Los heliopolitanos volvieron a sumar de tres en casa ante un RCD Mallorca que plantó cara durante todo el encuentro, pero se vio muy condicionado tras la dudosa expulsión de Omar Mascarell al filo del descanso. Antes, los verdiblancos se habían adelantado con un tanto de Willian José en el minuto siete, igualado por un cabezazo de Muriqi en el minuto 20 que el VAR anuló por fuera de juego.

En el segundo tiempo, los locales cerraron el encuentro con otro gol de Ayoze Pérez y los 50.000 espectadores reunidos en la Avenida de la Palmera pudieron disfrutar de la vuelta a los terrenos de juego de Nabil Fekir tras ocho meses de lesión. La ovación al francés fue sin duda el momento más remarcable de tan precioso encuentro, al que lo único que no le acompañó fue el tiempo, pues a mediados del segundo acto, un fuerte diluvio bañó el Villamarín.

Un zarpazo de tigre y una expulsión dudosa

El encuentro comenzó de la manera más tosca posible, avisando de lo que acontecería durante el primer tiempo. A los 50 segundos, un salto entre Pezzella y Muriqi acabó con el kosovar en el suelo, pues el central le había propinado un codazo que Ortiz Arias castigó con la cartulina amarilla.

El Real Betis combinó repetidamente durante los primeros minutos de juego, estirando al Mallorca como si de un chicle se tratara. Así, entre Marc Roca e Isco dejaron a Juan Miranda en banda, en una posición ideal para poner un centro raso que Willian José empujó tras una mala salida de Rajkovic para adelantar a los verdiblancos en el minuto siete. Un primer zarpazo del tigre que apenas dolió al Mallorca, pues los bermellones siguieron plantando cara a pesar de verse inferiores durante las arremetidas de los locales.

Los hombres bajo la instrucción de Javier Aguirre se replegaron en su propia área, pues la dominancia de los heliopolitanos se hizo mayor cercanos a los primeros 15 minutos de encuentro, con varias ocasiones de Ayoze y Assane Diao que a nada se quedaron de ser premiadas con el gol.

Los visitantes, al acecho de una ocasión para empatar el encuentro aprovecharon su única bala, pues a balón parado, Muriqi cabeceó a gol un centro perfecto de Antonio Sánchez, pero tras pasar por la revisión del VAR, quedó anulado. El susto fue suficiente para que el Mallorca aumentase su presencia en el juego durante los siguientes minutos, y llegados a la primera media hora, ambos equipos estaban equiparados en cuanto a la posesión del balón. Sería en los mejores minutos de los baleares cuando les llegaría el segundo batacazo. Un pisotón de Omar Mascarell, bastante dudoso, sobre Marc Roca sirvió para que Ortiz Arias le mostrase la segunda cartulina amarilla, y al no ser una expulsión directa, el VAR no pudo intervenir. 

Así, al entreacto del encuentro, el Real Betis se marcharía con un gol y un hombre de ventaja, ante un RCD Mallorca que durante el descanso tuvo que reajustar sus filas para intentar llevarse algún punto al zurrón.

La sentencia y la vuelta del mago

El comienzo del segundo acto fue más tranquilo en cuanto a la intensidad física de ambos clubes, que tantas tarjetas había causado al fin del primer tiempo. Lo que no cesó fueron las ocasiones de gol, pues el Mallorca tuvo un buen rato en el que encontró a Muriqi varias veces en terreno rival, pero ninguna lo suficientemente buena como para convertir. Después de unos pocos minutos buenos del conjunto balear, los andaluces volvieron a la carga con varias ocasiones para ampliar la ventaja, la más clara de Diao, con un disparo a bocajarro que sacó Larin bajo palos.

Ayoze celebrando con Isco el 2-0 | Foto: Cordon Press.
Ayoze celebrando con Isco el 2-0 | Foto: Cordon Press.

Después de varios acercamientos, pasada la primera hora de juego, el Real Betis consiguió sentenciar el partido. Isco, liberado en el centro del campo tras la roja de Mascarell, vio a la perfección el desmarque de Ayoze entre los dos centrales, filtrando un pase que Luiz Henrique rozó con la punta de la bota y desvió lo suficiente para que Ayoze, en el punto de penalti, finalizase: raso, cruzado e imparable. Así puso el 2-0 en el marcador y erradicó las esperanzas visitantes. Al gol le siguió una oleada de ocasiones se estrelló sobre el muro rojo, que a pesar de no conseguir un resultado más apretado, estuvo magnífico en defensa, y evitó lo que podía haber sido una goleada.

Finalmente, el acontecimiento más destacado fue la vuelta de Nabil Fekir. El técnico chileno Manuel Pellegrini apenas dejó 10 minutos de juego al francés, que se levantó para calentar a la par que 50.000 personas hicieron el mismo movimiento, pero en vez de hacerlo para correr por la banda, lo hicieron con el fin de vitorear y aplaudir al astro francés. La lluvia se intensificó durante estos minutos, pero nada fue capaz de borrar la sonrisa del francés, que recibió el brazalete de capitán de las manos de Isco mientras el estadio al completo coreaba su nombre. El mago está de vuelta, y un mediocampo Ayoze-Fekir-Isco hace soñar hasta al bético menos optimista.

Sin más incidencias, Ortiz Arias señaló el fin del partido. El Real Betis sube hasta la quinta plaza, con los equipos que le siguen aún por jugar, mientras que el RCD Mallorca se hunde en la 16ª posición, al filo del descenso. 

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