Partido de locos en el Pizjuán con polémica
Correa y Óliver Torres disputan un balón | Atlético de Madrid

La exigencia y el espectáculo estaba garantizado, ya que dos de los titanes de la liga como son rojiblancos y sevillistas se citaban en Sevilla para jugar su partido correspondiente a la jornada 12.

El partido no defraudó a nadie, la tensión se vivía en cada minuto que corría de partido. El Atlético y el Sevilla sentían la necesidad de ganar para ponerse primero en la liga tras la derrota del FC Barcelona.

El partido, de menos a más

El guión del partido estaba predestinado a ser como una película de acción, al principio tranquilo para luego tener un final apoteósico. La primera mitad del Atlético ha sido lo mismo de casi todos los partidos, poco ataque y poca intención de generar peligro en la portería rival. El Sevilla en la primera parte tuvo, al igual que el Atlético, poco protagonismo. Parecía que ninguno quisiera arriesgar más de la cuenta para no perder la oportunidad de ponerse primero con cualquier acción absurda.

Un poco más allá del ecuador de la primera parte, Franco Vázquez (28') marcaba un gol de cabeza, tras un saque de falta de Banega, para adelantar a los sevillanos tras un intento de despeje de Oblak, que con mala suerte terminó dentro de la portería.

Esto era lo único llamativo que dejó la primera parte, pero todo estaba aún por venir.

La locura, en la segunda mitad

Todo lo que no había ocurrido en la primera mitad, iba a ocurrir en la segunda.

Tras el descanso, el 'Cholo' decidió hacer dos cambios para intentar transformar el resultado que tenía en su contra. Sacó a Diego Costa y a Arias por Lemar y Trippier. Con estos cambios realizados, la segunda parte comenzó como si los rojiblancos fueran una apisonadora, ya que en los primeros minutos llegó a ocasionar mucho peligro en el campo del Sevilla.

El gol del Atlético iba a venir de la mano de Álvaro Morata tras una acción magistral de Correa, que metió un pase a Arias y le dejó medio solo para asistir a Morata y terminar la jugada con un remate de cabeza imparable para la defensa sevillista.

Este gol del Atlético vino después de un gol anulado a Diego Costa, tras determinar el VAR que el asistente del gol, Ángel Correa, se encontraba en situación de fuera de juego.

El penalti que nadie reclamó

Corría el minuto 70 cuando el árbitro pita una falta que, a priori, parecía fuera del área. Los jugadores rojiblancos no reclamaron en ningún momento penalti. Tampoco pidieron el VAR, hasta que entró, y el arbitro, tras consultar varios minutos, decidió pitar penalti, ya que, según su criterio, entendieron que el origen de la falta ocurrió dentro del área.

El penalti era decisivo para los colchoneros, ya que si entraba suponía estar en la primera posición provisional de la liga. Desgraciadamente para los atléticos, el penalti no consiguó entrar ya que Vaclik paró el tiro a Diego Costa, y posteriormente el rechace.

Diego Costa, desquiciado

Cuando Diego Costa marcó el gol que posteriormente iba a ser anulado, no lo celebró. Pudo ser por la exigencia que supone el no conseguir marcar goles. Si a eso se suma el fallo del penalti minutos más tarde, las cosas se agravan.

El jugador Hispano-Brasileño no está teniendo un buen momento de forma, y los datos lo avalan, ya que acumula otro partido sin encontrarse con el gol.

Los minutos finales, de infarto

Quién se haya despegado del televisor en los últimos minutos del encuentro, quizá se ha perdido los mejores minutos de todo el partido. Las contras protagonizadas por los dos equipos parecían un partido de tenis, balón para un campo, balón para el otro, y así sucesivamente.

Pero el momento de tensión vino en el descuento, con un remate de Diego Costa dentro del área que es interceptado por Vaclik, y posteriormente otro de Morata que se queda enganchado en un defensor del sevilla justo en la línea del gol. El árbitro determinó que esa jugada fue falta de Morata, pese a las protestas de los rojiblancos, ya que pudo haber un posible penalti por mano de la defensa del Sevilla.

Sevilla y Atlético, en puestos altos pese a los pinchazos

Esta liga nos está dando demasiada competitividad, y eso se ve cuando equipos que en ligas anteriores tenían un colchón alto, ahora están casi en disputa con equipos con un presupuesto infinitamente inferior.

Aún así, Atlético y Sevilla tienen suerte de esta equidad en la clasificación, ya que en circunstancias normales estarían en puestos inferiores, posiblemente fuera de puestos europeos.

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