Brotes verdes en una temporada irregular
Leo Messi y Pedri en un partido de Copa del Rey ante el Sevilla. | Foto: Noelia Déniz

La temporada del FC Barcelona puede ser evaluada desde distintos puntos de vista. El club azulgrana ha vivido un vaivén de emociones, buenas y malas, durante toda la campaña 2020/2021, en la que se vio prácticamente descartado en diciembre para optar al título de liga y posteriormente acabó luchándola hasta la penúltima jornada, en un ejemplo  claro de lo que ha sido el año futbolístico para los hombres de Ronald Koeman

Un arranque para olvidar

La temporada arrancó con un Barça envuelto en llamas, tanto institucionalmente como deportivamente, el caso de Leo Messi y su famoso burofax pidiendo inmediatamente su marcha del club convirtió el FC Barcelona en un polvorín. Fruto de ello y del traumático final de la anterior campaña con la eliminación ante el Bayern por 2-8, el Barça inició, aún con los fantasmas del pasado, la temporada liguera dejándose muchos puntos de vital importancia en liga.

En el primer mes de competición doméstica el FC Barcelona cosechó un total de 4 partidos sin ganar, perdiendo dos de esos 4 encuentros ante Real Madrid y Getafe. Tras el mal arranque liguero el equipo azulgrana intentó revertir la situación ganando con autoridad ante Betis y Osasuna, aunque volvió a hincar la rodilla ante Cádiz y Atlético de Madrid, provocando que el equipo culé ocupara posiciones inverosímiles en la clasificación liguera. 

Sin embargo, a pesar del turbulento inicio de los de Koeman en liga, los resultados en Champions acompañaban al equipo azulgrana, que había ganado hasta el momento 5 de los 6 partidos de fase de grupos que tenía que disputar. Parecía que la ilusión del equipo barcelonista en la nueva temporada iba encaminada hacia Europa hasta que la Juventus conquistó el Camp Nou endosando un 0-3 al equipo culé. Con este resultado el equipo "bianconero" pasó a octavos de final como primer clasificado mientras el Barça, tras una fase de grupos impecable hasta el último encuentro, quedó relegado al segundo puesto. 

La resurrección de los azulgranas

Con un inicio para olvidar y recordando a una especie de secuela de la anterior temporada, el Barça resucitó y de que manera en el inicio del 2021. El equipo azulgrana consiguió volver a llenarse de esperanza para conseguir éxitos en una temporada que los jugadores se propusieron no desechar. El cambio de dinámica en el club culé vino de la mano de su genio y figura, Leo Messi, el capitán del FC Barcelona resurgió, cuál ave fénix, para hacer creer al conjunto barcelonista y a su afición que el equipo no había perdido el rumbo. 

El 10 azulgrana arrancó el 2021 con la friolera cifra de 13 goles en 13 encuentros, demostrando que su cabeza estaba centrada en el Barça y en ningún otro sitio. Con el astro argentino liderando al equipo azulgrana el Barça empezó a contabilizar con tres puntos sus encuentros ligueros, este hecho provocó que los de Ronald Koeman volvieran a ocupar una posición más lógica en la clasificación liguera. Llegados a este punto es preciso hablar de la irrupción de los jóvenes en el FC Barcelona

Los niños de Can Barça

La temporada 20/21 para el FC Barcelona ha servido para  comprobar que en la cantera azulgrana hay futuro para muchos años. Ronald Koeman ha dado galones a lo largo de la campaña a varios jugadores del filial azulgrana, buscando sangre rejuvenecida que pudiera aportar cosas nuevas al equipo. El técnico holandés ha hecho debutar a un total de tres canteranos durante el presente año futbolístico, Óscar Mingueza, Ilaix Moriba y Konrad de la Fuente.

Aparte de los debutantes, Ronald Koeman ha confiado en jugadores jóvenes para confeccionar sus onces en varios partidos, el caso más destacable por su precocidad es el de Pedri. El centrocampista de tan solo 18 años, procedente de Las Palmas, ha caído de pie en el equipo culé. Ha disputado un total de 37 partidos en la temporada y se ha consolidado como uno de los jugadores con más futuro del FC Barcelona en su primer año con el primer equipo.

Otra gran noticia para el conjunto azulgrana esta temporada es la explosión de Frenkie De Jong, el joven internacional holandés ha sido una de las piezas fundamentales en el Barça, erigiéndose como el dueño del medio campo. El jugador de 24 años procedente del Ajax, ha sacado a relucir todo su repertorio en su segundo año con el conjunto culé, demostrando que el Barça tiene todocampista para muchos años.

Con los jóvenes demostrando que el Barça está y estará en buenas manos llegaron la Supercopa de España y la Copa del Rey en enero. Por desgracia para el conjunto culé el Athletic de Bilbao consiguió alzarse con el trofeo de la Supercopa de España en una final en la que doblegaron al equipo barcelonista por 2-3. A pesar de no poder levantar el título el Barça siguió enfocado en el próximo objetivo, la Copa del Rey.

De Jong en un encuentro en el Johan Cruyff. | Foto: Noelia Déniz
De Jong en un encuentro en el Johan Cruyff. | Foto: Noelia Déniz

 

Emociones fuertes en la Copa del Rey

El equipo culé arrancó los dieciseisavos de final de la Copa del Rey ganando al Cornellà en la prórroga (0-2) en un preludio del frenesí que iba a vivir el FC Barcelona en esta competición. Tras superar al Cornellà y siguiendo con la marcha triunfal en liga, el FC Barcelona se coló en los cuartos de final de Copa tras eliminar al Rayo Vallecano a domicilio por 1-2, en una remontada exprés. 

Paralelamente a los encuentros de Copa del Rey, el FC Barcelona estaba logrando solventar con nota todos los encuentros ligueros hasta el momento, aprovechando los tropiezos del Atlético de Madrid, que era el líder destacado antes de arrancar el 2021, con una diferencia de más de 10 puntos sobre el FC Barcelona en diciembre. Dejando en un segundo plano la liga, el equipo culé se empeñó en hacer épica la Copa del Rey en la presente campaña y volvió a protagonizar un encuentro vibrante, esta vez ante el Granada. El Barça consiguió el pase a las semifinales remontando un 2-0 en los últimos dos minutos del duelo y posteriormente ganar en la prórroga (3-5).

Golpe de realidad

Con la ilusión por todo lo alto tras la buena dinámica en la que estaba sumergido el FC Barcelona llegaron de nuevo las turbulencias en Can Barça. El PSG aterrizó en el Camp Nou para noquear al FC Barcelona en la ida de los octavos de final de la Uefa Champions League. Un hattrick de Mbappé, que escogió al Barça para reafirmarse como uno de los depredadores del gol más temibles de Europa, y un tanto de Kean dejaron casi sin opciones de pasar la eliminatoria al FC Barcelona (1-4). 

El Barça vivía instaurado en una montaña rusa y el PSG evidenció que al conjunto culé le faltaban muchas cosas por mejorar si quería hacerse con títulos importantes en la presente campaña. Con pie y medio fuera de Champions el combinado azulgrana tenía que afrontar la vuelta de las semifinales de Copa del Rey ante el Sevilla, después de perder en la ida por 2-0.

El encuentro ante el Sevilla en el Camp Nou siguió con el guion establecido en la Copa del Rey para el FC Barcelona. Los de Ronald Koeman consiguieron una remontada histórica por 3-0 y el pase a la final de la Copa, en uno de los partidos más recordados por la afición azulgrana en la presente temporada. Con el objetivo conseguido de estar en una final por uno de los tres títulos más importantes de la temporada, el Barça encaraba la recta final de la misma con la ilusión por las nubes. 

A pesar del buen momento de forma del equipo, el combinado azulgrana no pudo remontar la desventaja de 4 goles que le endosó el PSG en la ida de los octavos de final de la Champions y cayó, desplegando un gran juego, por 1-1 ante el equipo francés en la vuelta de la eliminatoria. Lejos de hundir al Barça, la eliminación en Champions supuso que el equipo culé pudiera centrarse por completo en la liga y así lo hizo. Sin embargo, en la retina de los jugadores del Barça quedó de nuevo otra oportunidad perdida para reivindicarse en Europa.

El conjunto azulgrana consiguió llegar a los últimos 9 partidos de liga con la oportunidad de situarse muy cerca de Atlético de Madrid y Real Madrid en la clasificación liguera. El equipo de Ronald Koeman había acumulado un total de 19 jornadas de liga sin perder, una estadística soberbia que permitió al FC Barcelona entrar de lleno en las quinielas por el título de liga  tras un inicio muy irregular. Hay que destacar que gracias a esta gran racha de imbatibilidad el Barça pudo gozar de optar a la liga hasta las últimas jornadas, algo que parecía una utopía viendo la clasificación a finales del 2020.

Piqué celebrando el empate a 2 ante el Sevilla. | Foto: Noelia Déniz
Piqué celebrando el empate a 2 ante el Sevilla. | Foto: Noelia Déniz

Rey de Copas

De nuevo el Barça parecía estar en una posición privilegiada en la temporada, en el horizonte se divisaba una emocionante final de Copa ante el Athletic de Bilbao y un final de liga trepidante. La primera gran cita para los barcelonistas fue la final de Copa del Rey, probablemente el mejor recuerdo de la temporada para todo aficionado del FC Barcelona. El Barça arrasó con el Athletic de Bilbao, desplegando un vendaval de fútbol en todos los sentidos y endosando un total de 4 goles al equipo vasco para ganar la final con una superioridad pasmosa (0-4).

Primer título de la temporada para el Barça y el primero como entrenador para Koeman, ensalzado en ese momento como uno de los principales artífices del éxito del equipo. La escuadra azulgrana afrontaba la recta final de la liga con la confianza que les dio ganar el título copero por los aires, tan solo les quedaba esperar un tropiezo más del Atlético de Madrid para asaltar el liderato en la Liga Santander. 

Y así fue, el Atlético de Madrid se dejó 3 puntos de oro ante el Athletic de Bilbao a 6 jornadas para el final de liga, una situación que el Barça quería aprovechar tras ganar ante el Villarreal y tener la oportunidad de dar el sorpasso a la liga. El combinado barcelonista se jugaba el liderato en el partido aplazado ante el Granada, que no pudo disputar a causa de la final de Copa.

Con todo a favor el combinado azulgrana hincó la rodilla y dejó escapar una de las oportunidades más claras para hacerse con el primer puesto de la liga y quien sabe si con el campeonato. El FC Barcelona perdió ante el Granada por 1-2 y dejó escapar una oportunidad de oro para apear al conjunto colchonero de la primera plaza, en una de las derrotas más dolorosas de la temporada para el equipo culé. 

Desplome final

Con un final de temporada digno de una película dirigida por el mejor David Fincher, los pupilos de Ronald Koeman seguían metidos de lleno en la pomada por la liga, junto con Real Madrid y Atlético de Madrid, con tan solo una diferencia de 3 puntos entre los tres. Sin embargo algo había cambiado, la derrota ante el Granada oscureció la ilusión con la que el equipo azulgrana afrontaba la recta final de partidos en busca del título liguero. Se vislumbraba la pérdida de fe en el FC Barcelona al haber desechado la oportunidad de asaltar el liderato.  

El conjunto barcelonista acabó claudicando en las últimas cuatro jornadas de liga. Espeso en su juego y con una falta de actitud preocupante en los momentos clave del tramo final del campeonato, los de Ronald Koeman empezaron a decaer justo cuando debían de remontar el vuelo. El primer escollo tras el tropiezo ante el Granada era el Atlético de Madrid. Rival directo y encuentro con aroma a final el que se prometía en el Camp Nou, demasiadas expectativas puestas en un choque que acabaría con el 0-0 inicial y con parte de las esperanzas azulgranas por la liga. 

Tras el partido ante el Atlético vino la parte más amarga para el conjunto culé y todo el barcelonismo, el desplome final del equipo dirigido por Ronald Koeman. El Barça empató a 3 ante el Levante tras ir ganando el duelo por 0-2 en la antepenúltima jornada de liga y decía prácticamente adiós a la liga con una imagen muy preocupante en el Ciutat de València. Pero los malos resultados no acabaron aquí para el FC Barcelona, que certificó su adiós matemáticamente al título liguero tras perder en el Camp Nou ante el Celta (1-2), dejando claro que al equipo no le daba para alcanzar el ansiado trofeo.

Ronald Koeman en el banquillo del Camp Nou. | Foto: Noelia Déniz
Ronald Koeman en el banquillo del Camp Nou. | Foto: Noelia Déniz

Una temporada irregular

El conjunto barcelonista cerró la temporada con una victoria por la mínima ante el Eibar en Ipurúa, tras un solitario gol de Griezmann, en una conclusión gris teniendo en cuenta las aspiraciones que parecía tener el FC Barcelona tras la consecución de la Copa del Rey. Finalmente la campaña liguera terminó con el Atlético de Madrid campeón de la Liga Santander con 86 puntos, seguido de Real Madrid (84) y el FC Barcelona en tercer lugar (79). 

No es fácil realizar un balance de la temporada del Barça y decretar si ha sido una campaña buena o mala de manera rotunda. Si uno echa la vista atrás verá que haber terminado la temporada con uno de los tres títulos importantes del año puede haber sido un éxito, viendo el lío en el que estaba instaurado el equipo la temporada pasada y en el inicio de esta. Sin embargo, también es válida la postura de exigir mucho más a un equipo con la historia y los jugadores del FC Barcelona, en especial en un tramo final donde se decidía todo y el equipo pareció tirar la toalla.

La temporada del FC Barcelona acabó quedándose en stand by cuando parecía que el equipo culé ganaba enteros para conseguir el doblete nacional. La decaída final en liga fue signo de que el equipo había llegado a su límite, al menos en la presente campaña, siendo el síntoma más preocupante para el Barça de Ronald Koeman hasta la fecha.  A pesar de un final dramático para el aficionado culé, el futuro del equipo parece estar a buen recaudo, la irrupción de jugadores como Pedri, De Jong, Araújo, Ilaix Moriba, Óscar Mingueza o Riqui Puig ha sido, sin lugar a dudas, una de las mejores noticias para el combinado azulgrana, junto con la consecución de la Copa del Rey. 

Con Joan Laporta a los mandos de la entidad azulgrana parece haber empezado el cambio de rumbo necesario hacia una recuperación en todos los sentidos, empezando por la temporada 2020/2021, que se vislumbraba como un año de transición e incluso sin títulos en el inicio del mismo. Aunque, de cara a la siguiente temporada son muchas las dudas que rodean al FC Barcelona, empezando por la continuidad del actual técnico Ronald Koeman sumada a la del astro argentino Leo Messi, que con la llegada del nuevo presidente del FC Barcelona parece ganar enteros para permanecer en el club. 

 

 

 

 

 

 

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