El pequeño croata que acabó siendo de oro

El pequeño croata que acabó siendo de oro

Tras sus inicios en el Dinamo de Kiev con 18 años, su paso por el Tottenham y su llegada al Real Madrid, Luka Modric consigue el mayor trofeo a nivel individual que un profesional puede recibir, el Balón de Oro, que le reconoce como el mejor del mundo

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Luis Valcárcel

En 1985 iba a nacer en Zadar, región de Dalmacia, en Croacia (Yugoslavia por aquel entonces) un tal Luka Modric. Su padre, técnico aeronáutico en el aeropuerto de su ciudad, y su madre costurera, veían como la guerra contra Serbia les obligaba a huir de la ciudad hacia un campo de refugiados hasta que el conflicto bélico se calmase.

Durante toda esta tragedia el pequeño Modric encontraba la felicidad en un simple balón, del que nunca se separaba.

Una vez finalizada la guerra, Luka decide permanecer en Zadar para jugar al fútbol y, quién sabe, en un futuro dedicarse a ello. Sus padres, pese a la situación económica no muy favorable, deciden apoyarle en todo momento.

Con tan sólo 16 años, Luka ficha por las categorías inferiores del Dinamo de Zagreb. Durante su estancia en ese club iba a estar cedido en dos equipos croatas, el Zrinjski y el Zapresic.

Una vez asentado en el equipo de Zagreb, Modric lograría un total de 6 títulos en tres años, llamado así la atención de otros clubes europeos como el Tottenham, que en 2008 se haría con los servicios del croata con un traspaso de 20 millones de euros.

Un país nuevo, una liga nueva, en definitiva, una vida nueva para Luka, a la que iba a saber sacar el mayor provecho posible.

Cuatro años en el conjunto londinense le hicieron convertirse en uno de los mayores ídolos de la hinchada spurs. Dejando todo tipo de detalles en la Premier League y siendo uno de los mejores centrocampistas de la competición, y en general de Europa, se sabía que Modric todavía no había tocado techo en lo que a su carrera deportiva se refería.

El verano de 2013 comenzaba el rumor de un interés del Real Madrid por el jugador croata, rumor que iba acrecentando conforme transcurrían los días.

Ante la negativa del club, Luka decidió declararse en estado de rebeldía, ya que su sueño por aquel entonces era ser jugador blanco.

Tras un tira y afloja entre clubes y jugador se haría oficial, Luka Modric se convertía en jugador del Real Madrid por un valor de 30 millones de euros.

En España, algunos medios daban al Madrid como peor parado en la operación del traspaso, infravalorando el nivel y la calidad del centrocampista croata. A pesar de ello, Modric supo hacer frente a las críticas hablando desde el campo y siendo, desde entonces y hasta el día de hoy, titular indiscutible con el Real Madrid, logrando nada más ni nada menos que 14 títulos desde que llegó al club.

Con 4 Champions en su haber, las tres últimas logradas de manera consecutiva, el palmarés de Luka es envidiable.

Siendo el mejor jugador del Mundial de Rusia 2018 llevando a su equipo hasta la final consiguiendo el subcampeonato, su último año futbolístico ha sido impecable. Además, se ha hecho con todos los premios individuales entregados estos últimos meses, el The Best entre ellos.

Luka Modric pone la guinda, no sólo a un año, sino a una trayectoria que comenzó con todo tipo de adversidades y que, gracias al esfuerzo, sacrificio y entrega durante todo este tiempo, se le ha recompensado de la mejor forma posible, con el Balón de Oro.

 

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