La alegría moderada en el regreso del derbi (1-1)
Ocampos y Emerson disputan el balón durante el Betis-Sevilla.Foto:LaLiga Santander

Un derbi marcado por la accidentada previa nos obsequió el segundo día de este frío 2021. El partido presentaba muchas bajas en el Betis, cinco por lesión y cuatro por positivos en coronavirus, tres de los cuales se conocieron a lo largo de la tarde antes del encuentro. Los aledaños del Benito Villamarín daban una sensación impropia de un derbi. Un ramillete de aficionados béticos se agolpaban en torno a la tribuna de preferencia del estadio haciendo compañía a una inhabitual mayoría de reporteros gráficos, fuerzas del orden público, personal de seguridad y empleados del club. Tanto Betis como Sevilla pidieron a través de sus canales de comunicación que no acudieran aficionados para mostrar su apoyo a los futbolistas. La petición en su mayoría se cumplió. Cosas del COVID -19.

  • Un entremés frío donde Lainez puso chile

Como si el frío a pesar del sol que lucía en el Villamarín hubiera empapado el futbol, el encuentro presentó un primer tiempo ramplón, con pocos acercamientos y pleno de interrupciones. El Sevilla llegaba mejor, con más  puntos que su rival y dos partidos menos, y con muchos argumentos para poner en problemas a la defensa del Betis desde el principio. Pero no fue así, que para eso se jugaba un derbi, y además en el Benito Villamarín. Los béticos guiados por un Canales omnipresente, demostraron entrar al partido con ganas, y suplían su falta de fútbol con pundonor. Fruto de abundar en el encuentro más entrega que juego, se produjo una tángana antes de los primeros diez minutos, originada por una pugna entre Diego Carlos y Fekir. Del Cerro Grande, consciente de lo que se avecinaba, puso paz sin sacar cartulina a nadie. Sevilla y Betis veían como sus jugadores más talentosos eran taponados y todo se jugaba en la banda derecha del campo, donde estaba un joven  "ratoncito canchero", venido desde tierras mexicanas Diego Lainez Leyva. El jugador nacido en Villahermosa estrenó titularidad en el cuadro bético en un derbi, y no desaprovechó la oportunidad brindada por Pellegrini, preso de las circunstancias que rodearon el partido. Lainez fue el protagonista del primer tiempo, asistiendo a Fekir en un tiro que salió fuera por poco. El veloz Lainez tuvo tiempo antes del final del primer tiempo de asistir a Canales, y realizar un par de tiros que se fueron por alto. En el Sevilla se echaba en falta la capacidad para tener el balón, controlar el partido, y apenas una falta botada por Jordán que se fue alto y un centro de Koundé que atrapó Bravo, servían para resumir sus acercamientos a territorio bético. La mala noticia para los heliopolitanos no era un gol en contra, sino la de perder un pilar para la jornada 18 ante el Huesca. Guido Rodríguez  en una falta a destiempo, recibía su quinta cartulina amarilla, Del Cerro Grande poco después decretaba el fin de la primera mitad.

  • Pena máxima bética

No había acabado el primer tiempo cuando Lopetegui consciente de la dificultad de su equipo para hacerse con el partido, puso a calentar a varios futbolistas, Suso entre ellos. El gaditano entró al principio del segundo tiempo y no pudo tener mejor forma de empezar su año, al marcar tras pase de En-Nesyri. El enésimo fallo defensivo de la defensa bética de esta temporada propiciaba el primer tanto del derbi y el trigésimo de esta liga encajado por el Betis. Pero los béticos se han abonado a querer aprobar el examen estudiando el día antes como ése estudiante listo pero poco constante en el esfuerzo. El gol del Sevilla tuvo una reacción inmediata y a los pocos minutos, en una jugada donde Diego Carlos golpeaba a Loren Morón, muy trabajador como es habitual. Del Cerro Grande decretó penalty en primera instancia y Hernandez Hernández desde la sala VAR, corroboraba su decisión. El penalty lo transformaba un renacido Canales. El cántabro tras salir de su lesión empataba el partido, y cuenta con 3 goles en dos partidos. Casi nada. El empate bético espabiló a los jugadores del Sevilla que comenzaron a controlar el encuentro aunque sin terminar de apabullar a la defensa verdiblanca. Una nueva indecisión en la defensa bética protagonizaba por Mandi y Bravo, terminó con un despeje in extremis del chileno cuando estaba muy cerca En- Nesyri, que como lobo al acecho, olió sangre. Pese al control del balón sevillista, la oportunidad más clara cayó del lado bético. Una jugada donde Fekir era golpeado por Acuña dentro del área heló a la defensa sevillista. Tras consultar la pantalla del VAR, Del Cerro Grande señaló penalti. El lanzador en esta ocasión no fue Canales, sino Fekir. Y el francés, cuando todos los jugadores béticos se las prometían muy felices, marró la pena máxima. El portero sevillista Bono, estuvo inmenso y lanzándose a su izquierda, despejó el balón, que cayó a Fekir y este, lanzó fuera. Poco más habría de ocurrir en un final de encuentro espeso, donde el Sevilla fue mejor, pero apenas gozó de un tiro desde fuera del área del voluntarioso Gudelj y un disparo que mandó alto el incombustible Jesús Navas. Con un carrusel de cambios por parte de los dos equipos y un Sevilla que tuvo dos o tres contragolpes que normalmente sabe aprovechar, el partido se enfrió como el cielo de la ciudad hasta su final. Del Cerro Grande pitó el término del encuentro que con un empate no deja a ninguno contento. Una nueva década que comienza con un uno en el haber de cada equipo sevillano y la esperanza de ver publico en el siguiente derbi. Lo bueno se hace esperar, y que así sea.

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