Tablas en El Gran Derbi después de un apasionante partido que deparó emoción y buen juego a partes iguales. El Real Betis comenzó adelantándose en el minuto 71 con un gol de Ayoze Pérez, pero Ivan Rakitic igualó el encuentro con un auténtico golazo apenas diez minutos después, firmando tablas en el electrónico.

El Sevilla no estuvo a la altura del cuadro bético. La salida de balón fue durante todo el partido un desastre, y tuvieron que abandonar los intentos en corto para jugar al pelotazo, intentando buscar a la referencia en ataque, En-Nesiry, desaparecido en el campo. Ocampos fue el MVP de los blanquirrojos, y de lo único salvable del Sevilla junto a Navas y Rakitic.

El Real Betis no se asustó a pesar del ambientazo en el Ramón Sánchez Pizjuán. Desde el primer minuto dejó claras sus intenciones. La seriedad defensiva fue constante durante todo el encuentro, constituida por una gran labor de la zaga y el debut de Vieites en portería, que dejó muy buenas sensaciones. El medio del campo fue un absoluto espectáculo, con Isco y Ayoze muy combinativos y creativos durante los 90 minutos. A mejorar Willian José y el joven Diao, el primero desaparecido y el segundo un poco abrumado por la importancia e intensidad del partido.

El Betis avisa pero no concluye

El Real Betis comenzó presionando arriba desde los primeros minutos de encuentro, con las ideas muy claras ante un Sevilla indeciso en la salida de balón. Aún así, los primeros minutos fueron un tanteo de ambos equipos, con un Real Betis mucho más activo en el campo del Sevilla. Apenas habían pasado 50 segundos cuando Isco remató libre de marca de cabeza, pero Dmitrovic atrapó el testarazo del malagueño. Los verdiblancos volvieron a avisar con un remate centrado pero fuerte de Guido dentro del área, que de nuevo Dmitrovic despejó a córner.

Después de dos avisos, a la tercera el cuadro heliopolitano se adelantó en el marcador, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. Jugada de pizarra a balón parado, centro de Isco a la cabeza de Pezzella, que intenta buscar un pase con la cabeza y repele mal la zaga del Sevilla. Desde la frontal, Bellerín dispara y el esférico rebota en Gudelj, por lo que el esférico cambió de trayectoria y despistó a Dmitrovic, que nada pudo hacer para evitar el gol. Sin embargo, al principio de la jugada, Pezzella se encontraba adelantado, por lo que se anuló el gol y se restableció el empate en el marcador.

La reacción del Sevilla fue insuficiente, con tímidos centros laterales que no supusieron ningún problema para Chadi Riad y Pezzella, ambos muy fuertes en defensa. Los locales apretaban, pero sin peligro, lo que dio paso a varias ocasiones más del Betis y que no desembocaron en gol por la acción de un gran Dmitrovic. El resto de la primera parte transcurrió sin más incidentes y ambos equipos se marcharon a vestuarios, con muchas mejores sensaciones de los visitantes.

Pezzella, incrédulo al descanso | Foto: Antonio Pizarro.
Pezzella, incrédulo al descanso | Foto: Antonio Pizarro.

Una segunda parte no apta para cardiacos

El segundo acto del Gran Derbi comenzó con un Sevilla más atrevido en ataque. Diego Alonso, muy enfadado desde la banda, (entendible por el peligro que corre su puesto), dio un repaso a todos sus activos durante el entretiempo, pues varios errores en salida pusieron en peligro la integridad del resultado para los nervionenses. 

De todas formas, el Betis no tardó en volver al magnífico estado de la primera parte, y volvió a apretarle las tuercas al Sevilla. Isco y Ayoze protagonizaron un festival de magia en el centro del campo. El canario vio como uno de sus remates desde la frontal se marchó repelido por la madera después de recortar a Gudelj con un amago precioso. Al remate que se estrelló en la madera le siguió otra acción individual de Ayoze en área sevillista, recortando en una baldosa hasta a tres defensores y finalizando al cuerpo de Dmitrovic, de nuevo salvador para los locales.

La dinámica del primer tiempo se repitió a la perfección, pues nuevamente, tras dos grandes avisos de los de Pellegrini, llegó el gol, pero éste no fue anulado. Isco botó una falta peligrosa desde el lateral derecho del área sevillista, y un mal despeje de hasta el entonces fantástico Dmitrovic cayó en las botas de Ayoze, que con la zurda finalizó raso y al fondo de las mallas para abrir el marcador del derbi en el minuto 71. Manuel Pellegrini aprovechó el momento para sustituir al desaparecido Willian José, que no consiguió adaptarse a la naturaleza del partido, por Luiz Henrique, sangre fresca para robar y salir al contraataque. 

El plan del chileno se desbarató rápidamente por un misil de precisión. Lukebakio dejó en la frontal del área bética a Ivan Rakitic el balón, quien tras un ligero bote decidió dar uno de esos zapatazos que salen en los informativos deportivos. Directo a la escuadra de Vieites, que estaba teniendo un gran debut, seguro bajo palos, pero que poco pudo hacer ante tal zurriagazo. Así, con todo en contra, empató el Sevilla el partido, y lo transformó en un ida y vuelta precioso para el espectador neutral, pero no apto para cardiacos, béticos y sevillistas.

Rakitic y Gudelj celebrando el empate | Foto: SFC Media.
Rakitic y Gudelj celebrando el empate | Foto: SFC Media.

El Sánchez Pizjuán se vino arriba con el gol del croata, pero no se estableció una dominancia de los locales, contrario a lo que se esperaba que pudiera pasar. Ambos equipos tuvieron participación, pues Gudelj levantaría a todos los espectadores del Pizjuán hasta dos veces con sus disparos de larga distancia, ambos desviados, pero cerca de encontrar portería. Ayoze volvió a enmudecer Nervión con un tanto que rápidamente el colegiado anuló porque el balón abandonó el terreno de juego en el centro de Luiz Henrique previo al remate del tinerfeño.

Después de unos últimos minutos de infarto, Jesús Gil Manzano señaló el fin del encuentro y una fuerte pitada retumbó en el feudo sevillista. ‘’Directiva, dimisión’’ cantaba Nervión poco antes de cesar en sus cánticos anti Castro y volver a animar a su equipo, mientras aquellos más apurados vaciaban las estancias centrales del estadio.

El MVP del partido fue, quién sino, que Francisco ‘’Isco’’ Alarcón. El niño del Arroyo de la Miel estuvo omnipresente en el centro del campo. Todas las operaciones del conjunto verdiblanco estaban dirigidas por Isco, y de sus botas nacieron los dos goles del Real Betis, aunque uno de ellos se anulara.

También muy destacable fue el partido de Ocampos, todo un dolor de cabeza para Miranda, que estuvo sorprendentemente rígido. Tanto fue así, que cuando Diego Alonso decidió cambiar a Ocampos para dar entrada a Suso, recibió una gran pitada, pero no dirigida a él, sino al técnico uruguayo por la decisión de sustituirlo.

Los próximos partidos del Sevilla y el Real Betis

Ahora llega un parón de selecciones que servirá para recargar fuerzas antes del mes de diciembre, crítico para los dos clubes. El Sevilla se enfrentará a la Real Sociedad el 25 de noviembre en casa de los txuriurdines a la vuelta del parón, y llegarán, de momento, ubicados en la 13º plaza con 12 puntos. El Real Betis recibirá el mismo día a Las Palmas, mientras que se asientan en la puerta de Europa, séptimos y con 21 puntos, sólo a un punto de la Real Sociedad.

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