Real Oviedo: ¿qué te pasa, Carlos?

El central andaluz, titular hasta el momento en todos los encuentros, no está dando el nivel que se espera y sus actuaciones le han costado puntos al conjunto carbayón

Real Oviedo: ¿qué te pasa, Carlos?
¿Qué te pasa, Carlos? | Imagen: Real Oviedo

Desbordado, lento, sin ideas. Si hay alguien a quien las vacaciones de verano no sentaron bien fue, sin duda, a Carlos Hernández. El central jiennense no está rindiendo al nivel que tenía acostumbrado mostrar a la afición carbayona.

Si bien es cierto que en ataque no está sumando, hay que decir en su defensa que el primero de sus seis goles anotados la pasada campaña no llegó hasta la jornada 8, ante el Barça "B". Dicho gol fue el primero de Carlos que le dio puntos al equipo carbayón y así hasta los tres puntos que el equipo sumó con sus tantos.

También contribuyó otros partidos pero las actuaciones de otros goleadores hiceron que no supusiera perder puntos en caso de que Hernández no hubiese anotado. Cosas de la estadística.

Con cuatro jornadas de campeonato ya transcurridas, las actuaciones del de Jaén están siendo grises, tirando a negras, sobre todo en los dos últimos encuentros.

El primero de los partidos que hizo saltar las alarmas fue el primero fuera de casa, en Córdoba. Analizando detalladamente el partido de Hernández en El Arcángel se puede apreciar que falla en los dos goles del conjunto blanquiverde

El primero de ellos, no se puede decir que pierda a su marca porque, directamente, nunca llega a cubrirla. Cuando se quiere dar cuenta, ya es tarde y Alejandro Alfaro remata completamente sólo en el vértice del área de meta. 

El 10 del Córdoba puso el 1-2 en el marcador en un estadio que entendió de la necesidad del conjunto andaluz de empatar el partido y apretó.

Por suerte para Carlos, no estamos aquí para contar que el equipo dirigido por Sandoval empató o, incluso llegó a remontar. El Oviedo reaccionó más pronto que tarde y subió un 1-3 al marcador que sería recortado por el Córdoba de nuevo con un fallo del defensa central.

En esta ocasión fue Federico Piovaccari el que le ganó el duelo individual  al zaguero del Real Oviedo y acabó por batir a Alfonso. 

Ya en la jornada 3, en Carranza, ante el Cádiz, su actuación le costó puntos a los azules. Fue en el vértice del área de penal cuando Carlos fue con todo a por un balón dividido y pecó de inocencia, algo impropio del nivel mostrado la pasada campaña.

Reaccionó lento y cometió un penalti más propio de alevines que de un jugador profesional de Segunda División. El Cádiz se adelantó en el marcador gracias a la buena ejecución de la pena máxima, convertida por Álex Fernández, pero, de nuevo por suerte para Carlos, el Real Oviedo consiguió enmendar la situación empatando en el último minuto del descuento.

Álex Fernández celebra el tanto conseguido tras el penalti provocado por Carlos Hernández en Carranza. | Imagen: La Liga
Álex Fernández celebra el tanto conseguido tras el penalti provocado por Carlos Hernández en Carranza.
Imagen: La Liga

No vamos a decir que la situación colma el vaso, pero ni siquiera el regeso al Tartiere mejoró el rendimiento del central. El andaluz se vio superado por un gran pase, todo sea dicho, a su espalda, del centrocampista del conjunto zaragocista, Javi Ros.

En un momento determinado de la fase de vuelo del balón, Carlos perdió el contacto visual con él y llegó a correr totalmente de espaldas al mismo, lo que provocó la pérdida de referencia de su trayectoria. Un delantero hábil y listo como es Álvaro Vázquez se supo aprovechar y batió cruzado a Alfonso Herrero.

No sólo se trata de sus actuaciones en cuanto a la consecución de puntos para el equipo sino que también se le ve apagado y muy dubitativo en la salida de balón.

Es pronto o, mejor dicho, no tiene porqué haber sumado en ataque todavía. Lo que no se puede permitir un central titular del Real Oviedo es haberse visto superado en tres de los cuatro partidos que el conjunto de la capital del Principado ha disputado hasta el momento.

En definitiva y, teniendo en cuenta no sólo cómo está rindiendo Carlos Hernández, sino también el buen nivel de defensas centrales que hay en el banquillo, esperando su oportunidad, lo más conveniente para la solidez y eficacia defensiva del Real Oviedo es hacer un cambio que reajuste los ocho goles encajados en apenas cuatro partidos debido a que es prácticamente imposible neutralizar los dos tantos por encuentro encajados de media, con tres a favor y, sobre todo, hacerlo jornada tras jornada.

Veremos si Anquela analiza tácticamente esta situación y busca soluciones, que las hay, y muchas -Forlín o Alanís- y decide pulsar la tecla del cambio y la del cierre del grifo de goles recibidos.