¿Qué le pasa a Celso Borges?
Celso Borges jugando en Riazor // RCDeportivo

El Deportivo está viviendo, muy seguramente, la temporada más complicada de su centenaria historia. Mientras sus rivales directos suman de tres en tres, los herculinos parecen un equipo todavía en proceso de construcción. A los problemas de juego, que son muchos, debemos sumarle el bajo nivel que han mostrado sus jugadores más importantes. Entre ellos, encontramos a Celso Borges. El costarricense regresó a Riazor para comandar el nuevo proyecto blanquiazul. Sin embargo, sus prestaciones hasta la fecha están lejos de lo esperado.

Perjudicado por los esquemas

La primera de las razones que explican el mal rendimiento de Celso Borges la encontramos en el apartado táctico. En la pizarra, antes de Fernando Vázquez y ahora de Rubén de la Barrera. Ambos técnicos han insistido en otorgarle a Borges un roll que quizás no puede llevar a cabo. El último encuentro ante el Compos, por ejemplo, el Dépor formó con solo dos jugadores en la media, Álex Bergantiños y el Tico. A lo largo de los 90 minutos, Celso se vio sobrepasado en ataque y en defensa. Y es que Borges no es un creador. Tampoco un organizador ni un constructor al uso. El costarricense es un jugador ideal para hacer transitar al equipo de manera veloz. Es lo que en el fútbol británico llaman un box to box. Un jugador que tiene una gran llegada de segunda línea y que también sabe asumir sus responsabilidades cuando toca defender. Evidentemente su calidad, y más en la Segunda División B, le permite actuar como el eje en el mediocampo. Eso sí, si no lo acompañas de otros efectivos que faciliten su labor, es difícil que cumpla con lo que se le pide.

Mal (o poco) acompañado

Los mejores minutos de Borges esta temporada han llegado cuando el Dépor ha podido juntar a muchos jugadores en zonas centradas para combinar a pocos toques. Muchos han sido los encuentros en los que hemos visto a un Borges desesperado, pidiendo ayudas que no aparecen e intentando hacer la guerra por su cuenta. Evidentemente, sin éxito alguno. Ante el Alavés en Copa, la presencia de Manu Mosquera y Keko le permitió a Celso tener siempre opciones disponibles de pase. Ese partido, sí fue el Borges que todos esperamos. Ante un Primera División, el Tico fue dueño y señor del mediocampo. Por ese motivo, saber rodear y acompañar bien a Borges es fundamental para ver su mejor versión. Humildemente pienso que, si Rubén de la Barrera logra formar un mediocampo con Uche Agbo, Yago Gandoy y Celso, tendrá mucho ganado.

Recuperarlo físicamente

Además de su innegable calidad, a Borges siempre le ha acompañado un físico privilegiado. Unas condiciones que le permitían jugar 90 minutos cada fin de semana sin apenas acusarlos. Una capacidad de resistencia que él aprovechaba para ocupar varias zonas del campo de manera ininterrumpida. Ese Celso, parece estar hoy a años luz del actual. El Borges que estamos viendo esta temporada juega a dos o tres velocidades menos de lo que nos tenía acostumbrados. Y, por supuesto, no exhibe el despliegue físico que sí podía antaño. Es lógico que, con el paso de los años, un jugador vaya perdiendo facultades en lo que al físico se refiere, pero en el caso del costarricense, quiero pensar que puede mejorar esta faceta de cara a la segunda mitad de la temporada. Si Borges no está a tono, su fútbol lo acusa en exceso. Por ese mismo motivo, para Julio Hernando y para el propio Rubén de la Barrera, acercarse al mejor estado de forma que pueda tener Celso Borges debe ser un objetivo de vital importancia.

El Dépor mejorará su nivel de juego coral si, a su vez, logra recuperar al mejor Celso Borges. Hablamos de un mundialista, con una amplia experiencia en Primera División y con una jerarquía que pocos jugadores tienen en la categoría de bronce. Si a final de temporada - que ojalá así sea - A Coruña celebra el retorno de su equipo al fútbol profesional será, en gran parte, porque habrá vuelto a disfrutar del fútbol del Tico

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