Hace unos días se publicó la resolución del Tribunal Administrativo del Deporte de fecha 8 de febrero de 2024, mediante la cual se resolvió el recurso presentado por el Granada C. F. frente a la suspensión de dos partidos con la que fue sancionado su jugador, Martin Hongla.

¿Por qué fue sancionado el jugador?

El centrocampista del conjunto nazarí fue sancionado con dos partidos de suspensión por la comisión de la infracción tipificada en el artículo 124 del Código Disciplinario de la RFEF. Este artículo castiga las actitudes de menosprecio o desconsideración hacia los árbitros, directivos o autoridades deportivas, en los siguientes términos: «dirigirse a los árbitros, directivos o autoridades deportivas en términos o con actitudes de menosprecio o de desconsideración siempre que la acción no constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de dos a tres partidos o por tiempo de hasta un mes».

Tras la disputa del partido que enfrentó a Real Betis Balompié y Granada C. F., el jugador se acercó a la puerta de los vestuarios del colectivo arbitral, dirigiéndose al asistente en los siguientes términos: «muy bien, muy bien, seguid pitando así». Esta expresión, que a priori puede aparentar que no es constitutiva de menosprecio o desconsideración por sí misma, fue castigada por el Comité de Competición con la sanción recogida en el artículo anteriormente transcrito. Ahora, tras ser reafirmada por el Comité de Apelación de la RFEF, el Tribunal Administrativo del Deporte ha tenido la posibilidad de explicarnos los motivos que hacen que la conducta del jugador del granada sea considerada como actitud de menosprecio o desconsideración. Vamos a verlos.

¿En qué argumentos basó el Granada C. F. su recurso?

El conjunto rojiblanco argumentó que «las manifestaciones literales que se recogen en el acta no pueden constituir un menosprecio o desconsideración» y, por lo tanto, resulta pertinente dejar sin efecto la sanción impuesta al jugador. Según la interpretación realizada por los servicios jurídicos del club, «se ha procedido a malinterpretar de manera capciosa unas palabras que, sin género de duda, no llevan incluidas ni de las mismas se puede desprender ningún tipo de insulto, amenaza, menosprecio o desconsideración».

De igual manera, los servicios jurídicos del Granada apuntan que, en caso de que el Tribunal considere que la actuación del jugador es merecedora de reproche disciplinario, debería castigarse por el artículo 118.1 c), que sanciona con amonestación el «formular o realizar observaciones, gestos o reparos al árbitro principal, a los asistentes y al cuarto».

En definitiva, el Granda C. F. basa su defensa en tres motivos impugnatorios:

  • Errónea interpretación de las manifestaciones del jugador.
  • Errónea aplicación del artículo 124 del Código Disciplinario de la RFEF.
  • Vulneración del derecho a la libertad de expresión.

 

Martin Hongla en la rueda de prensa de su presentación con el <strong><a  data-cke-saved-href='https://www.vavel.com/es/futbol/2024/02/12/granada-cf/1172227-el-granada-cf-se-prepara-para-la-final-contra-el-almeria.html' href='https://www.vavel.com/es/futbol/2024/02/12/granada-cf/1172227-el-granada-cf-se-prepara-para-la-final-contra-el-almeria.html'>Granada C.</a></strong> F.
Martin Hongla en la rueda de prensa de su presentación con el Granada C. F.

¿Qué ha resuelto el Tribunal Administrativo del Deporte?

El TAD, en lo que respecta a los dos primeros motivos impugnatorios, deja claro que la conducta de menosprecio o desconsideración no radica únicamente en las palabras empleadas por el jugador sino en cómo se produce la actuación del mismo.

Tal y como refleja el acta arbitral, el jugador del granada se dirige al colectivo arbitral «a voz en grito» y, «teniendo que ser retirado hacia su vestuario por integrantes de su club».

Para resolver el recurso, el TAD cita una resolución anterior similar a la tratada en el caso en cuestión. En la resolución 234/2018 el TAD indica que el hecho de tener que ser retirado por sus propios compañeros «puede resultar de mayor gravedad incluso que una simple desconsideración o menosprecio hacia el árbitro» y, por lo tanto, «el dirigirse de modo agresivo hacia el árbitro, con tal virulencia de tener que llegar a ser retirado el jugador por sus compañeros, en aras de evitar unas consecuencia aún más graves, debe calificarse cuando menos como un menosprecio o desconsideración hacia el árbitro».

Por lo tanto, valorando la acción del jugador del Granda en su conjunto, el Tribunal considera que «más allá de la literalidad en las palabras pronunciadas por el jugador, resulta relevante que el jugador realiza una protesta dirigiéndose de manera agresiva a los árbitros, teniendo que ser retirado por integrantes del club al vestuario» y, por lo tanto, estos hechos se encuentran dentro del tipo infractor previsto en el artículo 124 del Código Disciplinario de la RFEF.

Por último, en lo que respecta a la inclusión de las declaraciones del jugador dentro del derecho fundamental a la libertad de expresión, el TAD, tras plantear el conflicto entre el derecho al honor y la libertad de expresión, concluye que «las expresiones vertidas por el jugador y consignadas en el acta arbitral, consideradas de forma conjunta, evidencian un cuestionamiento de la honradez e imparcialidad de los colegiados que excede del ámbito del derecho fundamental a la libertad de expresión». Atendiendo a las circusntancias en las que se producen las declaraciones del jugador, el TAD considera que suponen un exceso del ámbito del derecho fundamental a la libertad de expresión.

Por lo tanto, el Tribunal Administrativo del Deporte desestima el recurso del Granada C. F., reafirmando la sanción establecida en la resolución del Comité de Apelación de la RFEF.

Sede del <strong><a  data-cke-saved-href='https://www.vavel.com/es/futbol/2023/06/29/real-madrid/1150126-piden-cinco-partidos-de-sancion-para-fede-valverde-por-el-caso-baena.html' href='https://www.vavel.com/es/futbol/2023/06/29/real-madrid/1150126-piden-cinco-partidos-de-sancion-para-fede-valverde-por-el-caso-baena.html'>Tribunal Administrativo</a></strong> del Deporte
Sede del Tribunal Administrativo del Deporte

¿Tiene el Granada alguna vía de recurso?

Como bien sabrán nuestros lectores, las resoluciones del Tribunal Administrativo del Deporte agotan la vía administrativa y abren la puerta a la posibilidad de interponer recurso contencioso-administrativo ante el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo en el plazo de dos meses.

No obstante, dadas las circunstancias y los motivos esgrimidos por el TAD, teniendo en cuenta además que el jugador ya ha cumplido con la sanción impuesta, todo parece apuntar a que este será el fin de la controversia.

A veces, la forma en que decimos algo es tan importante como el mensaje que queremos transmitir. En este caso, probablemente, las formas tengan más importancia que el propio mensaje.