La contracrónica: al Alavés le sigue gustando viajar

El conjunto alavesista volvió a conseguir un buen resultado ante un grande en su estadio.

La contracrónica: al Alavés le sigue gustando viajar
Los jugadores del Alavés celebrando uno de los goles. Foto: La Liga

Queda liga, mucha liga, pero el Deportivo Alavés volvió a demostrar que fuera de Mendizorrotza es un rival muy indigesto, te llames FC Barcelona, Atlético de Madrid o Villarreal y fue precisamente el conjunto castellonense quien lo sufrió en sus propias carnes.

Huracán albiazul en la primera parte

Tras unos primeros minutos con dominio local, buena ocasión de Samu Castillejo incluida, fueron los alavesistas quienes se adelantaron en el marcador tras una jugada que nació desde el costado derecho entre Theo y Edgar y que colmunó con el centro del canario, posterior cabezazo de Deyverson que se estrelló en el poste y terminó con el tanto de Ibai Gómez, que pasaba por ahí para recoger el balón e introducirlo en la meta de Asenjo. 

Volvió a aparecer el Villarreal y volvió a aparecer Castillejo, pero fue el Alavés quien pegó mejor gracias al gol de Camarasa, que aprovechó un fallo de Mateo Musacchio para poner tierra de por medio en el marcador.

Pacheco, Asenjo y la mala puntería evitaron que se vieran más goles tanto en la primera mitad como en la segunda, pero el Alavés siguió siendo el encargado de llevar el peso del partido, impidiendo jugar al Villarreal con comodidad.

Pacheco echó el cerrojo en la segunda mitad

Fran Escribá aprovechó el descanso para mover el banquillo dejando en la caseta a un desaparecido Roberto Soriano y dando entrada a Denis Cheryshev, que sin duda tuvo más participación en el juego del Villarreal que su compañero.

Tras el descanso el mando pasó al bando local, y cerca estuvo de llegar el gol con un lanzamiento de falta botado por Samu Castillejo que obligó a Pacheco a lucirse para que no entrase a gol. Cheryshev pudo anotar aprovechando el rechace, pero el arquero alavesista volvió a aparecer para marrar la ocasión. Pachecho y Castillejo fueron de lo más destacado del encuentro.

Pacheco durante un encuentro. Foto: La Liga
Pacheco durante un encuentro. Foto: La Liga

Continuó el asedio castellonense, con la aparición de un Pato hasta entonces tan desparecido como lo había estado Roberto Soriano, pero el Deportivo Alavés supo manejar con mucha inteligencia la ventaja, ralentizando el juego cuando era necesario, y atacando solo cuando creía conveniente, manteniendo hasta el final el cero a dos. Aquí la mano de Pellegrino fue clave, acertando tanto en los cambios como en los momentos para realizarlos.

Ibai y Deyverson hicieron bailar al Alavés

Al margen del buen partido de jugadores como Pacheco, Tho, Llorente o Camarasa, si bien es injusto no citar al equipo entero, tanto Deyverson como Ibai Gómez fueron los protagonistas del equipo de Pellegrino.

Ibai celebra su gol con Deyverson corriendo tras él. Foto: La Liga
Ibai celebra su gol con Deyverson corriendo tras él. Foto: La Liga

Al brasileño solo le faltó el premio del gol pero estuvo presente en la gran mayoría de ocasiones de peligro del Alavés, entre ellas la del primer gol, y se fajó incansablemente con la zaga del Villarreal, a la que tuvo en jaque en todo momento.

El de Santutxu, por su parte, supo aprovechar el esfuerzo de su compañero y eso le hizo poder anotar el primer gol, y quedar cerca de marcar alguno más. Sin embargo, su aportación no se acabó con la faceta goleadora, ya que el jugador vizcaíno supo generar también peligro y ocasiones para sus compañeros.

Funcionó la pizarra 

Le volvió a salir bien el plan al técnico argentino fuera de casa, en un encuentro en el que volvía a los banquillos tras la sanción de dos partidos que le impusieron tras ser expulsado en el partido frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.

Fotomontaje: Iñaki Fernández (VAVEL)
Fotomontaje: Iñaki Fernández (VAVEL)

Ante las bajas, tocó darle una vuelta de tuerca a la situación y con un novedoso 4-3-2-1 los de Pellegrino salieron decididos a volcar el juego de ataque hacia el costado derecho, por el que aparecieron Edgar y Femenía, dos jugadores con ganas de reivindicarse, ya que en los últimos encuentros estaban perdiendo su condición de titulares indiscutibles. 

Fue precisemante en una acción fabricada por ambos por donde llegó el primer tanto del encuentro. Femenía y Edgar hicieron el dos para uno sobre Jaume Costa, el canario puso un gran balón al área, Deyverson se anticipó a los centrales y su cabezazo salió rechazado por el palo hacia la posición de Ibai Gómez que abrió el marcador.