Estilistas desde los costados
El estadio antiguo de San Mamés | Foto: VAVEL

El fútbol de hoy nada tiene que ver con el que se practicaba antaño. Multitud de variantes técnicas y tácticas se han adueñado de este deporte. Sin embargo, el Athletic Club, conocido por todos por su filosofía ha mantenido su ensencia, también, en el terreno de juego. De esta manera, el juego de los leones casi siempre se ha caracterizado por su rapidez, verticalidad e intensidad y en este sentido cobra una vital importancia el juego exterior de los leones.

Unas señas de identidad que ha impregnado a jugadores de la talla de Zarra, Rafel Moreno "Pichichi", Iribar, Dani, Belauste.... Una cantidad grandilocuente de iconos rojiblancos que han levantado al público de los asientes de San Mamés. No obstante, al margen de grandes goleadores y enormes porteros, por la banda de San Mamés también han disfrutado de enormes estilistas. Una posición con la que los athletictzales han disfrutado durante toda la existencia de este club, pero que sin duda alguna hoy en día está en extinción.

Por ello, que mejor que recordar a aquellos jugadores que dieron luz a los sueños rojiblancos y generaron pesadillas en las zagas rivales.

El primer gran extremo 

Miembro de la primera delantera histórica del Athletic, Guillermo Gorostiza hizo las delicias de San Mamés junto a Lafuente, Iragorri Bata y Chirri I. La banda izquierda fue suya desde 1929 hasta 1940, lo que le llevó a disputar 256 partidos y anotar 196 goles. "Bala roja" fue el primer gran extremo y su talento y habilidad sembró de aplausos las gradas de San Mamés.

A pesar de ser extremo, consiguió en dos ocasiones el trofeo "pichichi" y se convirtió en una estrella de referencia. Sus galopadas por al banda y sus goles fueron fundamentales para levantar 4 ligas, 4 Copas de España y 7 Campeonatos Regionales.

La Guerra Civil cortó su trayectoria, como la de todos sus contemporáneos y se enroló en la selección vasca, creada para recaudar fondos para los refugiados vascos. Tras la disolución del conflicto, regresó al Athletic y disputó una temporada antes de fichar por el Valencia en el verano de 1940.

El eterno capitán

El fichaje de Guillermo Gorostiza por el Valencia dejó  un vacío en el ala izquierda de San Mamés difícil de ocupar. Fue, en ese preciso momento, cuando en Bilbao se dieron cuenta de las cualidades del jovencísimo Agustín Gainza.

Agustín nació en Basauri (Vizcaya) el 28 de mayo de 1922. Durante su infancia no era un apasionado del fútbol pero su hermano Miguel, que también jugó en el Athletic, le fue introduciendo en ese mundillo. Sus primeros pasos los dio como portero, de hecho, quienes le vieron jugar decían que tenia grandes dotes como arquero. No obstante, el talento habitaba en su pierna izquierda le hizo dueño del flanco izquierdo del ataque de los leones.

Era un extremo imprevisible para sus rivales. Listo, rápido y hábil formó junto a Iriondo, Venancio, Panizo y Zarra una de las delanteras más productivas de la historia del fútbol español y conocidos como "los cinco magníficos".

Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza, mitica delantera del Athletic Club | Foto: Vavel
Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza, mitica delantera del Athletic Club | Foto: Vavel

Piru Gainza completó una de las mayores proezas del fútbol español, marcando ocho goles al Celta de Vigo en un partido de copa que se disputó en San Mamés. El partido se celebró en 1947 y el resultado fue de 12 goles a 1 a favor de los rojiblancos.

Sin embargo, "Piru" fue más que un jugador de record. El basauritarra disputó toda su carrera en el Athletic, dos décadas en las que se hizo amo y señor de la banda izquierda y del número 11. Durante las 21 temporadas que permaneció en el club, se vistió la zamarra rojiblanca en 494 partidos, siendo el sexto jugador con más partidos en la historia del Athletic Club.

Su contribución ofensiva, de 152 goles, ayudo a que el Athletic de aquella época se hiciese con 2 ligas, 7 Copas de España, una Copa Eva Duarte y un Campeonato Regional. Así pues, el es jugador que más Copas del Rey ha conseguido y, precisamente, la última la consiguió en Chamartín ante el Real Madrid de Alfredo Di Stéfano. Aquel triunfo significó el último título de "Piru" con el Athletic Club.

Su juego y palmarés le otorgaron el galardón de jugador más emblemático de la historia de los leones y miembro exclusivo del club de la "triple G". Los tres onces mas grandes de la historia del fútbol español como Gorostiza, Gento y el propio Gainza.

El aprendiz del maestro Gainza

Si por algo se ha caracterizado el Athletic Club es por su capacidad de reinvención. Una fábrica de talentos, como el de nuestro siguiente protagonista. 

José Francisco Rojo Arroitia, popularmente conocido como "Txetxu" Rojo fue un legendario jugador vizcaino que permaneció en el Athletic durante 17 temporadas, desde 1965 hasta 1982. Otro fino estilista dotado de una excelente técnica en su pierna izquierda a lo que se sumaba una gran velocidad para el desborde. 

Formado en equipos de barrio se fue puliendo en las categorias inferiores del Athletic, en las que fue quemando etapas a un ritmo veloz hasta llegar a debutar en el primer equipo, con tan solo 18 años, de la mano de Piru Gainza. En cuestión de poco tiempo se hizo con el costado izquierdo y logró dos títulos coperos con los leones. No obstante, formó parte de la plantilla que estuvo a punto de conseguir la Copa de la UEFA en la campaña 1976/77 ante la Juventus de Turín.

Sus estadísticas con el Athletic son dignas de adminar, pues es el segundo jugador que más veces ha vestido la elástica rojiblanca, concretamente 542 partidos en los que anotó 67 goles. Además, disputó 18 partidos con la selección española donde logró ver puerta en 3 ocasiones.

El último gran extremo campeón

Una posición en vías de extinción, encontró a uno de sus últimos ejemplares en un joven zarauztarra. Estanislao Argote Salaberria o futolisticamente conocido por "Estanis" Argote dio los primeros pasos en este deporte en las filas del Zarautz equipo desde el que llegó al juvenil del Athletic en 1974.

Un nuevo extremo zurdo para unirse al club junto a Gorostiza, Gainza o Rojo, destacaba por su elegancia y finura. Poseía un gran golpeo de  balón y era uno de los centradores más precisos del panorama europeo. Durante catorce temporadas se adueño de la banda izquierda y se convirtió en uno de los jugadores con mayor continuadas del equipo. Su aportación fue clave para lograr las dos últimas ligas del Athletic (1982/83, 1983/84), la Copa del Rey (1983/84) y la Supercopa de España (1984/85).

Es el undécimo jugador con más partidos disputados en la historia del club con 427 encuentros en los que anotó 76 goles. Por su parte, su buen rendimiento le ayudó a ser convocado en dos ocasiones con el combinado nacional. Finalmente, tras catorce temporadas abandonó la parroquia rojiblanca para jugar su última temporada en el equipo de su pueblo, el Zarautz de Tercera División.

Plantilla del Athletic Club 1983/84 con Argote en sus filas | Foto: Vavel
Plantilla del Athletic Club 1983/84 con Argote en sus filas | Foto: Vavel

La magia del "Gallo"

Hasta ahora todo nuestro ataque basaba su juego por el costado izquierdo. Por ello, vamos a desmarcarnos hacia el flanco derecho para encontrarnos con otro icono del Athletic Club como ha sido Joseba Etxeberría.

Un jugador como pocos o ninguno, demostró su profesionalidad y cualidades en sus 514 partidos como rojiblanco y realizó un acto de caballerosidad y generosidad, impropio en este tiempo, jugando su última temporada sin cobrar.

Su llegada al Athletic estuvo envuelta en una gran polémica después de que los leones, presididos por José María Arrate, depositasen la claúsula alrededor de 600 millones de pesetas por un jugador en edad juvenil, de apenas 17 años. A Bilbao llegaba un talentoso jugador que había despuntado en el Mundial sub 20 de Catar en le que se alzó con la bota de oro tras anotar 7 goles.

Joseba Etxeberria en sus inicios en el Athletic Club | Foto: Vavel
Joseba Etxeberria en sus inicios en el Athletic Club | Foto: Vavel

Era un jugador polivante, capaz de actuar como segunda punta o en la banda. Fue en esta última posición donde mayor éxito tuvo, pues su regate y velocidad le convirtieron en un extremo inescrutable para sus defensores. A pesar de actuar como jugador exterior, logró superar la decena de goles en liga durante varias temporadas, lo que le convirtió en una pieza clave campaña tras campaña. De hecho, resulto ser un elemento principal para alcanzar el subcampeonato liguero en 1997/98 con Luis Fernández en el banquillo.

En su última temporada y tras 15 campañas como rojiblanco decidió colgar las botas ante el Deportivo de la Coruña en un partido que se disputó en el antiguo San Mamés.

Atrás quedan sus 104 goles y su extraordinaria cifra de partidos que le sitúan en el prestigioso podio de jugadores con más partidos en la historia del Athletic, superado por Txetxu Rojo e Iribar. Sin embargo, la consecución de un título con su club fue la espina clavada de Joseba Etxeberría.

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