Un visitante peligroso

El Deportivo Alavés ha dado fuera de casa un rendimiento notable contra equipos muy superiores. Salvo en Anoeta, sólo los goles en los minutos finales les impidió sacar mejores resultados.

Un visitante peligroso
El Alavés venció 0-1 en su último partido a domicilio | Fotografía: LaLiga

Cuando el Deportivo Alavés conoció en verano el que sería su calendario de esta temporada, supo que sus opciones de puntuar a domicilio en sus primeros partidos eran muy remotas. No en vano, le tocaba viajar en sus primeros cuatro desplazamientos al Vicente Calderón, Camp Nou, Mestalla y el Sánchez Pizjuán. 

En seis partidos los babazorros suman siete puntos, con un balance de dos victorias, un empate y tres derrotas. No es un mal balance, pues el Alavés es el décimo mejor visitante. El nivel de los rivales hace que esta puntuación sea aún más valorada. De esos seis partidos, sólo en el de Anoeta los babazorros no tuvieron opciones de puntuar.

En el primero, en el Vicente Calderón para inaugurar la liga, los babazorros sacaron un empate que sabe a victoria. Consiguieron de forma estoica aguantar hasta el noventa con el empate a cero, pero un penalti transformado por Gameiro tiraba al traste las esperanzas babazorras. Pero Manu García, capitán babazorro, conseguía al minuto siguiente empatar el duelo con un sensacional cañonazo. En el segundo la épica no fue menor. Viaje al Camp Nou, y victoria por 1-2. Deyverson e Ibai Gómez marcaron los tantos de los vitorianos, que consiguieron adelantarse por partida doble. 

Los dos siguientes partidos a domicilio acabaron con derrota lógica, aunque los babazorros se quedaron en ambas a las puertas de puntuar. Parejo, de penalti, en Mestalla, deshizo el empate, y Ben Yedder, con un excelente taconazo, dejó a los vitorianos sin puntuar en Sevilla. Dolorosas derrotas ambas por la forma en que llegaron, pero con satisfacción por el juego desplegado.

El siguiente partido, derrota 3-0 en Anoeta, es hasta la fecha el peor de los babazorros a domicilio. Un equipo con una fragilidad defensiva inédita y una escasa producción ofensiva que se mostraba desde el principio del partido sin opciones de sacar algo positivo. Pero en el último partido disputado a domicilio, otro derbi, esta vez en El Sadar, los babazorros pudieron sacarse la espina de Anoeta. Con un solitario gol de penalti de Christian Santos lograron asaltar los tres puntos.

Ahora los babazorros viajan a El Madrigal a enfrentarse al mejor local del campeonato, que sólo ha concedido un empate en los seis partidos que ha disputado en casa. Tendrán los babazorros que volver a hacer gala de la seguridad defensiva que mostraron en Madrid o Barcelona si quieren volver a Vitoria con un resultado que haga olvidar la derrota sufrida frente al Espanyol.