Así es el Mérida de la 2018/2019
La plantilla posa antes de dar comienzo el partido de Copa RFEF ante el Extremadura B (Fotos: Mérida AD)

El 26 de mayo, el Mérida veía cómo se confirmaba en Vigo el cruel y, por qué no decirlo, esperado destino que casi la totalidad de la temporada 2017/2018 le había guardado. Pocas horas después, en plena resaca del descenso a Tercera División, ya había sido establecido el objetivo de la 2018/2019: volver a la categoría de bronce. Apenas estaba empezando junio cuando se hizo pública la campaña de abonos, y no habría que esperar mucho más para conocer el primer fichaje. Poco a poco fueron firmando más y más jugadores, principalmente caras nuevas, aunque alguno que otro decidió quedarse. En las siguientes se encontrarán un breve resumen de cada uno de ellos para empezar la nueva temporada un poco menos perdidos.

Portería

Alberto Ortiz. Fue uno de los primeros en subirse al barco emeritense, y también otra declaración de intenciones de este nuevo Mérida: jugador joven y con mucho futuro por delante. De hecho, esta temporada no será su primera experiencia en el fútbol profesional, puesto que ha militado en las filas del Rayo Vallecano B en la Tercera División madrileña, llegándolo a hacer también en 2ªB con apenas 20 años. A pesar de su juventud, no dudará ni un segundo en disputarle el puesto al que, en teoría, será el guardameta titular.

Javi Sánchez. La portería romana bien puede ser un claro ejemplo de lo que quiere el club emeritense en la 2018/2019: compensación. Si Ortiz era un joven meta con futuro, Sánchez ya tiene un buen camino recorrido en Tercera División. En sus comienzos, combinó el División de Honor del Córdoba CF con su filial en Tercera, pero no se resistió a salir de su tierra. Además de en el 10, también lo conocen en los grupos 1, 2, 8, 18 y en el propio 14, gracias al Don Benito y al Valdivia. La última temporada quedó 4º con el Formac Villarubia, aunque cayó en primera ronda de playoffs ante el Almería B.

Línea defensiva

Javi Chino. Apenas habían pasado 4 días del doloroso descenso cuando el capitán del Mérida se pasaba por las oficinas romanas para firmar su renovación. El pacense no tuvo ninguna duda: se sentía en deuda con afición y club pecholatas, y no iba a dejarlos en la estacada tras bajar a Tercera División. Destinado a ser el líder del equipo sobre todo en lo emocional, Chino también proporcionará estabilidad en la retaguardia, tanto en la zaga central como en el pivote defensivo, aportando experiencia y madurez.

Juanjo Chavalés. Desde el norte de Extremadura llegó otro de los primeros fichajes. Chavalés había corrido la banda derecha la temporada pasada en el CD Coria, llegando a disputar los playoffs de ascenso a 2ªB. Esta categoría no le es ajena al de Torreorgaz puesto que ya defendió las camisetas del Eldense y del Getafe B con más de 4000 minutos disputados entre ambos equipos. La posición natural de Juanjo es el lateral derecho, pero su descaro en dicha banda le hace muy peligroso a nivel ofensivo; de hecho, fue uno de los goleadores ante la UD Montijo en octavos de Copa RFEF.

Paco Puertas. De la mano de Alberto Ortiz llegó también Paco Puertas. Se trata de un defensa polivalente que bien puede ocupar el puesto de central o el de lateral izquierdo; de hecho, esta pretemporada ha ocupado ambas posiciones. A Puertas le avalan 4 temporadas en Tercera militando en diferentes equipos madrileños y, al igual que su compañero, carga con la responsabilidad de hacerse valer en su primer año como senior.

Víctor Calatrava. Tras consumar un histórico ascenso a 2ªB con el Don Benito, el lateral izquierdo Víctor Calatrava fichaba por el Mérida para intentar conseguir un consecutivo. Todavía no ha cumplido 25 años y ya supera el centenar de partidos gracias a su paso por el Villanovense en la categoría de bronce y Tercera, Villarrobledo también en Tercera y, evidentemente, con el Don Benito la pasada temporada.

Mario Ramón. El defensa andaluz fue uno de los que presenció en primera persona las lágrimas de los jugadores del Mérida al confirmarse el descenso. Mario Ramón jugó 26 partidos con el Coruxo, siendo dos de ellos los playoffs por la permanencia en 2ªB ante el propio Mérida. Un central corpulento y con una amplia experiencia en la categoría de bronce para convertir en una roca a la defensa romana.

Héctor Martínez (sub23). Una de las apuestas más arriesgadas y, a la vez, con mayor proyección de futuro en este Mérida. Martínez ha dado el salto al fútbol profesional por la puerta grande. El año pasado, en juveniles, fue declarado mejor lateral zurdo del grupo 5 de División de Honor, en el Getafe CF. Ahora, espera terminar este curso consiguiendo su primer ascenso a 2ªB. El saberse uno de los jugadores más jóvenes de toda la plantilla (nació en 1999) no le coarta a la hora de mostrar desparpajo por la banda izquierda.

Alex Jiménez. Comenzó a sonar su nombre a principios del mercado de fichajes, pero no fue hasta mediados de julio cuando se confirmó su llegada. El defensa madrileño llegaba a la capital para apuntalar la zaga romana tras una gran temporada en la UP Plasencia. Además de completar 35 partidos, no se lleva mal con el gol puesto que el curso anterior marcó 3 tantos, uno de ellos en playoffs.

Centro del campo

Santi Villa. Poco quiere saber de la temporada pasada la afición romana. El tan sufrido curso que acabó en debacle solo es recordado para evitar cometer los errores en los que se cayeron. Sin embargo, y a pesar de lo que pueda parecer, no todo fue fatídico en la 2017/2018, y Santi Villa tiene el privilegio de formar parte de esa cara positiva. Tan solo algunos jugadores fueron aprobados por los seguidores emeritenses, entre los cuales se encontraba el linarense. A pesar de que en un primer momento se despidió del Mérida agradeciendo todo lo vivido, dejó la puerta abierta a volver puesto que no tenía destino fijo… y, finalmente, acabó volviendo.

Curro. El segundo fichaje del Mérida para esta temporada quería dejar claro que, a pesar de haber pecado de demasiada experiencia la pasada temporada, jugadores con veteranía nunca sobran. Curro cambió la camiseta verde por la blanquinegra tras haber pasado 4 años consecutivos en el Villanovense, además de uno en Tercera, que terminó en ascenso. Con el club serón en 2ªB ha sido titular en 112 ocasiones y ha disputado un total de 73 partidos completos. Esta será la tercera experiencia de Curro en un club extremeño puesto que también pasó por el Cacereño en la temporada 2011/2012, donde casualmente coincidió con su actual entrenador, Santi Amaro.

Carlos Puyi (sub23). Este cordobés recibió en verano el premio a la gran temporada que realizó el año pasado en el Azuaga, donde ya estuvo anteriormente. A pesar de ser sub23, Carlos fue una de los jugadores más destacados en el grupo XVI el pasado curso, hecho que ha provocado que el Mérida se fijase en él. Polivalente (puede jugar también como lateral derecho), joven y con ganas, otra de las apuestas de futuro de los pecholatas.

Sergio Pizarro (sub23). El jugador más joven de la plantilla (cumple años 7 días después que Héctor) llegó al Mérida procedente también de un juvenil madrileño, el Fuenlabrada en este caso, aunque también pasó por las canteras de Leganés, Alcorcón y Getafe. Un futbolista hábil con el balón y peligroso en ataque, aunque se mueve mucho mejor en el centro del campo actuando como asistente. 

Adrián Montesinos (sub23). A día de hoy, se trata del último jugador que ha pasado a formar parte del equipo emeritense. El centrocampista murciano se estrenó en semifinales de Copa RFEF y llega cedido por el Real Murcia. Allí ha tenido la oportunidad de jugar tres temporadas en Tercera División, siendo esta última compaginada con la categoría de bronce en las filas del FC Jumilla. Adrián se mueve bien tanto en la medular como de lateral derecho.

Ataque

Javi Martín. La nueva filosofía del Mérida fruto de los errores y disgustos del pasado tenía el deber de dar ejemplo con el primer jugador firmado, y así fue. Javi Martín llegaba desde Pueblonuevo al Estadio Romano con una garantía de 17 tantos anotados durante la pasada campaña; tercer máximo goleador del grupo XIV. Sin embargo, y dejando aparte su capacidad goleadora, lo que hace fuerte a Javi es su enorme compromiso con el equipo de su ciudad. Experiencia, juventud y sentimiento en un solo jugador.

Paco Tomás. Ninguno de los dos ‘Paco’ de la plantilla ha llegado solo a Mérida. Tomás procede del Formac Villarubia, por lo que conoce muy bien a su portero. No obstante, comenzó la temporada pasada en la UB Conquense, quien acabó ascendiendo a 2ªB. Este delantero con planta y experiencia sumó un total de 13 goles en la 2017/2018 con ambos equipos. En la anterior, llegó hasta los 17 con el Almansa, equipo de su ciudad natal.

Dani Cadena. Fue, quizás, uno de los primeros rumores del verano emeritense. Sin embargo, su fichaje fue el séptimo en anunciarse. Este sanluqueño nacionalizado nicaragüense, en cuya selección ha jugado, ha cruzado el charco para recalar en el club emeritense procedente del Real Estelí de la Primera División de Nicaragua. No obstante, esta no será su primera experiencia en España ya que ha llegado incluso a debutar en 2ªB en las filas del Betis B con apenas 20 años. A pesar de que puede jugar como delantero, en pretemporada ha actuado más de mediapunta, un puesto en el que se mueve con bastante fluidez y peligro.

Cristo. En este Mérida hay bastantes caras nuevas, pero siempre hay algún fichaje que no necesita presentación, y Cristo es uno de ellos. El ratón de Pueblonuevo lo había vuelto a hacer, había conseguido su sexto ascenso con la camiseta de Unionistas después de perder la eliminatoria de campeones ante el Don Benito. Unas semanas más tarde, comenzaban los rumores. Que si se quedaba en Salamanca para jugar por fin en la categoría de bronce, que si volvía a su tierra, que si Cacereño, que si Mérida… Finalmente, el atacante decidió volver a la que fue y seguía siendo su casa para conseguir el séptimo ascenso de su carrera. De ser así, jugaría en 2ªB ocho años después de haberlo hecho con el Cerro de Reyes ya que el extremeño firmó hasta 2021.

Joaqui Flores. El del Cerro va en la misma línea que el número 20. El Mérida seguía queriendo configurar una plantilla competitiva, compensada y con sentimiento, y surgió la oportunidad de repescar a Flores. A pesar de proceder del máximo rival de los romanos, el CD Badajoz, no ha perdido ni el respeto ni el cariño de los emeritenses. Joaqui ya se ha reestrenado oficialmente marcando uno de los goles que dieron el pase a la final de la Copa RFEF. Al igual que el ratón, estuvo en Laredo y espera terminar la temporada de la misma forma.

Joel Sanabria (sub23). Una de las últimas incorporaciones, aunque ha tenido la oportunidad de probarse ante el Recreativo de Huelva en el partido de presentación y contra el Extremadura B en las semifinales de Copa RFEF. Sanabria (hermano del delantero del Real Betis) acaba de cumplir 20 años pero ha pasado por varias categorías del Real Sporting de Gijón, de donde procede: Liga Nacional y División de Honor en juveniles han sido compaginadas por este paraguayo con Tercera y Segunda B.

Cuerpo técnico

Jesús Perera. Fue el primer ‘fichaje’ de los romanos en la 2018/2019. El objetivo, como ya saben, estaba claro, pero el Mérida no quería llevarlo a cabo de cualquier forma. Los emeritenses sabían de la necesidad de un cambio más allá de lo deportivo, necesitaban recuperar su esencia e identidad. Por este motivo, la directiva luchó por incorporar al organigrama técnico al exjugador Jesús Perera, quien, gracias a su gran conocimiento del grupo extremeño de la Tercera División, se convertía en Secretario Técnico del club.

Santi Amaro. La elección del míster emeritense fue una de las noticias que más repercusión tuvo a nivel regional. Sonaban entrenadores conocidos en la capital, como Julio Cobos o Juan Marrero, sonaban también de fuera de Extremadura, como Óscar Fernández. Sonaban muchos y todos libres, pero el fichaje final fue fruto de una desvinculación amistosa. Santi Amaro había fichado poco antes por un club vecino, el Calamonte, pero no pudo negarse ante la oferta del Mérida. La directiva apostaba por todavía más sentimiento romano para llevar el timón del equipo… pero es que Santi no venía solo. Germán González lo acompañaba como preparador físico. Ninguno de los dos necesita presentaciones ante la afición romana puesto que ambos, Amaro como jugador, ya conocen lo que es ascender a 2ªB con el Mérida AD.

Estos son los 20 efectivos con los que, a día de hoy, cuenta el Mérida AD para disputar una apasionante y dura temporada. No obstante, aún quedan dos fichas libres en las filas pecholatas: una senior y otra sub23. En Mérida parecen haber aprendido de los errores pasados y este año han optado por conformar una plantilla lo suficientemente compensada como para llegar lo más en forma posible a mayo. A los romanos sólo les ronda una palabra por su mente, ‘playoffs’, y esperan que estos jugadores sean capaces de cumplir con las expectativas: volver a la 2ª División B.

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