Riqui Puig hace finalista de la Supercopa de España al Barcelona de Koeman
Riqui Puig celebrando la consecución del billete para la final | Foto del Fútbol Club Barcelona en Twitter (@FCBarcelona_es)

Con la moral por las nubes. Así pisaba el Fútbol Club Barcelona de Ronald Koeman territorio andaluz. Después de haber ofrecido una de sus mejores versiones en el Nuevo Los Cármenes ante el 'EuroGranada' de Diego Martínez, ante el que sumaron tres puntos más que vitales para seguir en la lucha por recuperar las buenas sensaciones y poder seguir aspirando el liderato, los azulgranas saltaban al césped del Nuevo Arcángel de Córdoba para afrontar el partido correspondiente a la primera semifinal de la Supercopa de España, este año disputada en España. En ella, el subcampeón de la máxima categoría del fútbol español le echaba un pulso a la Real Sociedad de Imanol Alguacil con un billete para estar en la gran final del domingo en La Cartuja de Sevilla en juego.

Para los txuri-urdines, con una propuesta futbolística más que atractiva en medio de un panorama cada vez más soporífero, el partido se convertía en histórico por sus posibilidades de poder pelear por otro título con la final de la Copa del Rey de la pasada campaña, aplazada por la crisis sanitaria del COVID-19, todavía por jugarse. A su vez, tampoco era un asunto menor para el conjunto visitante, esta vez sin su líder y máximo goleador histórico de la competición con 14 dianas y, por lo tanto, principal baza, Leo Messi, baja por lesión a última hora.

Tocado tras el último partido liguero, el capitán azulgrana, que contaba con la posibilidad de pasar de sus 16 goles ante los realistas, en un estado de forma excepcional, se ausentaba de una cita providencial y obligaba a Ronald Koeman a recomponer su equipo y a más de uno a dar un paso hacia adelante sobre el césped. Se daba así el pistoletazo de salida a un torneo de gran competencia, con dos semifinales más que interesantes y en el que la juventud volvería a jugar un papel trascendental con futuras promesas como Ander Barrenetxea o 'Pedri' en el primer asalto.

El Barça golpeó primero

El pitido inicial prometía una batalla sobre el terreno de juego digna de presenciar. Ambos equipos saltaban al césped sin más novedades destacadas al margen de la baja de última hora de Leo Messi, que obligaba a Ronald Koeman a apostar por Martin Braithwaite, reemplazado en los últimos partidos ligueros por Antoine Griezmann, que parece haber recuperado la confianza del técnico neerlandés.

Por parte del holandés, la sorpresa era protagonizada por un Sergiño Dest que empezaba siendo testigo del encuentro desde el banquillo y dejaba cierta incertidumbre girando en torno a la incógnita de qué esquema táctico escogería el técnico azulgrana para neutralizar a los atacantes del conjunto realista. Enfrente, Imanol Alguacil contraatacaba apostando por Alexander Isak, sentando a Willian José y saliendo con todo para prorrogar la esperanza de poder hacer de la tarea pendiente de conseguir levantar títulos de un equipo como la Real Sociedad, toda una realidad. Después de 111 años de historia, dos Ligas, dos Copas y una Supercopa en sus vitrinas, los realistas pisaban el Nuevo Arcángel con la oportunidad de hacer algo grande por delante, pero con la dificultad máxima.

Pese a esa dificultad, los txuri-urdines empezaron generando peligro en los primeros compases del partido. A base de una presión alta en la salida de balón, los de Imanol hacían toda una declaración de intenciones con sus primeras posesiones. De hecho, los realistas no esperaron para protagonizar su primera oportunidad de cara a portería en el partido. Alexander Isak cabeceaba en el área frente a Marc-André ter Stegen y la Real Sociedad ponía en apuros a un Barcelona desconcertado en la zaga defensiva. Ni con una falta peligrosa, lanzada por Ousmane Dembélé, el equipo de Ronald Koeman lograba meter una marcha más para cambiar la dinámica de un partido que, de no ser por Frenkie de Jong, hubiera declinado la balanza a favor de los realistas.

El centrocampista holandés "abría la lata" del Nuevo Arcángel y aprovechaba la oportunidad que anteriormente ya habían tenido Antoine Griezmann, Martin Braithwaite y Ousmane Dembélé. De esta forma, el partido cambiaba con dominio y llegadas de los culés y la Real Sociedad empezó a buscar el empate a base de contragolpes.

Empezó valiente la Real Sociedad, con la línea de presión muy alta, robando y creando peligro, pero, con el paso de los minutos, la intensidad donostiarra bajó, los de Ronald Koeman empezaron a encontrar a Ousmane Dembélé y a 'Pedri', subieron la zona de posesión, se acercaron más al área de Álex Remiro y acabaron encontrando su oportunidad para golpear primero y dejar encaminada su clasificación para la final.

Una segunda parte de reacción realista

Con el 0-1 en el marcador, los de Imanol Alguacil saltaron al terreno de juego con los conceptos todavía claros buscando firmar las tablas cuanto antes. En los primeros compases de la segunda mitad, la Real Sociedad no cesó a la hora de buscar la oportunidad que, finalmente, llegó de la mano de Frenkie de Jong, que había copado los focos de atención del Fútbol Club Barcelona en la primera mitad. El centrocampista holandés cometía penalti y Mikel Oyarzabal no fallaba desde los once metros marcando su octavo gol de la temporada para recortar distancias y mantener las esperanzas de un equipo que seguía cumpliendo con sus expectativas ante un Fútbol Club Barcelona liderado por la electricidad en ataque de Ousmane Dembélé en un partido roto y abocado a decidirse en los pequeños detalles, que bien podrían haberse decidido de la mano de Leo Messi.

Ya entrado el tramo final del partido, Ronald Koeman movía banquillo refrescando el ataque y apostando por un Francisco Trincão carente de minutos que sustituía a Martin Braithwaite, sin apenas aportaciones de cara a portería. Por su parte, Imanol reaccionaba con un cambio ofensivo. Jon Guridi abandonaba el terreno de juego y Ander Barrenetxea entraba para caer en banda y ayudar en defensa.

Finalmente y, ante la escasez de oportunidades claras, el partido se marchaba a la prórroga.

La prórroga no decide

Fueron muchas oportunidades, pero pocas definitivas las de la que se convertía en la tercera prórroga de la historia de la Supercopa de España tras la jugada entre la Real Sociedad y el Real Madrid en 1982 y la de la final disputada entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid en la pasada edición. Ousmane Dembélé fue lo más destacado por parte de los azulgranas y Joseba Zaldua pudo adelantar a los realistas de no ser por una magnífica intervención de Marc-André ter Stegen en la primera parte, a partir de la cual, ambos equipos, ya afectados por tanto desgaste, tendrían que arriesgar para que la balanza se declinara de una vez por todas y se decidiera el primer finalista del torneo.

En la segunda parte, el balance defensivo de ambos equipos fue trascendental. Tanto Álex Remiro como Marc-André ter Stegen resultaron ser providenciales para sus equipos en dos jugadas muy sucesivas y protagonizadas por Antoine Griezmann y Adnan Januzaj, pero poco resolutivas. De esta forma, el partido se iba a los penaltis.

Igualdad hasta en los penaltis

Los penaltis comenzaban con la misma incertidumbre que se había mantenido a lo largo del partido: con el fallo de Jon Bautista y el disparo al palo de Frenkie de Jong, ambos equipos se veían abocados a arriesgar para estar en la final. La fortuna fue la aliada de los azulgranas y Marc-André ter Stegen, que fue providencial en todo el partido para los de Ronald Koeman, decidió y significó, a base de sus intervenciones, un pase más que ansiado durante todo el choque. Ousmane Dembélé, Miralem Pjanić, Riqui Puig y los errrores de los realistas, resistentes hasta el final, hacían que el Fútbol Club Barcelona pensara, por fin, en la faena pendiente, a la espera de rival, de La Rosaleda.

Ficha técnica

Real Sociedad de Fútbol: Álex Remiro, Igor Zubeldia, Cristian Portugués (Adnan Januzaj, prórroga), Mikel Merino, Mikel Oyarzabal, Jon Guridi, Ander Guevara (Martín Zubimendi, prórroga), Andoni Gorosabel (Joseba Zaldua, prórroga, sustituido más tarde por Jon Bautista), Alexander Isak (Willian José, prórroga), Nacho Monreal y Robin Le Normand.

Entrenador: Imanol Alguacil.

Fútbol Club Barcelona: Marc-André ter Stegen, Ronald Araújo, Sergio Busquets (Miralem Pjanić, prórroga), Antoine Griezmann, Martin Braithwaite (Francisco Trincão, min. 78), Ousmane Dembélé, Clément Lenglet, Pedro González 'Pedri' (Riqui Puig, prórroga), Jordi Alba, Frenkie de Jong y Óscar Mingueza (Junior Firpo, prórroga).

Entrenador: Ronald Koeman.

Estadio: Estadio Nuevo Arcángel, Córdoba.

Árbitro: José Luis Munuera Montero, del Comité de Árbitros de Andalucía.

VAR: José Luis González González, del Comité de Árbitros de Castilla y León.

Amonestaciones: Ousmane Dembélé (min. 54), Robin Le Norman (min. 58) y Óscar Mingueza (min. 97).

Marcador: 0-1, min. 39, Frenkie de Jong. 1-1, min. 51, Mikel Oyarzabal.

Incidencias: partido correspondiente a la primera semifinal de la Supercopa de España 2020/21.

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