El análisis: vencer sin convencer
Los jugadores del Fútbol Club Barcelona celebrando un gol durante la presente temporada | Foto: Noelia Déniz VAVEL

Ni con el 11 de gala saliendo de inicio el Barça pudo hacer un partido completo frente al Athletic. Sobre el césped del Camp Nou no terminaban de salir las cosas a los de Quique Setién mientras que los vascos salieron al verde sin complejos que puso toda la carne en el asador.

Los tres puntos se quedaron en Barcelona finalmente, pero lo suyo costó. La metodología de Setién de mantener a los de siempre podría tener los días contados. Pues tras el ingreso en el terreno de juego de Ansu y Riqui el encuentro encontró el oxígeno y la frescura que necesitaba.

Junto con Rakitic, los canteros revolucionaron un partido que se resistía. Fue el croata el que se encargó de marcar el único gol que subiría al marcador y daría la victoria al Barça. Por su parte, el Athletic apostaba por un juego vertical desequilibrando con Iñaki Williams por la derecha. Los vascos protagonizaron varias jugadas del mismo corte, interceptaban el esférico en medio campo y a correr hacía la portería de Ter Stegen.

Primera mitad sufrida

A balón parado los azulgranas lo pasaban mal, los de Garitano jugaron sus mejores bazas en la primera parte y fueron capaces de plantear un problema serio al Barça que no sabía por donde salir. Sobre el verde del Camp Nou el conjunto azulgrana se encontraba agazapado a pesar de que los visitantes no salieron con una presión excesivamente alta.

La primera ocasión la protagonizó un descarado Athletic a los tres minutos, un centro enrevesado de Unai López pondría en alerta al guardameta alemán que se vio obligado a intervenir. El Barça no pasó por alto la primera ofensiva e intentó tomarse la justicia por su cuenta con una jugada colectiva que no finalizaría Suárez por falta de definición.

Con Iñaki Williams en punta el Athletic quería hacer daño a los locales, los balones largos llegaban desde mitad del campo por las pérdidas del Barça y a correr por la derecha. Una de tantas llegadas acabó en un chute del delantero al lateral de la red, el conjunto vasco cerraba espacios a los azulgranas, que se sentían semi acorralados por los visitantes.

Todos los cabos que quería atar el Barcelona en el terreno de juego pasaban por encontrar a Messi por el centro, pero el argentino estuvo muy marcado durante todo el partido. Un Athletic con las líneas muy pegadas atrás dificultaba también al Barça la labor ya que los espacios para encontrar las líneas de pase eran muy ajustados.

Las ocasiones de gol no se sucedían. Los de Setién cada vez estaban más incómodos en un partido que parecía ser de William y el Athletic. A ratos lo intentaba el Barça sin suerte pues el balón salía rechazado del área por las puntas vascas.

Ansu y Riqui: determinantes

Un Griezmann invisible pudo recoger el testigo del gol en la segunda mitad del encuentro con un pase al espacio de Messi, una de las pocas ocasiones que pudo acabar bien para el Barça. No obstante, el ‘7’ azulgrana proyectó el esférico al cuerpo de Unai Simón que supo cubrir bien la portería vasca.

Viendo que el choque no tenía aire de mejora, Quique Setién llamó a calentar a Riqui Puig, primero, y después a Ansu Fati, que entraron al mismo tiempo que Rakitic, en busca de algo que encendiese el juego del Barça. Se marchaban un Arthur evadido -casi ausente- y Busquets, que fue poco a poco apagándose conforme pasaban los minutos, además, se había jugado la segunda tarjeta ante Sancet. Con estos cambios el equipo se vino arriba de nuevo y Rakitic, fresco, pudo culminar con el gol que daría la victoria en el Camp Nou. La jugada la comenzó el propio croata robando un balón en la frontal del área, combinó con el astro argentino,  y, se plantó en el área con un latigazo que se precipitó al fondo de la red de Unai Simón.

La última de Raúl García no llegó a rematar un balón centrado que no habría llegado Ter Stegen. También tuvieron opción de marcar Arturo Vidal, con un rechace de Unai Simón, y Ansu Fati que la mandó al palo. Con esto, finalizaba un choque (1-0)  agridulce saldado por la mínima en casa que hace replantear muchas cuestiones en Can Barça.

VAVEL Logo