Resumen de
la temporada 2018/19: Barça B, la formación como única premisa
El Barça B celebrando un gol ante el CD Ebro. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

La mejor gloria no es nunca caer, sino levantarse siempre. Así rezaba una de las frases más afamadas del prestigioso Nelson Mandela a la que el Barça B se encomendaba para resurgir de nuevo entre lo más grandes. Pese al duro percance sufrido la temporada 2017/2018 con el descenso de Segunda División, el filial azulgrana encaminaba su vuelta a Segunda B esta campaña con el pundonor necesario para volver a rebrotar con brío al galope de García Pimienta.

Esfumando viejos fantasmas

Destituido de sus funciones en el último tramo de la temporada anterior, Gerard López abandonaba el timón del Barça B a falta de un mes para el cierre del curso en beneficio de García Pimienta, en las filas del FCB Juvenil A tras coronarse como campeón de Liga de forma indiscutible y flamante vencedor de la UEFA Youth League 2017/2018 al imponerse al Chelsea CF en la final. Pese a no poder sujetar la permanencia, la pizarra de 'Pimi' comenzaba a dibujar las líneas de un método con un futuro prometedor.

García Pimienta esta temporada en el Miniestadi. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

Con el sabio de La Masía al mando de la embarcación, el Barça B arrancaba su andadura en el Grupo III de la Segunda División B con casi una veintena de bajas respecto a la temporada anterior, y vistiendo la columna vertebral del escuadrón con hasta 14 jugadores del FCB Juvenil A, cerciorando el discurso elaborado desde su llegada con una prioridad clara: la formación antes que la promoción.

El Barça B sólo fichaba a un jugador en el mercado estival: el central Ronald Araujo, y recuperaba al cedido Rafa Mújica

Trenzada con esmero, la mano de 'Pimi' empezaba a fraguarse en el inicio del campeonato. Pese a inaugurar la temporada con dos derrotas seguidas en las dos primeras jornadas de Liga (CD Alcoyano y SD Ejea en su estreno en el Miniestadi), el Barça B lograba situarse en la décima jornada a sólo un punto de la zona de 'playoffs' de ascenso gracias a una racha inmaculada de siete partidos consecutivos sin conocer la derrota. Erguidos con una fe inquebrantable y bajo el influjo en la banca de García Pimienta, el filial azulgrana se desprendía de viejos fantasmas al compás de un juego regular y la fidelidad a un estilo innegable.

Araujo, Carles Pérez y Oriol Busquets ante el Sabadell. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

El cese a la primera vuelta del grupo encumbraba al Barça B a la sexta posición de la tabla con 29 puntos tras 19 jornadas disputadas, y a cuatro puntos del acceso directo a los 'playoffs' de la categoría. Un balance efectivo de siete victorias, ocho empates y sólo cuatro derrotas (tres a domicilio y una como local), certificaban el arqueo de un escuadrón dispuesto a refrendar su honor y su juego, lejos de ninguna imposición más allá de moldear las calidad de las joyas que despuntaban en 'Can Barça'.

Sin embargo, las lágrimas encontrarían la forma de adentrarse en las instalaciones de La Masía. Orgulloso capitán del buque del filial 'culé', el destino atropellaba con furia y desgarro el devenir de Ferran Sarsanedas. En el derbi de filiales frente al RCD Espanyol (jornada diez), el capitán se retiraba del verde entre lágrimas, presagiando el peor de los pronósticos. Indiscutible en la pizarra de 'Pimi', el polivalente Sarsanedas sufría una rotura de ligamento cruzado anterior de la pierna izquierda, obligándole a pasar por el quirófano y perderse el transcurso de la temporada. Un golpe atronador que atizaba sin desazón al vestuario y a una afición rendida a la elegancia del gerundense desde su llegada a La Masía con apenas 11 años.

La dura lesión de Sarsanedas sacudía al Barça B en los primeros compases de la temporada

Sarsanedas en el Miniestadi este curso. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

El equilibrio como tónica

Experto en rehacerse, el Barça B despedía el año con una noticia de altos vuelos. La subida definitiva de Carles Aleñá al primer equipo, exigía la necesidad de rearmarse al conjunto dirigido por García Pimienta. Eje de la medular y uno de los principales estandartes del filial, la 'perla de Mataró' se aposentaba de forma definitiva bajo las órdenes de Ernesto Valverde con ficha en el primer equipo y sin ninguna posibilidad de regresar al filial. Puntal en el esquema de 'Pimi', Carles consolidaba la esencia de La Masía en el Camp Nou recuperando aires viejos de nostalgia.

Poseedores de un estigma innegociable, el Barça B reforzaba su plantilla en el mercado invernal con la incorporación de los artilleros Gabriel Novoaes y Merveil, y el lateral Ignasi Vilarrasa. Mientras, el marfileño de nacionalidad canadiense, Ballou Tabla, se marchaba cedido al Albacete Balompié, cerrando el baile de incorporaciones para encarar la segunda vuelta.

Vilarrasa con el Barça B esta temporada. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

Merveil, Gabriel Novoaes y Vilarrasa, reforzaban el Barça B en el mercado de invierno

Inmersos en una espiral negativa con un total de cinco derrotas, un empate y sólo una victoria en los siete encuentros disputados desde la jornada 23 a la 29, los azulgranas descendían hasta la novena plaza, a ocho puntos de la zona de promoción. Creyentes de sus posibilidades y sin la exigencia del ascenso como necesidad, los 'culés' volteaban la situación para plantarse a falta de cinco jornadas para el final a sólo dos puntos de los 'playoffs' de ascenso. Capaces de afianzarse con un total de diez puntos de doce posibles, el filial catalán afrontaba los últimos cinco partidos de competición lanzando un órdago para intentar acomodar la guinda de su particular pastel.

El Barça B se presentaba en la penúltima jornada a tres puntos del ascenso

Ante equipos doblados de experiencia y con la complejidad adherida de la categoría, los jugadores del Barça B, en su grueso recién llegados del equipo juvenil, se impregnaron de un baño de realidad en el tramo más enrevesado de la temporada. Retando al 'todo o nada' en la penúltima bala del calendario, el conjunto de 'Pimi' trastabillaba cualquier opción de ascenso tras consumar una dura derrota frente al Hércules CF en el Miniestadi (0-2, jornada 37), aislando cualquier opción de poder propinar la campanada en el Grupo III.

El Hércules celebrando un gol en el Miniestadi. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

Abanderando personalidad y una distinción exquisita desplegada sobre el césped, el juego del Barça B volvía a mecer su esencia y recuperar la naturaleza que premiaba la formación de las joyas más prometedoras de La Masía. Una suma de 53 puntos tras 38 jornadas disputadas, desdoblando un bagaje de 14 victorias, 11 empates y 13 derrotas, acicalaban las cifras del filial azulgrana tras su regreso a la categoría de bronce. Guarismos al azar, pero sí curtidos de una experiencia notable, el escuadrón de García Pimienta exponía sin tapujos la tesis de una metodología propia capaz de resplandecer más allá de cualquier lapso de tiempo.

La esencia de la cantera

Incuestionable en el cuadro titular de García Pimienta, la clase magistral de Álex Collado quedaba impregnada en cada recodo del verde desde su llegada a la Segunda División B. El de Sabadell, indiscutible en su primera temporada en el filial, se convertía en el jugador con más minutos en las filas del Barça B (3.002 min.), jugando un total de 36 partidos (33 como titular) y firmando cinco goles de bella factura. Su liderazgo y su arduo trabajo en la sala de máquinas, le permitían debutar con el primer equipo, hazaña que compartiría con el talentoso Riqui Puig.

Collado, el jugador con más minutos del Barça B. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

Ocho jugadores del Barça B llegaban a debutar esta temporada con el primer equipo

Tampoco pasaría inadvertido para Valverde la progresión del lateral Moussa Wague, incorporado a La Masía en verano de 2018 y con un descaro ofensivo emblemático. Potencia, físico y velocidad en banda, para otro de los futbolistas que saborearía las mieles del debut bajo las órdenes de Ernesto Valverde. En defensa, los centrales Chumi y Jorge Cuenca, titulares en la pizarra de 'Pimi', así como el lateral Juan Miranda, verían también recompensada su labor en el filial con su estreno en el primer equipo con el telón de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey como escenario.

En la ofensiva, Abel Ruiz y Carles Pérez acudirían igualmente a la llamada de Valverde en los últimos dos encuentros ligueros. Mientras el ariete valenciano asombraba con su debut ante el Getafe en el Camp Nou (jornada 37), el máximo goleador del Barça B haría lo propio frente al SD Eibar (jornada 38). Una recompensa de altura para Carles Pérez que, con nueve goles (y 'hat-trick' incluido), tintaría de color los tantos del filial.

Carles Pérez, 'pichichi' del Barça B con nueve goles. Foto: Noelia Déniz, VAVEL

García Pimienta haría debutar a cinco futbolistas con el Barça B

Atento al sustento de la cantera, tampoco García Pimienta perdía la ocasión de abastecer al Barça B de nuevos talentos. 'Alma máter' y portador del brazalete de capitán del FCB Juvenil A, el titánico Jandro Orellana, rompía la lanza de debutantes en la undécima jornada liguera. Su estela la seguían los delanteros Konrad de la Fuente y Nils Mortimer, el guardameta Arnau Tenas y el centrocampista Nico González. Cimiento de calidad para sostener a un filial que seguirá pugnando con uñas y dientes por amamantar al primer equipo de talento y calidad forjado con puro ADN Barça.

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