Álex Moreno, el descubrimiento de la banda izquierda
Álex Moreno celebrando el primer gol ante el Levante | Fotografía: Rayo Vallecano S.A.D.

Álex Moreno, el descubrimiento de la banda izquierda

El lateral del Rayo Vallecano, a pesar de que no pudo evitar el descenso, fue clave para que los suyos lucharan hasta las últimas jornadas por la permanencia.

minu-cv
Minucha Corbal

Hace poco más de cinco años, un joven nacido en Sant Sadurní D'Anoia y procedente del Mallorca, llegaba al Rayo Vallecano. Un extremo rápido, veloz, hábil, desequilibrante, con carácter y seguridad cuando tenía el balón en los pies, y con la inteligencia para actuar de la mejor manera ante una jugada en cuestión de segundos. Aunque debutó en Primera División de la mano de Paco Jémez, su actual entrenador, tenía bastantes jugadores por delante en su posición, lo que provocó que el made in 'La Masía', no pudiera desplegar todo su talento en la máxima categoría.

Cuatro años después, el autor del gol que dio al Rayo Vallecano el séptimo ascenso a Primera División, regresaba a la categoría con la que debutó en el equipo de la franja. La pretemporada no fue un reflejo de lo que luego ha ocurrido durante la campaña. Durante el periodo de preparación, Akieme estaba por delante en casi todas las alineaciones del que también marcó el primer tanto de este periodo previo a la Liga. Una diana que marcó en los últimos minutos ante el Bristol City y que dio la victoria a los franjirrojos por la mínima.

Álex Moreno celebrando su gol ante el Bristol City | Fotografía: Rayo Vallecano S.A.D.
Álex Moreno celebrando su gol ante el Bristol City | Fotografía: Rayo Vallecano S.A.D.

Continuó siendo suplente los siguientes partidos de pretemporada, hasta que llegó el Trofeo Villa de Leganés. En aquella derrota partió como titular, jugando los 90 minutos en lo que parecía una alineación similar a la que Míchel utilizaría en Liga a falta de futuros refuerzos que llegarían en los últimos compases del mercado estival.

En el primer partido de Liga, Álex Moreno tuvo que bailar con la más fea, Jesús Navas. El incombustible lateral parecía tener su día, y querer amargárselo al catalán, que cumplió con creces a pesar de la dolorosa goleada que recibió su equipo en la vuelta a Primera División (1-4). Contra el Atlético tampoco lo tuvo fácil en el Wanda Metropolitano, pero el defensor estaba atento para detener a todo atacante que tratase de colarse en su área, e incluso se atrevió a crear alguna que otra jugada de peligro.

Álex Moreno saludando a Sarabia antes del partido | Fotografía: La Liga
Álex Moreno saludando a Sarabia antes del partido | Fotografía: La Liga

Contra el Huesca, en lo que fue la primera victoria de la temporada del Rayo Vallecano gracias al gol de Imbula, además de sus peligrosas internadas por banda, sacó un balón que iba directo a la red defendida por Alberto, y lo hizo en la misma línea de cal, sin nadie más que pudiera detener la trayectoria del esférico.

El 21 de octubre, saltó la sorpresa en Vallecas. Cuando todo estaba preparado para enfrentarse al Getafe, Álex Moreno causó baja de última hora debido a un proceso febril. En el que era el primer partido que se perdía hasta el momento, jugando los 90 minutos en todos los anteriores, Akieme entró de lleno en la convocatoria y en el once inicial, debutando en Primera División. Un estreno que no fue el soñado para el canterano, que incluso llegó a marcarse gol en propia portería.

Álex Moreno corriendo ante la atenta mirada de Sergi Roberto | Fotografía: La Liga
Álex Moreno corriendo ante la atenta mirada de Sergi Roberto | Fotografía: La Liga

En lo que era la vuelta del Barcelona al Estadio de Vallecas, el lateral del Rayo Vallecano se mostró a un gran nivel ante el equipo donde estuvo militando un año en las categorías inferiores. Daba igual que lo intentara Dembélé, Coutinho, Sergi Roberto o cualquier otro jugador del actual campeón de Liga, Álex Moreno se había propuesto ser un cerrojo y lo consiguió, en un partido que podía haber ganado el club de la franja, pero donde los culés fueron más inteligentes, dosificaron mejor las fuerzas, y lograron remontar un marcador adverso.

Como sus internadas por banda izquierda son habituales, el 30 de noviembre llegó su primera asistencia. Una combinación con Álvaro García en la que finalmente el catalán fue capaz de deshacerse de los rivales y enviar el esférico al centro del área, donde esperaba Embarba para, con un sutil y elegante toque, mandar el balón al fondo de las mallas. De las botas del lateral salió el único gol de la primera victoria en Vallecas de la temporada.

Álex Moreno en un forcejeo con Orellana | Fotografía: La Liga
Álex Moreno en un forcejeo con Orellana | Fotografía: La Liga

Ante el Real Madrid también desplegó un rendimiento espectacular, pero cuando logró poner todas las miradas del fútbol en él, fue en el siguiente partido, ante el Levante. En una tarde nublada, Álex Moreno, en aquella ocasión como carrilero, se vistió de héroe y quiso formar parte de lo que fue el comienzo de una racha muy ilusionante. Sus constantes subidas por banda izquierda tuvieron sus frutos, y el primer gol salió de sus botas. Hizo una ruleta ante Coke, se encontró después con Morales, al que hizo un caño y volvió a salirse con el esférico. Con toda la banda para él, envió un centro al área que Toño, sin querer, metió dentro de su propia portería. Gracias a otro tanto de Raúl de Tomás, el marcador finalizó con un 2-1 que dejaba buen sabor de boca en el último encuentro del año.

Frente al Celta también fue el asistente en el tercer gol de Raúl de Tomás, en su único hat-trick por el momento en Primera División. Y ante el Alavés, el último partido de la racha mencionada anteriormente, también fue uno de los que trataron de poner al cuadro babazorro contra las cuerdas en varias ocasiones, donde ganaron gracias a un tanto del jugador cedido por el Real Madrid.

Álex Moreno despejando un balón | Fotografía: La Liga
Álex Moreno despejando un balón | Fotografía: La Liga

Ante el Leganés, donde Míchel no pudo mantener el sistema que implantó ante el Levante y que siguió manteniendo durante varios partidos de dos carrileros y tres centrales, Moreno también fue capaz de destacar a pesar de la inesperada derrota ante los pepineros. Tal era su entereza defensiva, que acabó haciendo que Nyom perdiera los nervios y fuera expulsado. El lateral aprovechó su velocidad, cambios de ritmo, regates, centros al área, incluso disparos, que no tuvieron el éxito deseado, además de que paraba cualquier intento de ataque de los visitantes.

Cuando el Girona visitó el Estadio de Vallecas, a pesar de la mala versión de los locales, Moreno fue de lo mejor de los suyos, sobre todo en la primera mitad, donde fue una auténtica pesadilla para Ramalho. En un partido donde su mejor socio fue Álvaro García, no logró sacar nada positivo más allá de detalles de calidad, pero la intención de comandar el ataque del Rayo era patente. Aunque mejor aún fue su actuación en el siguiente encuentro en el Camp Nou. En un libre directo que fue lanzado por Messi, el lateral se colocó en la barrera, muy atento a la trayectoria del balón para hacer la jugada del FIFA. Se desplazó hacia atrás para sacar con la testa el esférico poco antes de que se colara hasta el fondo de la red. Una jugada que posteriormente fue imitada por Víctor Sánchez en el Espanyol contra el mismo rival, pero con distinto final.

Álex Moreno controlando la trayectoria de Semedo | Fotografía: La Liga
Álex Moreno controlando la trayectoria de Semedo | Fotografía: La Liga

Aunque ante el Valencia, Paco Jémez le devolvió a su posición natural, el extremo izquierdo, viendo mejoradas enormemente sus cualidades ofensivas, el día más importante de Álex Moreno en Primera División fue el 14 de abril, cuando logró anotar en San Mamés su primer gol en la máxima categoría, en el segundo partido de la temporada que fue sustituido. Un balón procedente desde la banda derecha que quiso despejar un jugador del Athletic y que al aquel día atacante, le quedó perfecto para lanzar una volea imparable para el guardameta visitante. A pesar de que puso las tablas en el marcador, esta primera diana quedó eclipsada por la derrota de los suyos cuando los puntos ya comenzaban a ser vitales.

En el partido intersemanal ante el Sevilla, el lateral partió de inicio, y tras una primera mitad en la que el Rayo tuvo mucha suerte y los de Caparrós poca fortuna de cara a portería, el catalán no saltó al césped tras el paso por vestuarios, a donde llegaron con un marcador de 0-0. Sin él en el terreno de juego, los segundos 45 minutos fueron un auténtico vendaval hispalense, llegando a anotar cinco goles, dejando los tres puntos en el Sánchez-Pizjuán. Ante el Levante, con la victoria ante el Real Madrid de por medio, contra los granotas fue el encuentro donde, tras perder, junto a otros resultados, se certificó el descenso. En este duelo, donde al final se pudo ver a un Álex Moreno abatido por no conseguir un triunfo muy necesario, incluso actuó como tercer central por primera vez para tratar de no recibir más goles. Finalmente, el choque terminó con un 4-1 a favor de los de Paco López.

Álex Moreno tratando de enviar un centro | Fotografía: La Liga
Álex Moreno tratando de enviar un centro | Fotografía: La Liga

Y el potente futbolista disputó su último partido de Liga ante el Valladolid. El Rayo ya no tenía nada en juego nada más que dar una alegría a su afición, una hinchada que parecía más preocupada por la gestión de Presa que por el encuentro, y a la que Álex Moreno precisamente intentó calmar en varias ocasiones, tratando de revertir las protestas en ánimos al equipo. En esta derrota, estuvo a punto de ser sustituido en el 67, cuando Vallecas se puso en pie para aplaudir al lateral, pero finalmente el que salió del terreno de juego fue Tito, quien dio su brazalete al catalán, que también lo portó unos minutos en casa ante el Villarreal en la primera vuelta. Pero en el minuto 75, seis después de que recibiera la tarjeta amarilla que le impidió estar ante el Celta de Vigo, sí se produjo su cambio. La grada volvió a ponerse en pie para, entre gritos que le animaban a quedarse, o a alabar su labor futbolística, dejarse las manos por alguien que se ha desfondado en cada duelo que ha participado con la franja.

Tras una temporada que no ha acabado como el Rayo esperaba, en la que Álex Moreno ha sido el futbolista que más minutos ha estado sobre el verde del equipo, aunque no participó en las eliminatorias de Copa del Rey para dosificar fuerzas y centrarse en la competición doméstica, jugó un total de 3.139 minutos repartidos en 36 partidos, donde el catalán ha logrado ser una de las sensaciones de la campaña. Con 106 regates realizados por sus botas, 1.100 pases, 103 centros, 391 duelos ganados en uno contra uno, 206 recuperaciones y 79 despejes, se ha ganado estar en la agenda de muchos directores deportivos nacionales, e incluso internacionales. Además, es uno de los defensas más limpios de La Liga.

Álex Moreno celebrando su gol ante el Athletic | Fotografía: La Liga
Álex Moreno celebrando su gol ante el Athletic | Fotografía: La Liga

Con la renovación que se produjo el pasado mes de septiembre, Álex Moreno quedó vinculado al Rayo Vallecano hasta 2021, con una cláusula de rescisión por encima de 15 millones. Los de Vallecas no tienen intención de deshacerse de él, y cuentan con él en la plantilla para el ascenso, como han expresado tanto Presa como Jémez. Pero su gran labor durante esta campaña, puede provocar que Betis, Barcelona o Sevilla, entre otros interesados, estén dispuestos a invertir un dinero que probablemente acabe dando muchas alegrías a su escuadra. A pesar del descenso, el de Sant Sadurní D'Anoia, elegido como Jugador 5 Estrellas de la temporada, se ha ganado jugar en Primera División un año más. Solo el tiempo dirá si esto ocurre o regresa a la categoría de plata, donde en la temporada 2017-2018, logró ser el mejor lateral izquierdo de La Liga 1|2|3.

VAVEL Logo