Anuario VAVEL Osasuna 2018: un centro del campo con calidad y nivel 
Anuario VAVEL Osasuna: centro del campo. Montaje: VAVEL

Anuario VAVEL Osasuna 2018: un centro del campo con calidad y nivel 

El año 2018 ha sido bueno en el centro del campo. En la acabada temporada, Mérida y Torró dejaron el listón muy alto. En verano la plantilla tuvo cambios con idas y venidas, pero la afición puede estar más que contenta. El centro del campo es tan completo que hasta Arrasate no tiene claro su centro fijo, esto se ve reflejado en los cambios que hay jornada a jornada.

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Maider Pascual

El centro del campo posiblemente sea el puesto más importante dentro del terreno de juego, por ahí empieza el juego y se mueve el balón. Osasuna tiene la suerte de contar con uno de los mejores centros de LaLiga 1|2|3. En la temporada pasada Diego Martínez contó con dos nombres: Mérida y Torró. Estos se entendieron mejor con la defensa, consiguiendo ser uno de los equipos menos goleados. Jagoba Arrasate esta temporada lo tiene más complicado, ya que muchos optan a estos puestos y están a un gran nivel. Oier, Mérida, Torres e Iñigo Pérez son los jugadores más sonados en el centro. 

Mérida y Torró, los nombres de Diego

La temporada 2017/18 acabó con un Osasuna que no logró entrar en los puestos de playoffs. Perdió en el último partido frente al Valladolid, rival que entró en los puestos de promoción y después consiguió el ascenso. El centro del campo tuvo calidad y una buena manera de entender el juego. Diego Martínez construyó un equipo donde el centro se entendía mejor con la defensa que con la delantera. En la pasada campaña, el ex-técnico confió plenamente en dos jugadores para el centro del campo: Fran Mérida y Lucas Torró.

Torró y Mérida crecieron partido a partido y fueron muy importantes en el equipo. Destacaron por calidad y por el nivel a la hora de entender el fútbol. Osasuna, que fue uno de los menos goleados, no podría haber conseguido esos datos defensivos sin ellos. Ambos fueron claves en la recuperación del balón, en la presión, lucha y en no rendirse nunca. Además, consiguieron romper el juego e iniciarlo de manera espectacular, creando peligro y muchas veces asistiendo.

Cambios y mejoras

En verano llegaron las sorpresas y los movimientos en la plantilla de Osasuna, como siempre, unos para bien y otros para mal. La marcha de Lucas Torró entristeció a la afición, que no se esperaba esa noticia. Pero para compensar su ausencia, el club navarro anunció fichajes, muchos de ellos centrocampistas.

En verano llegaron Iñigo Pérez e Imanol García con el objetivo de mejorar la creación de juego. El fichaje del primero ilusionó mucho a la afición de Osasuna. Iñigo Pérez venía de completar una gran temporada con el Numancia de Jagoba Arrasate, que consiguieron entrar en los playoffs. La creación del juego del Numancia se podría resumir en Iñigo Pérez, todos los balones pasaban por él. Por eso, el nuevo técnico pidió su incorporación, ya que confiaba en él y el navarro volvió para su tierra. El fichaje de Imanol García creó dudas, muchos de ellas por los grandes resultados que consiguió Torró, que la afición dudó de que el canterano igualaría. El navarro no contaba con minutos y es por eso que el club lo cedió al Nàstic de Enrique Martín.

La creación de juego de Osasuna está en buenas manos esta temporada, donde la calidad y la rivalidad sana por un puesto destacan. Jagoba Arrasate no lo tiene nada fácil a la hora de decidir el once inicial, y eso se ha visto reflejado partido a partido con diferentes nombres en el centro. Fran Mérida, Roberto Torres, Iñigo Pérez y Oier son los elegidos por el técnico rojillo para salir al césped. Todos ellos podrían jugar cualquier partido, pero no todos pueden.

El estellés, que solía jugar de defensa, sorprendió al comienzo de la temporada en la posición de pivote. Arrasate vio que Oier podía jugar perfectamente más adelantado y confió en él. La verdad es que, acertó y la afición está viendo su mejor versión. El canterano conecta perfectamente con la defensa y con el ataque. Ha sido fundamental en el juego del balón e incluso ha tenido oportunidades de anotar gol, que ya lo hizo.

Fran Mérida no empezó a jugar hasta pasadas varias jornadas, ya que estaba lesionado. Esto afectó al equipo y a los resultados, que estaban a falta de su calidad. Se notó su ausencia y con su llegada Osasuna mejoró. La afición no duda de él, Mérida debe ser titular. Su visión de juego llama la atención y tiene facilidad de crear peligro.

Torres ha vuelto para quedarse. El navarro está en su mejor momento, no se veía este Roberto desde el año del ascenso. El rojillo pelea cada balón y no para de insistir, creando jugadas muy bonitas. Además ha aportado muchas remontadas en forma de puntos: cinco goles ha anotado y todas ellas para sumar. Lleva el osasunismo dentro y eso se nota, ha levantado a los aficionados del asiento en muchas ocasiones.

Iñigo Pérez ha completado una buena primera vuelta. Está claro que al jugador calidad y nivel no le faltan, en algunos partidos ha estado mejor que en otros, pero aporta mucho en cada partido. Estuvo lesionado durante varias jornadas, y la vuelta se le hizo un poco cuesta arriba. A pesar de eso, no es una cuestión para preocuparse, el navarro salió del banquillo en el partido contra el Lugo y fue el encargado de marcar. Iñigo Pérez anotó en el 90 para que el equipo sumará tres puntos, y dejo una de las imágenes más emocionantes de la temporada: celebrando el gol con los puños frente a la afición.

Por otra parte, están los jugadores que no cuentan con tantos minutos como los cuatro anteriores: Olavide y Luis Perea. Luis Perea salió desde el banquillo en varias jornadas, pero no ha tenido más continuidad. El jugador no lo hizo mal, pero le faltan minutos y confianza. Olavide comenzó la temporada como titular, aunque ahora no juegue, algunas veces ni siquiera está convocado. Javi Martínez también es jugador del primer equipo, aunque no ha tenido oportunidades.

La realidad es que Osasuna tiene un centro con mucho nivel. Cuando Arrasate deja en el banquillo a uno de ellos, la afición se echa las manos a la cabeza. Pero la verdad es que la elección es complicada, en el centro del campo todos son muy buenos y con mucha calidad. Una rivalidad positiva por un puesto. Cualquiera que este año se queda en el banquillo algún partido, podría ser titular en cualquier equipo. Este año hay equipo, una piña.

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