Mal sabor de boca en el Nuevo Anoeta

La Real Sociedad tropieza ante El FC Barcelona en el estreno del Nuevo Anoeta. Los de Garitano tuvieron ocasiones para ganar el encuentro, pero los goles de Suárez y Dembélé dejaron a los donostiarras con un mal sabor de boca. El Barcelona mejoró en la segunda parte con la entrada de Busquets y Coutinho.

Mal sabor de boca en el Nuevo Anoeta
Luis Suárez empata el partido ante la defensa txuri-urdin. Foto; LaLiga
Real Sociedad
1 2
FC Barcelona
Real Sociedad: Rulli; Zaldua, Elustondo, H. Moreno, Theo; Illarra (Merino, min 82), Zubeldia, Pardo (Sangalli, min 82), Zurutuza (Bautista, min 73); Oyarzabal, Juanmi.
FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo (Cotuniho, min 46), Piqué, Umtiti, Jordi Alba; S.Roberto, Rakitic, Rafinha (Busquets, min 57); Dembélé (A. Vidal, min 77), Suárez, Messi.
MARCADOR: 1-0, min 13, Aritz. 1-1, min. 63 Luis Suárez. 1-2, min 66, Dembélé
ÁRBITRO: Del Cerro Grande. Amonestó a Illarramendi (min 47)y Umititi (Min 87)

La Real se estrenaba ante su afición en el Nuevo Anoeta, que tras 25 años de historia permitía al aficionado txuri-urdin disfrutar desde primera línea y sin las pistas de atletismo. 

Desde antes el partido, se palpaba la emoción y alegría de los aficionados que gritaron y animaron con furor a Imanol Agirretxe, homenajeado por su trayectoria. A modo de despedida, marcó el primer gol del Nuevo Anoeta, aunque no fuese oficial, y recibió por parte del club la Insignia de Oro y Brillates.

Pero no sería Imanol, sino Aritz Elustondo quien marcase el primer gol del encuentro tras 13 minutos de juego. Tras una falta al borde del área lanzada por Pardo, un rechace fuera del área pequeña sería aprovechado por el central para culminar con una potente volea, sin que Ter Stegen pudiera impedirlo. 

Un Barcelona poco reconocible sufría en el medio campo, echando en falta a Busquets o Coutinho, mientras que la Real esperaba la salida del balón de los catalanes para montar su contraataque, de esta forma llegaría el segundo acercamiento de peligro por parte de los donostiarras. Así pues, se encomendaban al astro argentino para poder encaminar y remontar el partido pero tampoco tendría su día. Además, Oyarzabal estaría pendiente de las subidas de Jordi Alba para evitar la típica jugada entre el lateral y Messi.

El Barça tendría sus ocasiones más claras a través de dos córners donde Pique estaría apunto de marcar en ambas jugadas. En la primera de ellas el remate se iría desviado por muy poco sin que Rulli pudiera hacer nada y en la segunda ocasión, reclamaría el VAR pero Del Cerro Grande señalaría saque de puerta.

DEL PLAN B AL PLAN A 

No suele ser habitual que un equipo con tantos jugadores de renombre no sea capaz de desplegar un poco de fútbol en 45 minutos y Ernesto Valverde era consciente de eso. Por eso dio entrada a Coutinho al empezar la segunda parte y a Busquets a los 10 minutos. Se hartó de la rotaciones y fue con todo su plantel estrella a por la victoria.

Quizás tanto entusiasmo y tanta pólvora ofensiva blaugrana, causó que hubiera más huecos al espacio y, por tanto, mayor posibilidad de contrataques blanquiazules, y así fue. Hasta tres ocasiones claras de gol en las que Ter Stegen actuó como un portero de primer nivel parando hasta dos de ellas. 

La Real se encerraba atrás, a la espera de que Illarra o Zubeldia recuperaran el balón para salir a la contra. Pardo era el encargado de conducir con velocidad hacia la portería rival y entre Oyarzabal y Juanmi se ocupaban de finalizar las jugadas. El primero disparó un chut potente, pero muy desviado mientras que Juanmi, a los tres minutos, tendría otro uno contra uno clarísimo. En este caso, Ter Stegen se lució e hizo que el segundo gol de los locales no subiera al marcador. 

Tras esta avalancha donostiarra hacia la portería del meta alemán, Pique remataría de cabeza tras un centro de Leo Messi que pararía con dificultades el arquero argentino, con la mala fortuna de que el rechace llegaría a la botas de Luis Suárez. El pistolero no perdonaría. 

Tres minutos después, tras una jugada parecida al gol de Luis Suárez y tras un despeje de Rulli, Dembélé se encontraría el balón en el área de la Real para rematarlo y marcar el segundo gol de su equipo, consiguiendo invertir el marcador.

El equipo de Garitano no se vendría abajo y tras la entrada de Merino y Sangalli, que sirvieron como jugadores revulsivos, el equipo guipuzcoano tuvo varias ocasiones en las botas de Juanmi para conseguir el empate. 

El malagueño tendría hasta dos oportunidades en los últimos diez minutos del partido como para poder dar una alegría a sus aficionados, pero no estuvo acertado en ninguna de las dos jugadas, siendo asistido por los dos hombres que entraron.