La abultada derrota en Girona y la eliminación copera ante el Atlético de Madrid hicieron sonar todas las alarmas en Nervión. Sus aficionados veían que ni con el tercer entrenador del curso la situación se podía revertir y la actitud general era de impotencia y crispación. Pocos brotes verdes se podían sacar de aquellos últimos partidos. La zona defensiva, aquella donde Quique más destaca como técnico, seguía igual de poco trabajada que con su antecesor, y, en ataque, pese a la irrupción de Isaac Romero,, daba la sensación de que el lebrijano y Ocampos eran los únicos que miraban el arco rival.

El 8/12 en los últimos cuatro partidos ha hecho, no solo revertir la situación y la dinámica, sino también volver a espolear a una afición que veía como su equipo podía caer ante el especial ‘Tourmalet’ que le venía encima, que, de momento está solventando con creces. Todo esto ha sido posible gracias a una transformación, no solo en la mentalidad de los jugadores, sino también en el esquema de juego planteado por Quique Sánchez Flores, quien decidió sacar a la palestra sus mejores habilidades como técnico y ha revertido la situación consolidando la defensa para poder atacar mejor. Añadido a la recuperación de un Nyland que se está saliendo, todo parece más fácil.

  • Variación táctica

A pesar de que en sus primeros partidos Quique probó diferentes esquemas (variando entre 5-3-2 o 4-4-2) para intentar dar con la tecla, parecía que se decantaba por el que habitualmente le ha ido bien, por el de cinco defensas. Viendo que, ni con esas hacía resurgir al equipo, intentó un mix de ambos que, a priori, no le está yendo nada mal. Con lo que sale ahora el Sevilla es con 5-3-2 en fase defensiva y con un 4-4-2 en ataque. El retorno de En-Nesyri de la Copa África ha permitido a Ocampos jugar en una posición que permuta entre el extremo en fase atacante con la de carrilero en defensa. El argentino se siente, por lo menos hasta ahora, cómodo con este nuevo rol, aunque las recuperaciones de compañeros parece que no le obligaran más a tener que emplear esas acciones.

Esta nueva variación en la pizarra ha obligado también a mover de posición a Acuña en fase defensiva, quien quizás le esté costando un poco más. En acciones como las del gol en contra en Vallecas se demuestra que, difícilmente pueda desempeñar de central un buen rol. Aunque, como le pasa a su compatriota, con la vuelta de Kike Salas y la próxima de Nianzou, pocas veces más debería ejercerla y quedarse en el lateral, que es donde verdaderamente puede dar ese rendimiento top que le ha llevado a ser jugador clave en el conjunto sevillista estos años.

  • Recuperación del mejor Badé

Una de las claves de la mejora defensiva es, sin duda, el retorno al mejor nivel de Loic Badé. El francés, que, entre lesiones y partidos poco contundentes, no tuvo el inicio de temporada esperado. El francés está encadenando partidos de alta madurez defensiva, con y sin balón. Es un central al que también le ha beneficiado el nuevo sistema, ya que se siente más arropado e incluso se le han visto salidas en conducción bastante llamativas, recordando a los momentos de Jules Koundé con el cuadro hispalense.

Loïc Badé está recuperando su mejor nivel. Fuente: Getty Images
Loïc Badé está recuperando su mejor nivel. Fuente: Getty Images

Con un Sergio Ramos más protegido y descansado al lado, el central está creciendo. Como él mismo reconoció hace unos meses: “Es el mejor defensor de la historia del fútbol. Le escucho mucho y trabajo para hacerlo igual que él. Es como un segundo entrenador”. Y la verdad es que no es solo un segundo entrenador, sino también un gran aliado en la defensa, pues ambos parecen complementarse muy bien entre sí.

  • Kike Salas, una doble arma

Ante el Valencia CF volvió el central de Morón de la Frontera, estrenando su nuevo dorsal de primer equipo. Ya desde la llegada de Quique Sánchez Flores el canterano había adquirido un nuevo rol clave en la defensa de tres que implantó el madrileño hasta su lesión en el partido ante el Deportivo Alavés. De hecho, no se había perdido ningún minuto hasta dicho enfrentamiento.

<strong><a  data-cke-saved-href='https://www.vavel.com/es/futbol/2024/02/14/sevilla-fc/1172481-la-trayectoria-de-kike-salas-de-moron-a-triunfar-en-nervion.html' href='https://www.vavel.com/es/futbol/2024/02/14/sevilla-fc/1172481-la-trayectoria-de-kike-salas-de-moron-a-triunfar-en-nervion.html'>Kike Salas</a></strong> está dando un rendimiento superlativo de la mano de Quique. Fuente: Getty Images
Kike Salas está dando un rendimiento superlativo de la mano de Quique. Fuente: Getty Images

En Mestalla, el día de su vuelta, demostró de nuevo su valía. Es evidente que le es beneficioso un sistema con tres centrales, ya que tiene más libertad para salir de posición y anteponerse a sus rivales interceptando antes de que estos reciban, probablemente su mayor virtud como defensor. Su gran dominio de pelota con el balón en los pies le permite ser polivalente, y aunque su formación la haya desarrollado de central, también puede ser lateral, sobre todo en este nuevo esquema que en ataque exige que uno de los tres centrales recaiga en uno de los laterales.

  • Solidificación del centro del campo

En el aspecto defensivo de un equipo no solo influyen los defensores, sino que es todo el bloque el que ha de poner de su parte para demostrar o no más solidez. Y en estos últimos partidos con Soumaré y Sow como indiscutibles, el centro del campo ha echado una buena ayuda a la defensa nervionense. A esta pareja se le añadió ante Osasuna y Rayo la incorporación invernal Lucien Agoumé, quien realizó dos encuentros muy contundentes, pero al finalizar este último cayó lesionado. En su lugar entró Oliver Torres, un centrocampista que aún no se sabe bien qué tipo de jugador es, pero su alto nivel de compromiso le permite sustituir sus destellos de talento por gotas de sudor del esfuerzo defensivo que le toca realizar. Un centro del campo sólido y contundente ayuda a no pasar por muchos apuros, sobre todo en este nuevo fútbol tan físico que se está quedando. Y eso, los refuerzos traídos por Víctor Orta lo tienen. Porque dan una consistencia no vista hasta entonces.

El centro del campo del Sevilla ha dado un paso hacia delante en estos últimos partidos. Fuente: Getty Images
El centro del campo del Sevilla ha dado un paso hacia delante en estos últimos partidos. Fuente: Getty Images

Posiblemente, este no sea el juego más vistoso ni memorable del club estos últimos años, pero es que lo que necesita el equipo es sacar el máximo de puntos para superar esta difícil situación y no pasar apuros por el descenso. Salvar la temporada, y en verano, con Quique o no, remodelar y renovar la plantilla con un talento joven que ya está explotando, pero tiene que acabar de explotar.