El cara a cara: lucha entre álter egos con sede en Lyon
Ousmane Dembélé en un partido de UEFA Champions League | Foto de Noelia Déniz, VAVEL

El cara a cara: lucha entre álter egos con sede en Lyon

Si son titulares en el Groupama Stadium, Moussa y Ousmane protagonizarán un duelo de personalidad en el que sacarán todas sus armas para conseguir el pase a los cuartos de final de la máxima competición continental.

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Elena Martín Rodríguez

A ver quién es la persona que se atreve a decir que llevar el apellido "Dembélé" no es sinónimo de efectividad, a sabiendas de que hay álter egos que ya lo han demostrado. Podríamos hablar de dupla ofensiva y si los juntáramos, el espectáculo estaría servido en el Groupama Stadium. Si son titulares, Moussa y Ousmane protagonizarán un duelo de personalidad en el que sacarán todas sus armas para conseguir el pase a los cuartos de final de la máxima competición continental. Mirando las estadísticas que han quedado registradas a lo largo de la temporada, no es de extrañar que este martes se viva un cara a cara. Cada ariete, tiene un papel destacado en su equipo y ya asentados en una buena dinámica, saldrán a resarcirse de lo ya conseguido.

El Fútbol Club Barcelona afronta la eliminatoria de los octavos de final con algunas dudas en su juego y con la espina que se les lleva clavando desde hace ya algunos años en territorio europeo. Con la mente puesta en conseguir lo tanto ansiado, los de Ernesto Valverde no tienen excusa alguna. Ni siquiera un pequeño bache puede llevarse a cabo en una competición en la que cualquier distracción puede pasar factura. Los azulgranas, que llegan estando vivos en las tres competiciones, quieren premiar a su afición después de lo que les pasó en Roma. Si algo han aprendido de aquel mal trago, es lo peligroso que es pecar de confianza. Por otra parte, la visita a Francia puede servir para que la dirección deportiva se fije en algún posible refuerzo como el ya más veces sonado, Ferland Mendy. Con la subida de moral que han obtenido tras haberse distanciado de sus rivales más perseguidores en la competición doméstica, ilusión y perseverancia viajarán de la mano a lo largo de esta nueva oportunidad.

Hablando del rival, el Olympique de Lyon, nos podemos encontrar con la juventud y el buen juego que los de Bruno Génésio han demostrado tener. Además, están matriculados en inspiración y confianza, puesto que a su vez, se querrán vengar por lo ocurrido en los octavos de final de la UEFA Champions League de la temporada 2008/09.

Respecto a los efectivos, se podría decir que el conjunto azulgrana va sobrado, pero el exceso de confianza siempre puede jugar una mala pasada. Lo que sí está claro es que Moussa Dembélé y Ousmane Dembélé protagonizarán un encuentro en el que, sin tener relación alguna, tendrán que encontrarse en más de una jugada de peligro.

Moussa Dembélé, de menos a más y esperanza ofensiva

El atacante francés que a los 17 años se marchó al Fulham Football Club en busca de más oportunidades para llegar a jugar en la élite, ha terminado siendo una pieza clave en el esquema táctico de Bruno Génésio. Con formación en los pilares del Paris Saint-Germain y licencia para soñar con todo el margen de mejora que tiene por delante y siendo tan joven.

Ahora, con 23 años, el ariete del Olympique de Lyon asume el rol de esperanza ofensiva para sus compañeros de cara al duelo que se vivirá el martes en el Groupama Stadium. Con once goles y siete asistencias en veinticinco partidos, números más que notables que podría aumentar ante el Fútbol Club Barcelona a domicilio, este delantero centro diestro no tendrá competencia directa con Ousmane Dembélé, pero sí la tendrá con otro de sus compañeros, Luis Suárez. Hasta ahora, el jugador galo ha sido uno de los más destacados en el equipo anfitrión.

Como aliciente, podemos destacar que Moussa ya conoce lo que es jugar y sufrir ante el conjunto azulgrana. Con apenas 20 años, cuando militaba en el Celtic Football Club, ya forzó un penalti en el Camp Nou, a partir del cual, Marc-André ter Stegen se resarció una vez más averiguando la dirección del lanzamiento, evitando el empate. A partir de ese momento, fue conocedor de la ira de un Leo Messi que, como todos sabemos, saca su papel de revulsivo cuando peor van las cosas. Aquella noche, fue víctima de una goleada más que contundente.

En el equipo de Glasgow, Moussa Dembélé echó currículum. Habiendo disputado noventa y cuatro partidos, habiendo marcado más de cincuenta goles, habiendo dado dieciocho asistencias y habiendo sumado dos triples con la Scottish Premiership, la Copa de Escocia y la Copa de la Liga, el delantero galo se metió de lleno en las listas de deseos del Olympique de Lyon y del Olympique de Marsella. Tiempo después, Moussa Dembélé cruzó el Canal de la Mancha para mantenerse como titular en las primeras quince jornadas disputadas con el equipo de Bruno Génésio.

Ahora, este delantero tiene en su horizonte más cercano el reto de superar a su homónimo. Para ello, intentará tirar de puntería y de su buen momento.

Ousmane Dembélé, de la inseguridad al triunfo

Al otro lado de Moussa, se encuentra su homónimo, Ousmane Dembélé. Este joven delantero galo de 21 años nacido en Vernon, ha echado su firme candidatura para hacerse con una plaza fija en la delantera del Fútbol Club Barcelona

Cuando llegó procedente del Borussia Dortmund, después de haber metido presión en el Signal Iduna Park para cumplir el sueño que suponía para él vestir de azulgrana, todos pusieron en su fichaje unas altas expectativas muy difíciles de cumplir, puesto que llegaba con el reto de suplir el vacío que Neymar había dejado en la delantera tras su salida al Paris Saint-Germain. Entonces, era comprensible que lo asustadizo prevaleciera sobre el atrevimiento, teniendo en cuenta que la dificultad del objetivo marcado era extrema y a sabiendas de que nunca había sido partícipe de la filosofía de juego que impregnó Johan Cruyff a pie de campo. Quizás, su explosividad, a veces entendida como una pieza que no termina de encajar en el puzzle del equipo, sea un factor favorable de cara a esos partidos en los que toca arriesgar para no perder lo conseguido. A pesar de todo lo que suponía llegar nuevo y no conocer la dinámica del equipo, todos pusieron demasiada presión en su figura, sabiendo que su futuro estaba asegurado y que iba ligado a la calidad. 

En el 2018 y recién llegado, a este delantero de Vernon le pudo la presión mediática, pero a partir de ahí, encontró un motivo para resarcirse y subir hacia adelante. Ousmane Dembélé llegó como díscolo fuera del terreno de juego, pero ya ha demostrado en más de una ocasión que es decisivo dentro del mismo. Prueba de que su ausencia deja huella fue cuando cayó lesionado con un esguince de tobillo. Cuando él no está, el Fútbol Club Barcelona pierde rapidez y desequilibrio. Hasta ahora, él mismo se ha encargado de labrar su buen futuro y ha demostrado que quiere seguir mejorando para llegar a ser tan decisivo como lo ha sido y sigue siendo Leo Messi.

Cuando sale al terreno de juego, siempre participa en la cuenta goleadora y por ello, el duelo del martes será un espectáculo ofensivo si recupera el rodaje que hasta ahora había demostrado tener. Además, el joven delantero galo ha demostrado que cuenta con galones de sobra para afrontar cualquier reto que se le presente y prueba de ello es que Ernesto Valverde confía plenamente en él y es conocedor del talento que tiene.

Su subida de nivel dio el pistoletazo de salida en el Ibn Battouta de Tánger y hasta ahora, ha ido in crescendo. Ousmane Dembélé ha demostrado no tener parangón y ya es una pieza clave en el esquema táctico de este Fútbol Club Barcelona.

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