdujese el balón en la portería tras el rechace. Un empate en casa del líder en el minuto 85 que supo a victoria para los oviedistas y a derrota para los de Gijón. 

Las siguientes jornadas no mejoraron las sensaciones, a pesar de salir victoriosos por 1-0 ante el Cádiz en el partido siguiente al derbi, ya que los azules encadenaron cinco jornadas consecutivas sin ganar, con tres empates y dos derrotas, además de que en tres de esos encuentros, fueron los azules los que se adelantaron en el marcador y se vieron incapaces de mantener la ventaja. En la fecha número once, ante el Córdoba, el Real Oviedo recuperaba sensaciones tras vencer a los andaluces por 2-0 en el Carlos Tartiere, dejando un gran partido como conjunto, hasta el partido siguiente, en el que los de Anquela naufragaban ante el Alcolrcón fuera de casa, con Toché marchando lesionado en el minuto 30 y dejando una imagen de equipo derrotado sobre el verde del Estadio Santo Domingo.

Toché y Linares festejan el empate en el Molinón | Imagen: La Liga 1|2|3
Toché y Linares festejan el empate en el Molinón | Imagen: La Liga 1|2|3

El mejor momento de la temporada

La derrota contra los alfareros por 2-0 supuso un punto de inflexión en el Real Oviedo. En la jornada 13 de La Liga 1|2|3, los de la capital asturiana recibían al Lugo, por entonces líder de la categoría, mientras los azules se encontraban decimoquintos. En este caso, fueron los gallegos los que dieron el primer golpe al partido, pero los de Anquela supieron sufrir para remontar y mediante Saúl Berjón de penalti y Miguel Linares, dieron la vuelta al electrónico. El Lugo volvió a empatar por medio de Azeez, pero gracias a una gran volea de Aarón Ñíguez, los azules salieron victoriosos y volvieron a sumar una victoria. 

Una semana después llegó la primera victoria fuera de casa de los de Anquela, tras 14 partidos disputados. Berjón comenzó errando un lanzamiento de penalti, al contrario que Manu Barreiro, que subió el gol del Nàstic desde la pena máxima. Ya en la segunda mitad, Carlos Hernández empató de cabeza y Aarón Ñíguez nuevamente de penalti, dio la victoria al Oviedo en la última jugada del encuentro. La alegría duró poco, y en la jornada siguiente ante el Valladolid, también fuera de casa, los azules cayeron derrotados dando una mala imagen un fin de semana más, en el que se convirtió en el último encuentro de Juan Carlos como portero titular del Real Oviedo

Con Alfonso Herrero en la portería, los azules recibieron al Numancia, contra el que comenzaron ganando gracias a Carlos Hernández, que volvía a aprovechar su altura para marcar de cabeza. De la misma manera igualó Higinio, aprovechando un remate en el primer palo en un córner. Sin embargo, el Numancia se metió en propia puerta tras el fallo de su defensa al despejar la volea de Diegui Johannesson que golpeó en la madera, y finalmente Linares redondeó la tarde rematando de cabeza el saque de falta lateral de Saúl Berjón. A partir de ahí, el Real Oviedo salió vencedor en los siguientes cuatro encuentros (Lorca, Osasuna, Sevilla Atlético y Cultural Leonesa), y mantuvieron la imbatibilidad siete jornadas más.

La plantilla, junto al Fondo Norte 1926, tras el gol de Linares al Numancia | Imagen: Real Oviedo
La plantilla, junto al Fondo Norte 1926, tras el gol de Linares al Numancia | Imagen: Real Oviedo

Una afición orgullosa

Los azules viajaron a Huesca en la jornada 21, en la que el equipo de Rubi se encontraba líder de La Liga 1|2|3, y después de fallar un penalti y del único error grave de Alfonso Herrero en toda la temporada, el Real Oviedo empató en los instantes finales del encuentro de manera muy meritoria. La semana siguiente, sin embargo, en la que se enfrentaron al Rayo Vallecano, el empate no supo tan bien, porque los azules se vieron con opciones de ganar. Un fallo del colegiado del encuentro, señalando penalti a Christian Fernández por mano cuando el esférico golpea en su cara, y un trallazo de Rocha que se estrella en el larguero justo al final, dejaron a los azules con 2-2 en Vallecas sabiendo que habían merecido mucho más en aquel enfrentamiento. 

Una vez pasados esos dos encuentros, el segundo derbi asturiano del año se veía cada vez más cerca, y en esta ocasión, se jugaba en Oviedo. Tras ganar sufriendo al Almería por 2-1 y empatar a ceros en Reus, los oviedistas comenzaron a prepararse para recibir al Sporting de Gijón después de tanto tiempo, y el encuentro, no defraudó. Symmachiarii desplegó un espectacular tifo, combinado con un mosaico en toda la grada para recibir a sus futbolistas, y la fiesta del fútbol asturiano comenzó. Se adelantaron los de Baraja, con gol de Jony tras la poca decisión en defensa de los carbayones. Sin embargo, el encuentro tenía un mote, y ese era el de Mossa. El lateral, que dos temporadas antes fue de los más abucheados en el Tartiere, se convirtió en el héroe de la noche, con dos golazos (uno en cada parte) para darle la vuelta al electrónico y hacer al Real Oviedo salir victorioso en el derbi asturiano

El mosaico y el tifo desplegado en el Carlos Tartiere antes del derbi | Imagen: Real Oviedo
El mosaico y el tifo desplegado en el Carlos Tartiere antes del derbi | Imagen: Real Oviedo

Llegó la debacle

Con los ánimos por las nubes, la realidad volvió a golpear a los azules en la visita al Ramón de Carranza de Cádiz, donde tras la dudosa expulsión de David Rocha, el Real Oviedo no pudo hacer nada por ganar el encuentro, a pesar de haberse adelantado en el marcador. A partir de ahí, los de Anquela encadenaron cinco encuentros consecutivos sin conocer la victoria, con empates en casa ante conjuntos de la parte baja de la tabla como Albacete o Fútbol Club Barcelona B y derrotas en Zaragoza y Tenerife aparte de la sucedida en Cádiz. Tras ganar por 2-1 al Granada en el Tartiere, con gol del canterano Steven, los ánimos parecieron reaparecer, e incluso sirvieron para adelantarse en Córdoba, pero una vez más, los carbayones dejaron escapar la victoria en los últimos minutos.

El peor partido en casa fue ante el mismo equipo contra el que se dio el peor lejos de Oviedo en la primera vuelta, la Agrupación Deportiva Alcorcón, conjunto que salió victorioso en ambos de los encuentros disputados entre alfareros y ovetenses. En un partido con pocas ocasiones, con tan solo una chilena de Toché que golpeó en el larguero y otro gol anulado al murciano en dudoso fuera de juego. Al final, un fallo de Viti, canterano azul, propició la contra en la que Jonathan Pereira, ex oviedista, marcó el único tanto del encuentro ya en el descuento

Saúl Berjón, hundido ante el Alcorcón | Imagen: Real Oviedo
Saúl Berjón, hundido ante el Alcorcón | Imagen: Real Oviedo

Sin embargo, el Real Oviedo se repuso del accidente, ganando los dos siguientes partidos ante Lugo fuera de casa y Nàstic en el Tartiere, hasta volver a estrellarse con el Real Valladolid, que gracias a un excelso Jaime Mata, dejó a los asturianos muy tocados en su lucha por el ascenso. De hecho, el ánimo tan negativo hizo que en la visita a Soria, el conjunto de la capital asturiana marchase con un 3-0 en contra, que se convirtió en clave por el golaverage en la lucha por el playoff. Finalmente, el Real Oviedo ganó los últimos tres encuentros disputados en su estadio, ante los ya descendidos Lorca y Sevilla Atlético y el Huesca, que el año que viene disputará sus encuentros en La Liga Santander; sin embargo, las derrotas fuera de casa ante Osasuna y Cultural Leonesa impidieron a los azules entrar en la promoción de ascenso.

En el encuentro final de la temporada, a pesar de comenzar la jornada con apenas posibilidades de entrar en playoffs, el Real Oviedo se quedó a tan solo un gol de la Cultural Leonesa en Soria de poder disputar la fase de ascenso, dando por terminada una campaña con muchos altibajos y que sirve como lección para lograr el deseado ascenso en la 2018/2019.

La grada del Tartiere celebra la victoria en el derbi asturiano | Imagen: Real Oviedo
La grada del Tartiere celebra la victoria en el derbi asturiano | Imagen: Real Oviedo
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