El Betis sigue creyendo en la Champions a costa del Valencia
Jugadores el Betis y el Valencia. Fuente: @Valenciacf.

Uno de los partidos más bonitos de la jornada. Valencia y Betis nos dejaron un encuentro interesante donde dos equipos en la zona media-alta de la tabla repitieron la final de la última edición de la Copa del Rey. El Betis, con mucho interés en conseguir los tres puntos, se encontró con un Valencia peleón, pero que acabó sucumbiendo y cayó en casa por 0-3.

Comenzó el encuentro con Hugo Duro siendo el más desequilibrante, muy activo en los primeros compases del encuentro, quizá tuvo algo que ver que el Valencia ejecutará su opción de compra, pasando a ser jugador ché hasta 2026.

El choque entre Racic e Ilaix Moriba fue lo más destacado del primero cuarto de hora de encuentro, donde el serbio tuvo que ser finalmente cambiado, ya que el Betis no se sintió cómodo en Mestalla para poder desplegar el juego al que tiene acostumbrado a todo el mundo. La presión del Valencia obligó, en más de una ocasión, a que los verdiblancos no pudieran jugar desde atrás cómodamente.

El Valencia ejecutó el primer disparo en el partido después de que Ilaix ejecutase una falta sin demasiada puntería, que se marchó por encima de la portería de Rui Silva. Las ocasiones aisladas del Valencia no pudieron ocultar el dominio del Betis, que elaboró las jugadas con la idea de hacer daño en la búsqueda de huecos en la defensa local.

Canales probó desde fuera de la portería para intentar sorprender a Mamardashvili, pero el georgiano contuvo la falta del mediocentro bético. William Carvalho y Guido fueron los mejores hasta el momento para el Betis, muy solventes con el balón y manejando el ritmo del juego de su equipo.

Poco a poco, la primera mitad fue muriendo hasta que Del Cerro Grande señaló el final de los primeros 45 minutos en Mestalla, donde el Valencia no quiso sufrir y esperó pacientemente al fallo del Betis, con un Fekir nada inspirado en el césped.

Efectividad bética

La segunda parte fue más favorable para el conjunto de Pellegrini, que tiró la muralla blanca que tuvieron delante toda la primera parte y se adelantaron a los 12 minutos de reanudarse el partido. Un balón al hueco de Canales dejó solo a William José en el área de Mamardashvili, donde se acomodó la pelota y batió al meta. Un gol que le hizo al Valencia tener que dar un paso adelante y revertir la situación.

El Valencia lo quiso intentar, moviendo el balón y mandándolo con centros al área que no fueron a buen puerto. La cobertura en la presión del Betis esterilizó las acometidas valencianistas casi todo el choque. En una recuperación en el medio campo, Fekir condujo una contra que finalizó él solo, disparando y mandando el balón por la línea de fondo.

Se cumplió la hora de encuentro y Bordalás tenía que agitar la coctelera que mejorase la imagen del equipo en el duelo. El encuentro se fue rompiendo poco a poco, sin que ningún equipo dominase de forma clara, pues el peligro se convirtió en un habitual en sendas porterías.

Con un cuarto de hora por finalizar el partido, el Valencia apretó y vivió en el área de los hombres de Pellegrini. Lo intentaron por todos los medios, primero con un remate de Foulquier procedente de un córner y, enseguida, probó Guedes, recién entrado en el área rival, de nuevo sin fortuna.

El portugués fue el hombre clave para el Valencia, pues en él encontraron la chispa que necesitaba el equipo para buscar verdaderamente el empate. A pesar de que acumuló ocasiones en el tramo final del encuentro, la falta de puntería condenó a los de Bordalás, desesperados por no poder batir a Rui Silva.

La sorpresa de los miles de aficionados fue que, cuando el Valencia más ansió por buscar el empate en el marcador que repartiese puntos, llegó Canales para sentenciar. Después de salir rebotado el balón y que se quedase muerto en el borde del área, el mediocentro español mandó el balón al fondo de las mallas y puso el 0-2.

La cosa no quedó ahí, y el Betis siguió haciendo daño. Con el Valencia aturdido por el segundo gol, una contra con triangulación incluida, finiquitó Borja Iglesias para poner el 0-3 definitivo. En cuestión de dos minutos, se pasó del posible empate a hundir y golear a un equipo sin alma ni ideas.

Tras cumplirse el tiempo reglamentario, finalizó un partido con la magia escondida para el final y que se acabó llevando el Betis. Los andaluces se llevaron un triunfo importante para seguir soñando con un puesto en la Champions. Los valencianistas siguen décimos en la tabla y deseando de que finalice esta temporada para pasar página.

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