Memorias rojiblancas: un día de despedidas

El encuentro de la temporada pasada correspondió a la jornada 37 de Liga y acabó con 0-0, aunque el resultado fue lo de menos, ya que fueron la despedida de dos jugadores: Gurpegui y Valerón.

Memorias rojiblancas: un día de despedidas
Pugna por el balón bajo la lluvia / Fuente: UGS Visión

Un día para guardar en la memoria del fútbol. Y no fue precisamente por el fútbol que se vio sobre el terreno de juego. Un partido en el que sólo el Athletic se jugaba algo, y en el que para los locales sólo quedaba la honra de poder conseguir una buena posición clasificatoria, aunque lejos de Europa. Una tarde para lucirse, aunque no hubo demasiado brillo.

Jornada 37 de la pasada campaña de Liga BBVA, un 8 de mayo que pasará a ser recordado en la isla de Las Palmas de Gran Canaria por ser el día que despidieron al Mago de Arguineguín Juan Carlos Valerón de los terrenos de juego. Tras 21 años de brillante carrera futbolística los aficionados canarios rindieron homenaje a uno de sus ídolos, un histórico del club. Durante el partido, en el minuto 21, en honor a sus años de juego, recibió una cariñosa muestra de afecto en forma de aplausos por parte del agradecido público, y más tarde cuando fue sustituido, también pudo ser despedido merecidamente.

Cómo último truco de magia, el partido se quedó lejos de ser lo que Valerón ha demostrado que puede mostrar, aunque, como partido homenaje no pudo ser mejor, y clasificatoriamente, el punto no le vino nada mal al Athletic. Aparte, también coincidió con el último partido como visitante de otro gran jugador de la historia del Athletic, Carlos Gurpegui, que pudo disfrutar junto a Valerón de su penúltimo partido como profesional, aunque no de titular por miedo a recibir una amarilla que le impidiera jugar en su despedida en San Mamés.

Un juego donde poco se pudo destacar

Sólo un aspecto hizo que el partido no rozara lo perfecto para la situación, y realmente, fue sólo para el Athletic porque un gol mal anulado a Eneko Bóveda provocó que tuvieran que luchar en la última jornada para conseguir una quinta plaza que se presuponía de vital importancia para evitar rondas previas, aunque después, tras distintos acontecimientos, ningún equipo tuviera que disputarlas sino que ambos (Celta y Athletic) consiguieron clasificarse directamente para la fase de grupos de Europa League.