Este Madrid sí planta cara
Lucas Vázquez en el instante en el marca su gol/ Foto: Real Madrid

Este Madrid sí planta cara

El Real Madrid sacó un buen resultado de la visita al Camp Nou en un partido muy igualado que acabó en un justo empate a uno. El Santiago Bernabéu decidirá el finalista de la Copa en unas semanas.

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Alejandro MartínezFernández

En este gran combate que librarán Barça y Real Madrid durante el mes y en el que se disputarán todos los títulos, el primer asalto terminó en tablas. Ni siquiera a los puntos se podría determinar un claro ganador, pues los dos equipos alternaron fases de dominio con otros tramos en los que tenía que aguantar las acometidas del rival. Un clásico de mucho nivel que tan solo ha sido el aperitivo antes de los platos principales, vuelta de Copa y Liga, que tendrán lugar en el restaurante más especial, el Santiago Bernabéu.

El Madrid golpeó primero

Si alguien pensaba que por ser la ida Madrid y Barça iban a especular en los primeros minutos sin arriesgar demasiado se equivocaron. El primer clásico de este rally comenzó con emociones fuertes y en el minuto 5 el Real Madrid ya iba por delante en el marcador. Parecía una continuación de los últimos partidos del conjunto blanco aprovechó la inercia de la buena dinámica con la que llegaban para demostrar que este encuentro no iba a tener nada que ver con la manita liguera. El gol fue la constatación del tridente que tantos buenos resultados y, por ende, en el que tanto confía Solari. Centro de Vinicius, control perfecto de Benzema que asiste para que Lucas anote. El gallego dejó su sello para dejar claro que su partido no iba a consistir solo en defender las subidas de Jordi Alba.

A partir de ese momento, el partido se igualó. Dos equipos que intentaban una presión alta y que creaban ocasiones. Precisamente esa buena presión madridista provocó varias pérdidas de balón culé en zonas peligrosas pero el ataque blanco no tuvo esa chispa final necesaria para tomar la decisión correcta en el último momento. El centro del campo madridista fue muy superior al del Barça.

Fue cuando los de Solari bajaron un poco esa presión cuando comenzó un mayor dominio de los blaugranas. Un dominio que se transformó en llegadas peligrosas, sobre todo por la banda de Marcelo. El  entrenador madridista decidió darle su total confianza poniéndolo en el once titular e incluso dejando fuera a su competidor por el puesto Reguilón. Sin embargo, la primera mitad sirvió para darse cuenta de que el brasileño sigue sin estar a su mejor nivel. Malcom fue un quebradero de cabeza y cada vez que encaraba la sensación de que podían pasar cosas era muy real. En ese tramo llegó un balón al palo de Rakitic que fue contrarrestado con un buen contragolpe blanco que no pudo terminar bien Vinicius. El extremo estaba siendo la gran arma ofensiva madridista. Cada salida a la contra o cada robo de balón en campo contrario era conducido por un Vinicius que atrajo la atención de la defensa barcelonista. Tan solo le faltaba la última decisión.

Messi y Modric pugna por un balón/ Foto: Real Madrid
Messi y Modric pugna por un balón/ Foto: Real Madrid

Dominio culé

Y si en la primera mitad había sido el Real Madrid el que salió apretando y se adelantó pronto, en la segunda se cambiaron las tornas. El Barcelona, consciente de la necesidad de marcar al menos un gol y dejar una eliminatoria más abierta para el Bernabéu, salió con todo y en el minuto 57 logró el empate. La primera vez que Jordi Alba pudo hacer uno de los típicos desmarques en profundidad ganándole la espalda a la defensa blanco fue el inicio de la jugada del gol. El lateral no llegó a rematar, pero tras varios rechaces el balón llegó a Malcom, que realizó un gran partido, para que pusiera el empate en el marcador.

El ánimo culé subía y aprovechando esa inercia Valverde dio entrada a Messi. Con un Barcelona volcado y un Madrid que se defendía sabedor de que era necesario aguantar esos minutos de presión, el conjunto culé dispuso de mucho balón y alguna llegada peligrosa, aunque sin llegar a ser ninguna demasiado clara. El dominio blaugrana no se materializaba en nada y a medida que pasaban los minutos y el efecto del gol unido al efecto Messi se diluía, el Madrid ganaba confianza.

Con el cansancio de ambos equipos patentes, fue el equipo madrileño el que retomó su dominio. Los balones a la espalda de la defensa buscando a Bale era la consigna clara y el galés dispuso de varias ocasiones que tampoco llegó a concretar. En cuanto el Barcelona bajó el pistón un instante, el Madrid lo aprovechó para terminar el partido arriba.

Finalmente, tanto Solari como Valverde parecen que dieron el empate como un buen resultado y todo se decidirá en unas semanas en el Santiago Bernabéu.

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