La contracrónica: la maldición del 'bicho', Piqué y el 'golfista' 
Vinicius Jr se marcha de Piqué en una de las mejores jugadas blancas I Foto: LaLiga

La contracrónica: la maldición del 'bicho', Piqué y el 'golfista' 

El Real Madrid jugó un gran clásico emulando el anterior partido copero ante el Barça, pero volvió a añorar esa efectividad de Cristiano Ronaldo. Sin gol arriba, el dominio blanco solo se tradujo en centros constantes al área que Piqué se encargó de despejar sucesivamente. Eso sí, el peligro solo llegaba de las botas de Vinicius o Benzema, ya que un inactivo Bale deambuló por el Bernabéu y también fue pitado.  

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Iván Sevilla Fernández

Y la historia se repitió en un clásico de Liga que no fue más que la segunda parte de la vuelta de Copa del Rey ante el Barça. Un Real Madrid mejor en casi todo se dejó pendiente lo más importante: el gol. Ese síntoma que ya sufría el equipo de Lopetegui en una racha casi interminable tampoco ha encontrado cura con el cambio de técnico. Sigue faltando mucha claridad, remate eficaz y puntería, pues gran cantidad de jugadas acabaron siendo un 'caramelito' para Piqué.

La maldición del 'bicho' campeó una vez más de tantas por el Santiago Bernabéu entre la impotencia y la sequía blanca. Es esa sensación de querer pero no poder ganar porque, en los últimos metros, el acierto es nulo. Además, los argumentos ofensivos se van quedando cortos con la única baza de un siempre eléctrico Vinicius y un polivalente Benzema, que tiene que actuar tanto de creador como de matador. Luego, de comer a parte se le da a un Bale desaparecido.

Tres remates, Kroos y el 'golfista'

De los 17 disparos con el objetivo de encontrar la meta de Ter Stegen, apenas tres cogieron puerta y, para colmo, fueron sencillos de detener por el portero alemán. Posesión regular, actitud, intensidad y mucho empuje e incisivo asedio del Real Madrid, pero todo para nada. Sin gol no hay triunfo, sin gol no hay resultados. Otra debacle con algunos futbolistas tan señalados como sustituidos.

Porque Kroos se marchó en el minuto 55 y, tras las críticas de Schuster estos últimos días, aún se mira más con lupa su rendimiento. Igual que sucede con un Gareth Bale vagando cada vez peor por el césped: sin ganas, sin participación y sin generar peligro. El público madridista le castigó con una fuerte pitada cuando fue cambiado por Asensio. No se dio la mano con Solari mientras enfilaba un banquillo que no le agrada en absoluto. Su tiempo en el Real Madrid se agota. 

Dos chicos para creer y un Solari sin crédito

Menos mal que entre esa alma en pena que es el apodado 'golfista' están puliéndose dos jóvenes diamantes: Reguilón y Vinicius Jr. De nuevo ambos dieron argumentos para creer en un futuro mejor. El lateral derrochó entrega e ímpetu, sin dejar de correr la banda de abajo hacia arriba, robando constantemente balones. Un incombustible como Carvajal, quien tuvo a un apagado Dembelé en frente para beneficio blanco.

Ese que también sale de unas botas brasileñas que dejan sentado hasta al mismísimo Piqué, agigantado en el templo enemigo. Magistral duelo del catalán ante las ofensivas ineficaces del conjunto local. El único que no echa de menos a Ronaldo es él, que en anteriores ocasiones ha salido muy mal parado.

Vinicius frente a Piqué, uno de los duelos del clásico I Foto: Real Madrid
Vinicius frente a Piqué, uno de los duelos del clásico I Foto: Real Madrid

De momento, a 'Vini' le queda mucho por aprender en su nefasta definición, otra vez visible. Eso sí, nada que reprocharle al mejor futbolista del Real Madrid este curso. Todo lo contrario que a un Solari sin crédito, al menos, para la temporada siguiente.

Porque el argentino volvió a dejar fuera de sus planes al más 'matador' de la plantilla: Mariano. Cuando están faltando tantos goles, ningún motivo explica esta decisión técnica. Ni si quiera en el banquillo, del que sí salió Isco para jugar unos minutos. El malagueño se llevó una sorprendente ovación del Bernabéu en otra señal más de la comunión inexistente entre aficionados y entrenador.

Ellos tampoco entienden ciertas decisiones en esta presente campaña que pinta a fracaso, salvo éxito en Europa. Igual que sucede en el desamor, toca olvidar (dos competiciones) y pensar en el Ajax. Atrás queda ya otro clásico más de impotencia.

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