Catarsis
Celebración de Tete Morente en el segundo tanto. Foto: Málaga CF.

Tras 41 jornadas de terapia intensiva, el Málaga volvía a sentarse en el diván de la Rosaleda; dispuesto a enfrentarse a sus demonios y conseguir la liberación que, aunque parecía, debía y merecía llegar seguía sin poder culminarse.

Ya en el enfrentamiento ante el Deportivo de la Coruña dio claras muestras de recuperación, sobre todo gracias a esa resiliencia que hacía del equipo un conjunto fuerte, sólido y comprometido al que solo le faltaron 15 goles más, y algún "Presidente" menos.

Pellicer abandonaba por momentos los tres centrales que tanto resultado le habían dado en los últimos partidos; consciente quizás de esa necesidad "liberatoria" que tenía el subconsciente del equipo y que quedó patente en el anterior partido, donde también se vio obligado a prescindir, ya con el resultado en contra, del tercer central.

El Alcorcón; sabedor de la necesidad de ganar si quería comprar los playoffs más caros de las últimas temporadas, puso más dominio en el juego, sobre todo con un Stoichkov muy participativo, pero no se tradujo tal dominio en ocasiones en los primeros veinte minutos del partido a excepción de una falta lejana.

Y la liberación se empezó a gestar en el minuto 22, cuando una asociación de cabeza entre Adrián y Juampi en el centro del campo culminó con una galopada; lenta, de pasos cortos pero calidad excelsa, del jugador más caro de la plantilla. Juampi fabricó un movimiento de baile de salón para sortear al central y plantarse solo ante Dani Jiménez; al cual sentó con el cuerpo, acomodando el disparo al palo corto. Un gol de bandera para un jugador peleado con el mundo, con el balón, y consigo mismo. Éste sí es Juampi.

A partir de ahí el Alcorcón siguió con su claro dominio, si bien el aciago día de Boateng en la producción ofensiva amortiguaba los golpes del conjunto Madrileño. Una buena combinación dejó a Arribas solo ante Munir, el cual cubrió bien la portería dejando sin posibilidad de remate entre los tres palos y haciéndose grande después ante un Romera hoy algo flojo.

En la segunda mitad poco cambió el guión del encuentro, con Fran Fernández metiendo más madera en las calderas del equipo visitante; con el objetivo de culminar el dominio que se realizaba sobre la portería malaguista que seguía siendo infructuoso, con balones que se paseaban, quedaban muertos en el área tras errores,... situaciones que el Málaga solía penalizar antaño y que hoy no eran aprovechadas.

Cuando ese dominio se hacía más patente llegó la magia de Tete Morente; el cual realizó un reverso más propio de las canchas de baloncesto para deshacerse del central y anotar al primer palo el segundo gol, tras una asistencia de un cada vez más incisivo Hicham. Era el 2-0, y la salvación estaba más que certificada.

Con el pitido final llegó la catarsis. El paciente había liberado sus miedos, vencido sus temores, enfrentado a sus demonios. Por fin era libre. Era libre de unos dirigentes irresponsables, de una situación caótica, de una plantilla corta y de los innumerables problemas extradeportivos que el equipo llevaba sufriendo. Un conjunto que desde la primera jornada ya iba a los encuentros sin saber si podía alinear a los jugadores necesarios para competir. Un conjunto que con canteranos como Cristo, Hicham, Luis Muñoz, Keidi Bare, Ismael Casas o Juande han salvado la categoría en una de las mejores ligas del mundo y una división complicada. A nosotros, los aficionados, también nos han liberado y espero que hayan podido escenificar su catarsis como merece. Porque la gesta de este equipo es encomiable, y así debe quedar en nuestra memoria: como una catarsis curativa, que nos hará más fuertes, más resilientes, y de corazón espero que más Malaguistas.

Ficha técnica:

Málaga CF: Munir; Cifu, Juande, Luis Muñoz (Hicham, m. 78), Lombán, Juankar; Adrián (Benkhemassa, m. 90), Keidi Bare, Tete Morente (Renato Santos, m. 90); Juanpi (Diego González, m. 78) y Sadiku (Buenacasa, m. 63).

AD Alcorcón: Dani Jiménez; Laure (Sosa, m. 60), Diéguez, David Fernández, Bellvís; Ernesto (Miakushko, m. 71), Boateng (Dorca, m. 60), Perea (Rui Costa, m. 82), Arribas; Stoichkov y Romera (Sandaza, m. 60).

1-0, M. 22: Juanpi. 2-0, M. 78: Tete Morente.

Árbitro: Varón Aceitón (Comité Balear). Amonestó a los jugadores visitantes Sandaza (m. 65), Bellvis (m. 72), Stoichkov (m. 81) y Diéguez (m. 86).

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