El análisis: empate con dolor
Riqui, clave en el empate culé en Llagostera fue víctima de una durísima entrada. FOTO: Noelia Déniz

Sufrió el Barça B para salir con vida del siempre incómodo Estadi Municipal en su visita al Llagostera. Más lo hizo uno de sus máximos estandartes, el jovencísimo Riqui Puig, que una vez más percibió la dureza del fútbol en la categoría de bronce, al salir en camilla del verde de la Costa Brava tras una durísima entrada, cuando ya estaba todo decidido.

El Barça domina pero no define

Trató el conjunto de Javier García Pimienta masticar desde el inicio una nueva victoria en su recorrido por el presente curso de la Segunda División B ante un bien plantado Llagostera. Lo hizo tratando de hacer suyo el balón desde el minuto uno, por medio del centro del campo formado por Sarsanedas, Monchu y Riqui Puig, una de las múltiples combinaciones que ofrecen a "Pimi" sus centrocampistas. Siguiendo con la tónica habitual del curso, se hizo enseguida el conjunto culé con el control del esférico, pero sin lograr definir algunas de las ocasiones que generaba. Lo intentaron Marqués, que formaba en punta junto a sus socios Álex Collado y Abel Ruíz, y también Monchu desde lejos, pero sin obtener recompensa.

No fue para menos el repertorio ofensivo del Llagostera, que también llegaba y con facilidad a la meta cubierta por Iñaki Peña, que nada pudo hacer para impedir que el conjunto local se adelantase por medio de Sascha gracias a un cabezazo. Era el minuto 39, y al filo del descanso, la incomodidad generada sobre el Barça se plasmaba en el marcador. El Llagostera logró imponer su ley como local, ejerciendo una presión incómoda sobre su rival y logrando llegar con ventaja al descanso.

Riqui genera y cae lesionado

En el segundo tiempo, trató el conjunto de García Pimienta profundizar en el juego gracias a la batuta de Riqui Puig, que comandó las opciones ofensivas de los suyos. Logró abrir el campo también gracias a las incesantes incorporaciones de Akieme por la banda izquierda, donde ya se mostró muy activo en el primer tiempo. Fue el propio centrocampista, quien provocó el empate culé tras un penalti pitado sobre él.

La magia de Riqui desbordó desde el centro del campo, plantándose dentro del área, donde fue derrumbado por un empujón del central catalán Crespo. Sería Abel Ruíz quien transformaría la pena máxima para lograr la igualada, engañando al guardameta rival.Menos suerte tuvo Riqui Puig en una segunda caída, esta vez al término del choque, cuando saltó por los aires tras una durísima entrada del local Pasquina que obligó al canterano a marcharse lesionado en camilla cuando todo estaba decidido y supuso la expulsión del gerundense. El partido ya estaba entonces visto para sentencia, con un 1-1 que fue el resultado definitivo.

VAVEL Logo