Luka Modric, el héroe silencioso del Madrid
Modric dirigió, organizó y brillo contra el Monchengladbach | Foto: Real Madrid 

El Real Madrid recibía en casa al Borussia Monchengladbach en la última jornada de esta fase de grupos de la Champions League. El último cartucho para tratar de salvar su honor en una eliminatoria difícil de describir. Han sido solo seis partidos, pero se han antojado como una eternidad para la afición madridista. Y es que sorprende la actuación de los blancos en la que se supone es su competición predilecta: tan pronto ganaban al Inter de Milán con buena actitud como perdían contra el Shakhtar, derrotados y con la cabeza gacha. 

En un grupo que se antojaba sin demasiadas complicaciones y en el que el Real Madrid era el claro favorito, llegaba a su última oportunidad tercero y con un balance de 2 victorias, 1 empate y 2 derrotas. Y quién sabe si ha sido por el hecho de estar al límite o porque no han sabido reaccionar hasta ahora, pero el resultado les da vía libre para seguir soñando con la Champions League. Aún así, cuesta entender que este Real Madrid sea el mismo que ganó cómodamente en el Camp Nou hace un par de meses o que se impuso al Sevilla a domicilio unos días atrás. 

Un centro del campo de escándalo

Si hay que reclamar a alguien como máximo responsable del resultado, el más evidente sería Benzema. Al final, estuvo en el momento justo y en el sitio oportuno para colocar el balón en la portería rival. Ese es el don de Karim Benzema: que, cuando el equipo se encuentra en una situación crítica, (casi siempre) aparece. Bien es cierto que pudo haber aparecido antes, contra el Shakhtar, por ejemplo. Pero mejor tarde que nunca.

Pero si se ahonda un poco más, es justo en el centro del campo donde residen los verdaderos (y silenciosos) héroes de la noche. Marcar goles está bien, pero... para poder meterlos hay que crear buenas oportunidades y, en esa tarea, Luka Modric ha brillado con luz propia. Qué distribución, qué organización del juego. No hubo, en la primera mitad, casi ningún balón que no llevase la huella del croata. Se ha convertido en la columna vertebral para Zidane, que no concibe un Real Madrid sin él sobre el césped. Con el físico y las ganas de un chaval que acaba de empezar, el veterano del equipo va partido a partido, de baile en baile, dirigiendo a los suyos. 

También Toni Kroos destacó pero, como siempre, con ese sigilo que hace parecer que ni está ahí. Él simplemente pone en juego el balón y deja hacer. Croata y alemán, los directores de orquesta de un Real Madrid que anoche dio un verdadero recital. 

La nueva versión de Lucas Vázquez

Lucas Vázquez ha encontrado, sin duda, su sitio en la banda derecha. Empezó como un experimento, y ha resultado ser la mejor opción porque, a pesar de que Carvajal ya está disponible, Zidane sigue depositando toda su confianza en el gallego. Y no es de extrañar. Tan pronto se convierte en un muro impenetrable en la defensa como en un lince escurridizo aprovechando cada oportunidad arriba. Fue el hombre de confianza de Karim Benzema en su primer gol y desde entonces no paró; parecía el coyote persiguiendo al correcaminos. Apenas lleva unos pocos partidos en esa posición y parece que lleve ahí toda la vida. 

Y es que, quizás, los años que pasó jugando como habitual extremo derecho no dejaban ver el verdadero potencial del de Curtis. Tuvieron que lesionarse Dani Carvajal y Odriozola para que Zidane sacase al defensa que Lucas llevaba dentro. Fácilmente podría ser, sin serlo, uno de los mejores laterales del mundo en estos momentos. Venía unas cuantas temporadas dejando mucho que desear, hasta ahora. La afición madridista quiere más. Contra el Monchengladbach dio toda una lección de magia que deja ver la metamorfosis de la apuesta de Zidane. 

VAVEL Logo