10 años ha tenido que esperar la afición realista para volver a ver a su equipo disputar la Champions League. La última vez que el equipo donostiarra jugó la máxima competición txuriurdin fue en el año 2013, cuando dirigidos por Jagoba Arrasate tuvieron una actuación bastante desapercibida en la competición.

Lejos de repetir la mala actuación de hace una década, el conjunto de este año está haciendo historia. Los donostiarras que tan solo se han clasificado una vez en su historia para los octavos de final de la Liga de Campeones, están a punto de conseguir su segunda clasificación en la historia para los octavos tras la conseguida en 2003. Victoria cómoda y contundente por 3-1 ante el Benfica portugués con la que la Real prácticamente sella su clasificación para la siguiente ronda.

30 minutos de vendaval txuriurdin

En la previa del encuentro un ambiente de ilusión se palpaba en los aledaños del Reale Arena. La afición realista se mostraba con optimismo de que el equipo consiguiese un buen resultado para acercarse mucho a los octavos de final. Así se vio reflejado también en las gradas, donde más de 37.000 personas teñían de azul y blanco los asientos del estadio. 


El gran ambiente que se vivía en la previa hizo a los jugadores de la Real querer devolver el cariño a la afición en forma de buen juego. Dicho y hecho, tan solo 6 minutos le bastaron a los locales para abrir el marcador. Mikel Merino con un cabezazo a la salida de un córner puso la ventaja en el marcador para la Real. El Benfica quiso reaccionar pronto al gol realista, no obstante, en un visto y no visto el capitán donostiarra Mikel Oyarzabal robó un balón a la zaga portuguesa que acabaría en el 2-0. Minuto 10 y la Real ya ganaba 2-0, la euforia se apoderaba de los aficionados en el Reale Arena. No lejos de acabar ahí la goleada pudo ser mayor al cuarto de hora, ya que tanto Mikel Oyarzabal como Mikel Merino anotaron su segundo gol, sin embargo los dos goles fueron anulados por el VAR.

Mikel Merino, autor de uno de los goles realistas | Imagen: El Diario Vasco
Mikel Merino, autor de uno de los goles realistas | Imagen: El Diario Vasco


El 2-0 del marcador reflejaba el resultado con el que se llegaba al minuto 20 de partido. Con un Benfica tocado y prácticamente hundido, Ander Barrenetxea aprovechó una buena jugada personal para soltar un zapatazo que hizo al balón colarse una vez más en la portería visitante. 3-0 en apenas 22 minutos, ni en los mejores sueños de la afición txuriurdin se planteaba este escenario de partido. Un escenario que pudo ser aún mejor a la media hora de partido cuando Brais Méndez falló el 4-0 desde el punto de penalti. El fallo del gallego desde los 11 metros dio una pequeña tregua a los portugueses que hicieron un gran esfuerzo para llegar al descanso sin volver a encajar. Final de la primera parte con 3-0 en la que los jugadores de la Real, pese a ir ganando, se iban más enfadados que los del Benfica, conscientes de que la goleada pudo ser mucho mayor.

Intento de imitación

El árbitro inglés, Anthony Taylor, dio el inicio a la segunda mitad del encuentro. Una segunda mitad que visto el marcador no se presentaba muy atractiva. El Benfica que tenía prácticamente imposible obrar la remontada, salía a la segunda parte con el objetivo de no recibir más goles. Sin embargo, esa idea de no recibir más goles cambió de las cabezas portuguesas al encontrarse con un tempranero gol a los 4 minutos de la segunda parte. La remontada ahora estaba más cerca.

El Benfica fue incapaz de remontar pese al gol | Imagen: TNT Sports
El Benfica fue incapaz de remontar pese al gol | Imagen: TNT Sports

Nada más lejos de la realidad, el gol del Benfica no supuso mayores problemas a la Real. Los donostiarras a diferencia de los lisboetas en la primera parte sí supieron mantener la calma tras el gol del adversario. De este modo, el intento de imitar el arranque de la Real en la primera mitad pero ahora por parte de los portugueses en la segunda, no quedó nada más que en eso, en un mero intento.
 

Nerviosismo en la grada

Rondaba el minuto 60 y el partido seguía igual, dominio txuriurdin ante un impasible Benfica. Fue entonces cuando un nuevo "partido" se formó en el Reale Arena, el partido de las bengalas. Ese partido, a diferencia del que se estaba jugando en el terreno de juego, sí tuvo a los seguidores de la Real con el corazón en un puño. Los cientos de aficionados portugueses que se habían desplazado hasta Donosti tuvieron que reinventarse para poder divertirse a su manera. Visto que la actuación del equipo estaba siendo horrible, optaron por jugar sucio y comenzaron a lanzar bengalas hacia la grada en la que se encontraban familias con padres, madres e hijos de la Real Sociedad.

Los aficionados del Benfica comenzaron a lanzar bengalas | Imagen: Mundo Deportivo
Los aficionados del Benfica comenzaron a lanzar bengalas | Imagen: Mundo Deportivo

Un silbido unánime por parte de la afición donostiarra causó un gran estruendo en todo el estadio. Sin embargo muy lejos de parar, los aficionados portugueses continuaron varias veces con el lanzamiento de bengalas hacia los aficionados locales. La situación era tan grave que el colegiado Anthony Taylor llegó a parar el encuentro tras las protestas de los jugadores y afición txuriurdin

La triste realidad de la segunda parte fue ver como el partido perdió todo el atractivo que había tenido durante la primera mitad. Desde el primer momento en el que se lanzaron las bengalas hasta el pitido final tanto jugadores y sobre todo afición, prestaron más atención al partido que se estaba jugando fuera del campo en vez de al que de verdad importaba. Cuando todo parecía volver a la normalidad y ya tan solo quedaban 15 minutos para el final, Anthony Taylor nuevamente detuvo el partido para que los servicios de la Cruz Roja fuesen a atender a un aficionado que sufría algún problema de salud. Segunda parte totalmente accidentada en la grada en la que el fútbol paso a un plano secundario.

Los octavos, en la yema de los dedos

El partido de verdad, el de fútbol, finalizó con el 3-1 en el marcador. La exhibición de la Real durante los 30 minutos iniciales dio los 3 puntos al conjunto dirigido por Imanol Alguacil. De este modo, la Real Sociedad se coloca como líder en solitario del grupo D con 10 puntos a falta de 2 partidos y 6 puntos en juego. Precisamente son 6 puntos los que separan a la Real del Salzburg, equipo con el que peleará por una plaza en los octavos de final. Por lo tanto, si el Salzburg cae derrotado frente al Inter de Milán en el partido que se juega esta noche en Austria, la Real Sociedad será virtualmente 20 años después, equipo de octavos de final de la Liga de Campeones.

Los jugadores de la <strong><a  data-cke-saved-href='https://www.vavel.com/es/futbol/2023/10/31/real-sociedad/1161238-previa-cd-bunol-real-sociedad-el-sueno-copero-arranca-en-el-dia-de-todos-los-santos.html' href='https://www.vavel.com/es/futbol/2023/10/31/real-sociedad/1161238-previa-cd-bunol-real-sociedad-el-sueno-copero-arranca-en-el-dia-de-todos-los-santos.html'>Real Sociedad</a></strong> celebran el triunfo junto a su afición | Imagen: Movistar
Los jugadores de la Real Sociedad celebran el triunfo junto a su afición | Imagen: Movistar
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