Si bien todas las críticas durante esta semana han ido dirigidas hacia Fran Beltrán por el error que costó el partido ante el FC Barcelona, la realidad es que los fallos individuales se han convertido en un problema común en Casa Celta. Desde la jornada 1 el conjunto vigués ha cometido errores absurdos que le han costado puntos y hoy los analizamos.

El mediocentro madrileño impactó en el muslo de Lamine Yamal cometiendo penalti a escasos minutos del final. Tras el partido, el propio Beltrán salió a pedir disculpas a la afición, declarando que no pueden tener estos errores, ya que "cuestan puntos y son ya muchos".

Una larga lista

La temporada del Celta no está siendo positiva casi en ningún aspecto, el rendimiento del equipo sumado a las dudosas actuaciones arbitrales y la mala fortuna en minutos finales han relegado al conjunto gallego a la lucha por la permanencia

Desde las primeras jornadas el Celta se dejó puntos por acciones aisladas que siguen lastrando al equipo a estas alturas de campaña. El inicio liguero fue complicado ya que las sensaciones eran buenas, pero el equipo era incapaz de sacar los partidos hacia delante. El Celta convencía durante todo el encuentro, pero en los minutos finales los de Benítez se caían, evidenciando sus costuras y cometiendo errores absurdos. 

El ejemplo perfecto de esta anomalía que sufre el conjunto vigués es el partido ante la UD Las Palmas correspondiente a la jornada 8, donde el Celta vencía hasta el minuto 84, pero un penalti cometido por Starfelt culminó en el empate local. La desconexión celeste no quedó ahí y en la última jugada del partido Marc Cardona le dio la victoria a los canarios.

Además de las desconcentraciones en instancias finales, el Celta comenzó a cometer errores de bulto en los minutos iniciales de partido. Ante el Atlético de Madrid, Iván Villar no acertaba a blocar un centro aparentemente inofensivo, cometiendo penalti sobre Morata y dejando a su equipo con un futbolista menos. En aquel partido el Celta cayó por 0-3 tras más de una hora en inferioridad. 

Un minuto fue lo que tardó el conjunto gallego en cometer un error que acabaría en gol ante la Real Sociedad en Copa. Un fallo en el despeje de Starfelt culminó en el tanto de Oyarzabal que eliminó todas las esperanzas que se habían generado en torno a la competición copera. 

Una semana trágica

Tras vencer ante Osasuna en Navarra, los celestes afrontaban su visita a Getafe como una gran oportunidad para poner tierra de por medio con el descenso. La realidad es que tres pérdidas de balón generaron los tres goles del Getafe y una nueva derrota para el Celta. 

Nada más terminar el encuentro Iago Aspas declaró para los medios del club y tiró de autocrítica cuando le preguntaron sobre los errores en salida. 

Las palabras del capitán sirvieron como tirón de orejas para la plantilla, pero ante el Barcelona el error de Fran Beltrán evidenció de nuevo lo que ya se ha convertido en un mal constante para el Celta.

Difícil solución

En lo que llevamos de curso el Celta ya se ha dejado por el camino más de una decena de puntos debido a errores individuales. La falta de competitividad es lo que se le achaca a un equipo configurado para pelear por cotas mayores a las que se encuentra inmerso.

Durante toda la temporada las críticas han ido dirigidas, mayormente, a Rafa Benítez. Un amplio sector de la afición mostró su descontento por la mala situación del equipo y pidió la dimisión del técnico madrileño en varias ocasiones. Pero lo cierto es que los fallos son factores independientes a la labor del entrenador y es algo que difícilmente se puede entrenar. Por ello, achacar las desconexiones individuales a Benítez sería injusto.  

Lo que se puede, y se debe, demandar tanto a Benítez como a la plantilla es un nivel mayor de concentración. El Celta debe ser consciente de la delicada situación que atraviesa actualmente. La tensión por la posición en la clasificación se debe materializar en motivación y seriedad, y no caer en nerviosismos ni dudas.

En conclusión, el Celta de Benítez se enfrenta a la necesidad urgente de mitigar estas acciones aisladas que le han costado muchos puntos esta temporada. Y eso pasa por el compromiso y la concentración de todos los jugadores de la plantilla celeste, que tendrán ante Cádiz y Almería (dos próximos compromisos) la oportunidad perfecta de reivindicarse y dar un paso de gigante hacia la salvación celtiña