Crónica de un adiós en semifinales: mai ningú els podrà tòrcer
María León al terminar el partido | Foto del Fútbol Club Barcelona en Twitter (@FCBfemeni)

A veces, perder también es ganar y una caída como la que el Fútbol Club Barcelona ha sufrido en las semifinales de la UEFA Women's Champions League puede convertirse en toda una lección. A priori, la forma en la que las pupilas de Lluís Cortés veían cómo se esfumaba el billete para estar en la ansiada final de la competición europea después de haber llevado a cabo todo un ejercicio de resiliencia desde la frustración que supuso lo de Budapest puede parecer cruel por el gol en solitario marcado por el VfL Wolfsburgo, pero de lo que se ha vivido en el Reale Arena, se pueden sacar varias conclusiones. La primera y la más importante es el orgullo con el que el conjunto azulgrana podrá abandonar Euskadi al haber demostrado a ojos de todos que ya es de los mejores equipos de Europa y firme candidato a levantar el trofeo pronto. Y, a eso, se le tiene que sumar que lo ha hecho sin tambalearse en ningún momento y manteniéndole el pulso a la aristocracia europea ensamblada en todo un monstruo competitivo que hasta se llegó a ver sometido en varios compases del partido.

El Fútbol Club Barcelona se marcha habiéndose mantenido fiel a su estilo desde el principio hasta el final

Y es que, únicamente los más elogiados saben lo difícil que es llegar hasta donde ha llegado un equipo que, al margen de cualquier cuestión deportiva, ha dado toda una lección de las que son poco frecuentes en el fútbol: una lección de unidad. Es por eso por lo que el 1-0 conseguido por el cuadro de la Baja Sajonia no puede eclipsar la realidad: ha sido un orgullo poder ver a un equipo español en la cima del fútbol europeo y a un nivel espectacular y, además, el Fútbol Club Barcelona lo ha hecho manteniéndose fiel a su estilo desde el principio hasta el final. Con superioridad, atrevimiento, la imposición de un estilo claro de juego y la creación de ocasiones claras, nadie duda a la hora de reconocer que el equipo que lidera Lluís Cortés no únicamente ha cambiado su mentalidad desde la pasada temporada, sino que ha aprendido a resarcirse y a rehacerse de sus errores cumpliendo con creces, estando físicamente a la altura de los equipos que han terminado peleando por saborear las mieles del triunfo europeo en esta fase final. Su sacrificio ha sido digno de admirar y que varias jugadoras de otros equipos hayan elogiado su juego no es de extrañar.

Muchas veces, el fútbol no le da a un equipo lo que merece, pero, sin duda alguna, el Fútbol Club Barcelona ha dejado huella en el Reale Arena haciendo disfrutar pese al vacío de las gradas y a la falta de acierto que, finalmente, les ha penalizado de cara a repetir la hazaña de acceder a la final de la competición por segunda vez en la historia. Su adiós a la competición en la presente temporada será recordado por la capacidad que tuvo a la hora de crecer, creer y crear, haciendo suyo el "Somos mujeres valientes" que portó en sus camisetas antes de hacerle frente al Club Atlético de Madrid.

La historia se repite

Curiosamente, hay historias que se empeñan en repetirse por muy innecesario que sea e incluso cuando la lección parece aprendida. Con la de Budapest prácticamente olvidada y la página casi pasada, la de Anoeta resultó ser una caída más profunda para las azulgranas al sucumbir ante uno de los grandes aspirantes al título pese a haber sido mejor testando la amargura de la derrota y diciéndole adiós a todo un sueño por el que tendrán que volver a pelear con todo la próxima temporada.

El Fútbol Club Barcelona podrá presumir de que estuvo a punto de apagar las luces del conjunto más goleador de la competición

De hecho, cualquiera que vio el partido no podrá no reconocer que la semifinal fue en clave azulgrana. Bien es cierto que el gol de la victoria fue alemán, pero la valentía del Fútbol Club Barcelona estuvo a un paso de "destronar" y disipar las ilusiones de un VfL Wolfsburgo que terminó siendo un muro encerrándose atrás con un 4-4-2 ante tanto acecho ofensivo protagonizado por las de Lluís Cortés. A las azulgranas les dio igual tener enfrente al todopoderoso campeón de las temporadas 2012/13 y 2013/14 y presentaron su firme candidatura a reinar en Europa con una actuación digna y contundente, sin titubeos y una imagen totalmente nueva con respecto a la que dieron en los cuartos de final en los que ya se cruzaron con las germanas en 2014. Con la variante de Mariona Caldentey, que entró en el once inicial en detrimento de Lieke Martens, Caroline Graham Hansen volvió a brillar ante su antiguo equipo sirviendo pases milimétricos en los que Asisat Oshoala pudo despachar bien a gusto si hubiese tenido un poco más de fortuna.

El rondo azulgrana podrá presumir de que estuvo a punto de apagar las luces del conjunto más goleador de la competición y del dominio tan acaparador que mostró de principio a fin y a contracorriente pese a la ausencia del VAR, que pudo cambiar la eliminatoria e inclinar definitivamente la balanza.

El planteamiento de Lluís Cortés fue digno de admirar en el Reale Arena. Dejando sin ideas a las de Stephan Lerch, Friederike Abt sufrió mientras fueron ganándose el respeto y la sensación de que merecieron más pese al gol marcado por Fridolina Rolfö, que eclipsó con una jugada embarrullada y poniéndole el broche de oro al juego directo del VfL Wolfsburgo los aires renovados y la intención de morder arriba de las azulgranas, lideradas por una Alexia Putellas encomiable.

Visto lo visto hoy, más bien pronto que tarde, a estas jugadoras, "mai ningú els podrà tòrcer".

Ficha del partido

VfL Wolfsburgo: Friederike Abt, Sara Doorsoun, Kathrin Hendrich, Dominique Janssen, Joelle Wedemeyer, Svenja Huth, Ingrid Syrstad Engen, Alexandra Popp (Lena Oberdorf, min. 85), Fridolina Rolfö (Pia-Sophie Wolter, min. 68), Pernille Harder y Ewa Pajor (Bremer, min. 77).

Entrenador: Stephan Lerch.

Fútbol Club Barcelona: Sandra Paños, Leila Ouahabi (Vicky Losada, min. 86), Andrea Pereira, María León, Marta Torrejón, Kheira Hamraoui (Lieke Martens, min. 86), Alexia Putellas (Patricia Guijarro, min. 77), Jennifer Hermoso, Mariona Caldentey, Caroline Graham y Asisat Oshoala.

Entrenador: Lluís Cortés.

Goles: 1-0, Fridolina Rolfö, min. 58.

Árbitra: Katalin Kulcsár. Amonestó con tarjeta amarilla a Joelle Wedemeyer (min. 24), Mariona Caldentey (min. 52) y Marta Torrejón (min. 72).

Incidencias: partido correspondiente a las semifinales de la UEFA Women's Champions League 2019/20, disputado entre el VfL Wolfsburgo y el Fútbol Club Barcelona en el Reale Seguros Stadium, Donostia, Guipúzcoa.

VAVEL Logo