Una bomba antes de empezar

La destitución de Lopetegui a dos días del debut de España en el Mundial supone un auténtico terremoto en el ambiente de la Selección.

Una bomba antes de empezar
Rubiales, Hierro y Lopetegui en la renovación de este | Foto: RFEF

Llegaba España con confianza al Mundial, al margen de los últimos amistosos, pero todo ha cambiado con los sucesos de las últimas 48 horas. En la tarde de ayer, el Real Madrid anunciaba el fichaje de Lopetegui para después del Mundial y a mediodía, hoy, Luis Rubiales, flamante presidente de la Federación, anunciaba su destitución como técnico de la Selección española. Poco tiempo más tarde, se anunciaba que Fernando Hierro, hasta ahora director deportivo de la RFEF, se haría cargo de la Selección durante el Mundial. España cambia de técnico a menos de 48 horas de debutar ante Portugal y cabe preguntarse no si esto afectará a la selección, sino ¿cuánto pueden afectar los sucesos de ‘la catástrofe de Krasnodar’?

Los jugadores saltarán al Estadio Olímpico de Sochi el viernes a las 8 de la tarde. Las dudas futbolísticas eran varias: si Carvajal llegaría para ser titular, si Thiago o Koke acompañarían a Busquets y quién sería el delantero titular. En el equipo rival, también estaba por ver si a Cristiano le afectaba la incertidumbre de su futuro.  Ahora todo está en un segundo plano, la Selección se verá afectada tanto en lo mental como en lo táctico.

En lo táctico, la baja de Lopetegui es evidente.  El ya exseleccionador llevaba  dos años preparando el Mundial de Rusia. Había conseguido levantar el ánimo de los jugadores tras dos torneos decepcionantes, renovar y dar entrada a jugadores jóvenes y, sobre todo, armar un equipo compacto que volvía a ilusionar a la afición española. La Selección no ha perdido un partido desde que cayese en Saint-Denis el 27 de junio de 2016 ante Italia en los octavos de la Eurocpa de 2016. Desde entonces, ha jugado 20 partidos. Ha ganado 14 y ha empatado 6. Le ganó a Francia, arrasó a Italia en el Santiago Bernabéu y destrozó a Argentina en el Metropolitano. 

Julen había estudiado a conciencia a Portugal, Marruecos e Irán para superar como líder la fase de grupos. Había elegido a los 23 seleccionados en función de los contextos que había imaginado que podrían suceder. Había evaluado como los parones del VAR pueden afectar al ritmo de juego de la Selección. En definitiva, el líder de esta Selección deja un vacío que a nivel de conocimiento de los jugadores, contexto o rivales nadie podrá llenar.

Para llenar el huevo, llega Hierro. El malagueño ha sido director deportivo de la Selección en dos etapas, la primera entre 2007 y 2011 y la segunda desde noviembre del año pasado. Como entrenador, estuvo en el banquillo del Real Madrid como segundo de Ancelotti en la temporada 2014/15 sustituyendo, precisamente, al detonante de todo este lío, Zidane. En la temporada 2016/17, se hizo cargo del Oviedo con el objetivo de entrar en play-off, pero acabó 8º y no fue renovado. Ahora llega para no cambiar nada: "No se puede tocar en dos días dos años de trabajo”. Fernando Hierro llega para liderar y gestionar un grupo tocado en lo anímico.

Porque estas horas han destruido probablemente la concentración de la Selección de cara al primer partido del Mundial. Si se hace caso de las informaciones publicadas por periódicos como El País o Marca, los jugadores del Real Madrid de la Selección habrían servido de nexo entre Lopetegui y Florentino Pérez. Desde que se conoció la noticia, la concentración ha debido ser un polvorín. Además, esta mañana el grueso del vestuario habría pedido a Rubiales sin éxito que no destituyese a Lopetegui. Los jugadores tienen que centrarse ahora en lo que mejor saben hacer, mover el balón, pero es complicado aparcar en tan poco tiempo uno de los sucesos más negros en la historia de la Selección.