La curiosa relación del Sevilla FC con el Superclásico River-Boca de este sábado

Real Madrid-FC Barcelona, Estrella Roja-Partizán de Belgrado o PSG-Olympique de Marsella, enfrentamientos que no tienen parangón alguno con el que tendrá lugar este sábado en Buenos Aires en el Monumental entre River Plate y Boca Juniors, que se disputan la vuelta de la final del máximo trofeo sudamericano, la Copa Libertadores.

El Sevilla, en sus más de 128 años de historia, ha tenido la friolera de 28 jugadores provenientes de la nación que ha patentado el tango, Argentina. De esa cifra, once han pasado por al menos uno de los principales clubes no sólo de Buenos Aires, sino de prácticamente todo el país como son Boca Juniors y River Plate.

Sin importar el año que fuera, la mayoría de las veces que un argentino se ha enfundado los colores sevillistas, el vestuario se ha diferenciado entre el barrio de la Boca y el club millonario. Y eso que han dejado su sello en la barriada de Nervión jugadores de otros grandes como San Lorenzo, pero la hegemonía de este Superclásico está muy arraigada en el Sevilla FC pese a los múltiples intentos de difuminarla.

Por ello  decimos que el Sevilla ostenta una particular relación con el Superclásico de Argentina, porque pese  a querer apartar el monopolio Boca-River, esa idiosincracia se mantiene entre los integrantes albicelestes que han jugado en Nervión.

En este artículo se hará mención a todos aquellos hombres que una vez jugaron en alguno de los dos gigantes del fútbol argentino y también en el Sevilla FC posterior o anteriormente.

De "scottazo" en "scottazo" fue maravillando en Nervión Héctor Horacio Scotta, que llegó a la capital andaluza allá por 1976 procedente del Gremio brasileño junto a su compatriota Brizzola. Permaneció cuatro temporadas y acumuló 53 goles en su haber con un promedio de 0,5 tantos. Finalizó su etapa como sevillista en 1980 para irse a Ferro y dos años después a Boca Juniors, Scotta era el primer jugador que pasó por las filas del Guadalquivir que defendió en este caso los colores azul y amarillo.

Carlos Manuel Morete fue el siguiente en vestir el rojiblanco del Sevilla y el de River Plate. Lo más morrocotudo de todo es que Morete ha sido y es el único jugador de la historia nervionense que ha vestido la camiseta de los dos magnos de Argentina. Es más, empezó su carrera con el club millonario en 1970, pero en 1975 hizo las maletas para estar seis años en España (desde 1980 hasta 1981 en el Sevilla) hasta que se decantó por retornar a Argentina a un sitio para muchos impensable, el equipo fundado por genoveses.

Del siguiente apenas hace falta presentación. Si mencionamos así de pasada la mano de Dios seguro que algo se empieza a venir a la mente. Efectivamente, el que ha sido uno de los mejores jugadores del siglo XX pasó por la escuadra sevillista y por uno de los equipos más representativos argentinos anteriormente mencionado. No es otro que Don Diego Armando Maradona. Explotó como futbolista en La Bombonera, siguió creciendo en el FC Barcelona y cautivó en Napoles. Fue en el verano de 1992 cuando en un estado cuanto menos deplorable y decrépito por la mala vida que llevaba arribó a Sevilla. Causó sensación no sólo por su ajetreada y polémica vida fuera de los terrenos de juego que le puso en tela de juicio de muchos, sino al mismo tiempo por dar demostraciones de la calidad que por aquel entonces aún atesoraba.

Seguro que es reconocido si decimos Atlético de Madrid. Efectivamente, es Diego Pablo Simeone, centrocampista aguerrido que se estableció en Sevilla para las temporadas 1992-93 y 1993-94. Sin embargo, lo más llamativo es que no estuvo en River Plate como jugador, sino como entrenador en la campaña 2007-08. Fue destituido a mitad de la 2008/09.

Para los "millennials", Konoplyanka no fue la única gran y sorprendente promesa que decepcionó y de qué manera en la ciudad de la Giralda. Matías Jesús Almeyda llegó a ser el fichaje más caro de la época al desembolsar el Sevilla a River Plate unas mil millones de pesetas para su contratación (alrededor de seis millones de euros) en 1996. Sólo militó un año en las filas hispalenses, pues en 1997 puso rumbo a Italia.

Nueve años hubo que esperar para volver a ver un jugador que hubiese militado en River o en Boca y que además hubiese defendido los colores sevillanos. El "conejo" Saviola o Javier Saviola para los más meticulosos llegó a Sevilla en 2005 a modo de préstamo del FC Barcelona tras haber estado en el AS Mónaco también cedido la campaña anterior. Fichó por la entidad culé con tan sólo 19 años en 2001 de River Plate. No obstante, el destino quiso que se reencontrase con el club del Monumental en 2015.

Tras Saviola, Diego Perotti fue otro que vistió en este caso la zamarra de Boca Juniors. El que es hijo de Hugo Perotti llegó a la capital de Andalucía a los 19 años. Desde ahí, hasta 2014 cuando Boca Juniors lo adquirió mediante una cesión.

En la campaña 2008/2009, el Sevilla se hizo con los servicios de Lautaro Acosta para dar un salto cualitativo al equipo. Por desgracia, pasó con más pena que gloria, por lo que es en 2012 cuando se fue cedido a Boca Juniors para el año 2012-13.

No todos fueron jugadores de campo, la diversidad estuvo manifiesta. Además de entrenadores, también disfrutaron de Nervión hombres como el guardameta Mariano Barbosa, que se movió especialmente entre Villarreal y UD Las Palmas pese a haber estado un corto periodo de tiempo en Sevilla en la 2014-2015. Defendió los palos de River  la campaña 2009-10.

Los dos últimos casos son los más conocidos, a saber; se mantienen en activo en la plantilla, cada uno es de un equipo diferente, y lo más importante, son hombres claves para este Sevilla FC 2018-19. Son sin duda alguna Ever Banega y Gabriel Mercado. El primero le profesa amor al combinado Xeneize y el segundo a River. Banega se empezó a forjar un nombre en el mundo del fútbol en 2007 precisamente en el barrio de la Boca, pero su carrera tiene más aires españoles, pues también militó en Valencia CF y Atlético de Madrid. Fichó por la entidad hispalense en 2014. Por su parte, Mercado solo salió de su país para venir a Andalucía. Jugó en River Plate desde 2012 hasta 2016.

De este modo, podemos concluir que con este tipo de hechos también se demuestra la grandeza de este club, por tener jugadores que han estado y triunfado en algunos casos en equipos legendarios como River Plate y Boca Juniors.

 

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